El Diario de Mila capitulo 69: Dolor, crudo dolor

69.

Muchas de la tardes de esa semana me la había pasado yendo a visitar a Ada, llevándome como siempre al buen Bobby que disfrutaba estar ahí, por su puesto el padre no le encontraba problema alguno en que viniera y le leyera un poco a los niños y a Ada, ya que como le había promedio regrese con una caja llena de libros de Mila con muchos cuentos realmente bellos que Ada al igual que los otros niños disfrutaron, decidí ir en las tardes ya que ellos tienen tiempo libre y es más practico, en las tardes no hago nada y que mejor que compartirlo con esos niños que muchas veces desean que les lean o jueguen con ellos.

Me encantaba ver en los ojos de esos niños y en los de Ada esa fantasía, ese sueño, el reflejo de su imaginación volando, llevándolos a otros lugares de fantasía y aventura, de verdad que era emocionante, no había pasado momentos así desde hace mucho, cuando le leía a Johnny y después a Mila, de verdad disfrutaba esos instantes.

Cuando regresaba a casa continuaba leyendo el Diario de Mila, a cada hoja que iba pasando sabia que estaba a menos distancia del día del accidente, me atormentaba, me atemorizaba, lo acepto, pero había encontrado cosas interesantes en el camino.

Milagros había escrito algo que me sorprendió mucho, algo diferente a lo hasta ahora acostumbrado en este tercer diario, en una sección ya no escribió acerca de Ramiro, de Emily o de Harry quien seguía molestando a Ramiro; o de sus notas que seguían bajando de verdad que bastante.  Poco antes del fallecimiento del papá de Gina esta se preparaba para decirle algo de suma importancia cuando este murió:

Mila escribió que Gina había estado muy extraña desde el inicio del tercer bimestre y poco antes también, lo extraño era que sus notas al menos en Literatura habían mejorado de verdad mucho, inicialmente supuso que era por quedarse después de clases algunas veces e ir en las tardes a la biblioteca con el profesor, después se dio cuenta que no era de esa forma tan simple, Milagros se dio cuenta que poco a poco la actitud de Gina iba cambiando, era un poco menos ella cada ves, más temerosa, preocupada, Milagros en algunas líneas menciona que le hacia recordar a teresa, y con razón, poco después de que Francine le contara a Milagros que Gina le había pedido un Cigarrillo, cuando esta se iba a fumar a la azotea, Francine se lo esperaría de cualquiera menos de ella, Mila comenzó a indagar, y confrontó a Gina, dado que era su mejor amiga, aunque como menciona en su Diario la había dejado de lado por estar pensando en ella, que lección me sigues dando, preciosa; le preguntó que estaba ocurriendo, por que su cambio de actitud, y su respuesta entre lagrimas fue verdaderamente terrible.

Gina le contó que el profesor de Literatura la había estado tocando en sus clases posteriores a la escuela, que luego de clases el aprovechaba y la tocaba donde ella no quería, de verdad que al escribirlo Mila fue bastante cruda, Y como era de esperarse, Gina se negó a que le dijeran a su mamá o a otros profesores, tenia mucha vergüenza y miedo, le rogó a Milagros que no dijera nada amenazándola de ya no ser nuca más su amiga, que si se lo había dicho, era como un secreto de amigas, pero era obvio que Milagros no podría quedarse callada, no luego de lo de teresa, escribió en el Diario que Había pensando en que hacer y cuando leí su plan, me sorprendió, dado que jamás me lo había imaginado o si quiera alguien me había dicho, ¿y como? S prácticamente en esa época era como si no estuviera.

Milagros al día siguiente le contó lo que le ocurría a Gina a nada más y nada menos que Johnny el cual por su puesto fue en defensa de quien ahora años después es su adorada novia, escribió literalmente que le hizo prometer a Johnny no decirle a ningún adulto, que aparte de mi, mamá y la abuela, era el único que debía saberlo, debía el encargarse de que Gina le dijera a su mamá o a director, Milagros dejó que Johnny hablara con Gina a la hora del recreo, y ella se sorprendió como escribe al ver lo que Johnny hizo cuando Gina le contó lo que ese asqueroso profesor le hacia, Johnny fue donde el profesor acompañado por Gina y no tubo mejor idea que enfrentarlo, así es, Gina le contó a Milagros, la cual luego escribió en su diario, yo le pregunté entonces a Johnny que había sucedido, quería y tenia que escucharlo de sus labios.

El me contó lo sucedido y me alegró saber que ese asqueroso profesor estaba lejos de la escuela.

— ¿Qué le dijiste a ese enfermo?— le pregunté esa noche cuando descubrí lo sucedido por el diario.

— Pues me enfureció saber lo que ocurría, me magine que para Gina en ese instante debió ser horrible, ya sabes— me dijo. — y pues no me aguanté, ella me rogó que no le dijera nada a nadie, que tenia miedo, la había amenazado diciéndole que si le contaba de sus “Cariñitos” a alguien todos pensarían que ella era una… ya sabes, y que se burlarían y muchas otras cosas, no aguanté, hermano, así que ella me dijo que no le dijera a nadie, pero no dijo que no le dijera nada a ese Hijo de puta, así que fui a verlo a la cara y le dije todo lo que debía escuchar.

— ¿y como lograste que se fuera de la escuela?

— Pues no fue difícil, esos sujetos abusivos son unos malditos cobardes, a penas te les enfrentas se asustan, recuerdo que entre con Gina de la mano, el profesor se sorprendió, a penas me vi se espantó muchísimo, entré y le dije que sabia lo que le hacia a Gina, que era un… ¿Cómo le dije…? ¡Ah! Si… un maldito bastardo hijo de perra, y que todos se enterarían de lo que le gustaba hacerle a Gina y posiblemente a otras alumnas del colegio, por su puesto lo negó todo, me amenazó, te juro que a mi me importaba muy poco en ese momento, yo seguía insultándole y amenazándolo, Gina en un principio estaba asustada y llorando, aun me afecta recordarla así, pobre… pero luego al verme enfurecido y en su defensa ella le gritó también, le dijo que lo denunciaría y que lo va a acusar con su mamá, su papá, que en paz descanse y muchas cosas más, la verdad el profesor estaba sudando y yo no lo dejaba salir de la sala de maestros, me había quedado frente a la puerta y tenia una silla en las manos, te juro que si se me acercaba se la reventaba donde fuera— me sonrió, y no dudo que lo hiciera— como sea el escándalo que hicimos fue oído por otros profesores y algunos ingresaron, lo que provocó que el cobarde ese escapara rápidamente muy asustado, convencí a Gina para que le contara lo sucedido al director, y así lo hizo, solo si yo iba con ella, y así fue, el profesor ese según se, fue cambiado pero se escapó, o no se, pero no lo vimos nuevamente hasta ahora, por suerte ese profesor asqueroso no le hizo nada más allá de tocarle las piernas y besarla el desgraciado…. Me da tanta rabia cuando me acuerdo…

— Después de todo hiciste lo correcto, hermanito— me alegre al saber de lo valiente que era Johnny, me sentí orgulloso cuando me contó lo ocurrido.

— Si, y no les dije nada a ti o a mamá, por que Gina me hizo prometer que seria un secreto, que… no quería que se supiera, solo su mamá lo supo y no salió de la dirección la noticia, los compañeros jamás lo supieron o sospecharos, lo que hizo que Gina se recuperara pronto, aunque tubo que charlar con una psicóloga algunas semanas… aun en esos momentos no sabia si quiera lo que se le venia… todo un drama.

Gina estaba dispuesta a contarle lo ocurrido a su papá, pensaba que no seria lo indicado que este ignorara el problema por el cual había pasado su pequeña, lamentablemente el avión en el que venia su padre de visita como todos los años tubo un problema y calló, por suerte veía solo, sus pequeños hermanos no venían esta ves, lo que de algún modo fue una buena noticia dentro de toda la tragedia.

Mila escribe en su Diario el gigantesco dolor que sintió Gina al enterarse de la noticia, si bien ella no tenia una relación de lo más cercana con su padre, lo veía algunas veces al año, lo amaba mucho, y le hacia mucha falta como ella mencionaba, siempre deseó ser más cercana a el, fue un golpe demasiado fuerte para Gina, ella y su madre viajaron entonces a estados unidos donde se efectuó el velorio y la posterior cremación.

Mila no escribió más acerca de eso, Gina regresó una semana más tarde, aun muy afectada, Johnny me dijo que parte de las cenizas de su padre fueron entregadas a la madre de Gina que aun las conserva en casa.

El resto de la semana, descubrí a través del diario que Ramiro de algún modo había comenzado una especie de relación más que amical con Emily, algo que a Milagros le incomodaba y dolía mucho.

Al parecer Emily había comenzado a salir con Ramiro en los fines de semana, Ramiro tenia más libertad que Milagros, Jessica no la dejaba salir sola, los fines de semana, mamá lo sabia y obedecía, y según se por lo que he leído en el diario Mila muchas veces había pedido autorización para salir de paseo con Ramiro, ir al cine o al Centro Comercial, pero Jessica se negaba, y dadas las bajas notas que traía Mila a casa, era más que obvio que Jessica no la dejara salir.

Mila narra que vio a Emily y a Ramiro muy contentos paseando por el Centro Comercial un domingo que salió con la abuela para hacer unas compras, escribe que se sintió destrozada, que no la vieron, pero que parecía más que una simple cita de amigos, y dado que Ramiro últimamente había estado algo distante de Mila, ella suponía que el o sentía ya nada por ella y que ahora comenzaba enamorarse de la antipática Emily.

En las siguientes páginas mayormente Milagros hablaba acerca del dolor que sentía al ver como Ramiro pasaba más tiempo con Emily que con ella, lo pero era que un rumor comenzaba a correr, era el rumor de que Emily y Ramiro ya eran novios, el rumor pronto llegó a los oídos de Mila quien decidió enfrentar a Ramiro directamente.

Escribió en el Diario que habló con Ramiro a la hora de salida, le preguntó acerca de la supuesta relación que tenía con Emily. Para suerte y alegría de Mila, Ramiro le dijo que no era su novia y que ignoraba quien había estado diciendo eso, que el no estaba enamorado de Emily, y aunque lamentablemente agregó la frase “Ni de nadie más” pues para ella fue suficiente.

Con el regreso de Gina a la escuela luego de la semana que le permitieron pasar en casa por el duelo y para que se recupere de su padre, Mila volcó su interés en su amiga, se dedicó a apoyarla y a tratar de hacerla sentir mejor en lo posible.

Mila escribe en una parte del diario que no se imaginaba el dolor de perder a un ser querido, no ahondó más en el tema, solo mencionó que no podría imaginar la vida sin mi, sin du mamá, la abuela, Johnny, escribió que seria un dolor de lo más insoportable, y que aunque sabia que algún día alguno de nosotros no estaríamos para ella, no le gustaba la idea de pesarlo.

Y es que yo jamás pude si quiera suponer que pasaría algo como lo que me ocurrió, perder a Mila, era algo tan impensable, no cavia en mi cabeza, del solo pensarlo me dolía y tenia que borrar esas ideas. Quizás si hubiera imaginado algo así ahora no me dolería, pero no, es imposible que un padre piense eso y no tema, es imposible, e para mi, era para mí el miedo más grande, y ahora mi mas profundo dolor.

El fin de semana continué leyendo el Diario de Mila, más concentradamente el domingo, el sábado pase la tarde con Ada, leyéndole y dibujando con ella, había terminando en pocos días de pintar todos los dibujos que le había llevado, era una artista sin duda.

 Sabia que estaba a unas cuantas hojas solamente, no podía dejar de leerlo, aunque temía, algo me impulsaba a seguir.

Mila había escrito que casi expulsan a Ramiro de la escuela cuando este le dio una tremenda golpiza Harry cuando este molestaba a Emily, Mila escribió esas líneas con celo y rabia, dado que el centro de la atención no era ella para Ramiro, seguía siendo Emily.

A aparentemente Emily quien era la única que parecía detener los insultos y ataques de Harry contra Ramiro pues perdió su poder, y un buen día este Gordo, como Mila lo llama casi siempre, simplemente intentó descargar su rabia ya no solo contra Ramiro, si no también contra Emily, Mila narra que cuando Emily insultó a Harry y lo detuvo de seguir burlándose de Ramiro este se lanzó contra ella tratando de atacarla arto de sus apodos y aires de superioridad, Ramiro pues no pudo evitar lanzarse y evitar que los kilos de esa bola de cebo arremetan contra la mucho más pequeña Emily, quien muchas veces había defendido a Ramiro, ganándose su aprecio y sin quererlo, posiblemente, también los celos de Mila.

Ramiro defendió a Emily a golpes, rompiéndole la nariz, la cabeza y una mano al desdichado gordo quien no se lo esperaba, esta ves no pudo contra Ramiro el cual según como lo narra Milagros en el diario, le dio tantos golpes que el pobre y gordo niño comenzó a llorar y pedirle que dejara de golpearlo, lamentablemente esto casi le cesta la cabeza a Ramiro y una expulsión, Mila escribe que Ramiro le contó que habían sido las influencias del padre de Emily las que evitaron que el fuera expulsado, dado que el confesó que las heridas que tubo hace un tiempo se las hizo Harry y que se la pasaba molestándolo.

Lamentablemente esto acercó más a Emily y a Ramiro.

Lo que leí en los días siguientes fue devastador.

Mila escribe con gran dolor que poco después de esto, Ramiro le confiesa a ella que sentía algo por Emily que al pasar tiempo junto, salir, pasear, había comenzado a sentir por ella algo más que simple amistad, lo que rompió el corazón de mi pequeña.

Era obvio que en el corazón del muchacho habían cambiado algunos sentimientos, algunos habían evolucionado, otros cambiado, otros desaparecido, quizás hasta ese punto lo que el sentía por Mila era algo que no sabia como expresar e ignoraba lo mucho que había hecho sufrir a Mila.

Muchas de las siguientes líneas que leí después de eso estaban llenas de dolor y frustración, se notaba que no la había pasado para nada bien en esa época, aunque Ramiro no había dicho que estaba enamorado, le había confesado que comendaba a hacerlo. Y yo, ignoraba totalmente todo eso, Incluso se que mamá lo sabia, Mila escribe que le había contado a mamá sus sentimientos en busca de algo de consuelo, pero el consuelo para un corazón roto casi y no sirve.

Decidí que seguiría leyendo las pocas hojas que quedaban al día siguiente, luego de pasar a visitar a Ada y de llevarle los dibujos que le había hecho en la tarde, había desarrollado una especie rutina, prácticamente iba a ver a Ada un mínimo de 3 veces a la semana, siempre le llevaba galletas, no solo a ella también a los demás niños y niñas, aunque principalmente me gustaba pasar tiempo con ella, a su lado por un instante se me olvidada todo lo malo, lo cerca que estaba por terminar el diario, Jessica, la angustia de mi futuro cercano, con ella y su risa, todo parecía desvanecesrse.

Al día siguiente fui a la iglesia, me acerqué al padre y este con una expresión seria me dijo:

— Creo que debemos hablar, Julio, es importante.

La forma en que me lo dijo me dejó sorprendido, ignoraba totalmente lo que me diría poco después, no lo podía imaginar no en ese momento.

Registrarte y comentar la historia

Imprimir

Enviar historia

Enviar a Facebook
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor. El resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Preguntas frecuentes    -     Enlaces    -     Anunciar    -     Publicar poemas