El Diario de Mila Capitulo 66: Con el Amor las pequeñas cosas se hacen tán grandes.

66.

En las páginas siguientes a donde me había quedado, Mila narraba su día a día, sus sentimientos más profundos, adornados siempre con corazones y estrellas que le daban un toque infantil a las paginas de su diario aunque el contenido estaba lejos de ser algo infantil, en las hojas que estaba escribiendo ella y yo leyendo años después describía como su corazón poco a poco se dejaba caer en el poso del amor, uso las palaras que ella misma había utilizado para expresar sus sentimientos hacia el buen Ramiro, el cual de algún modo hasta donde estaba leyendo no le daba muestras suficientes de estar enamorado de ella.

“Querido Diario, estuve hablando hoy con la abuela, le pregunté como saber si le gustas a un chico y si este siente algo por ti, ella me dijo algunas características que no encontraba en el Ramiro, se que le caigo bien, y que pasamos ratos muy agradables juntos, pero… por alguna razón no se muestra tan atraído hacia mi como los primeros días, es decir, ¿quizás se cansó de mi?”

Era obvio que a ese jovencito se sentía algo confundido en cuanto a sus sentimientos.

“Aunque cuando estamos juntos nos reímos y hablamos mucho pues me preocupa el saber si el siente algo por mi, la abuela me dijo que a veces los chicos no muestra sus sentimientos por vergüenza con los otros chicos, sobretodo a una edad tan prematura, a algunos les da vergüenza decir que están enamorados, quizás sea por eso que cuando estamos en el colegio el no es tan dulce como cuando estamos en la calle y regresamos a casa, a veces me siento como Gina y mi Tío, ya que el no sabe o ignora a Gina, y aunque la diferencia es notable, yo al menos hablo con Ramiro por teléfono en las noches, y chateamos en las tardes, pues comienzo a preocuparme, de verdad me gusta Ramiro”

Continué leyendo.

“Hoy el profesor de literatura nos dejo de examen escribir un poema, uno libre, esta ves podíamos escribir acerca de lo que queramos, yo escribí acerca del amor, igual que Gina, francine no se molestó en presentar el examen, parece que no le gusta mucho el curso de Literatura, creo que no le gusta mucho ningún curso en realidad, si el refrigerio fuera un curso será el único que le gustaría.”

Luego de eso acopló el poema que había escrito, que dicho sea; decía mucho acerca de su corazón, el poema que acopló se titulaba Angustia del Corazón.

“Es e dolor de un corazón en angustia el verdadero dolor

Aquel dolor que se siente muy profundo

Aquel dolor que corta como una afilada hoja

Aquel dolor que no cesa hasta ver al ser amado y este te dice: te quiero

Aquel dolor en mente y alma, es la angustia de no saberse amada y amar.

La angustia de saber si ese te quiero es verdadera

El dolor de un corazón en angustia es el verdadero dolor”

No recuerdo que a los 12 años yo sintiera esas cosas por alguna niña a decir verdad, y no creo que haya sido capas de escribir algo así, tan lleno de amor y… angustia. Ahora entiendo esas tardes en las que ella se encerraba en su cuarto y… se quedaba ahí en los sábados, no capte su melancolía, las veces que la escuchaba poner en la computadora música romántica, supuse que solo las escuchaba al igual que yo, nunca pensé que en su corazón las comenzara a sentir y las vivía, habían muchas cosas que no entendía en su momento, me hubiera gustado comprender.

Pase una Hoja, continué leyendo

“Hoy la maestra de matemáticas ha sacado de la clase a Francine por conversar, la semana pasado sacó a Gina, ¿Cuándo me tocara a mi? Ya me he salvado 2 veces, preferiblemente ya no hablare en clases, pero a veces es inevitable— dibujó una carita con la lengua afuera— quisimos prestarle los cuadernos a francine para que se ponga al día en la hora de salida pero no quiso, dice que le da igual odia las matemáticas, y no la culpo, comienzo a odiarlas también, incluso algunos problemas son complicados para mamá y eso que ella trabaja con cuentas y números todo el día, a papá no le pregunto ya que el de verdad que no es bueno en los números, y aunque la ves que le pregunté me resolvió el problema se tardó cerca de 2 horas— eso es vergonzosamente real—, la verdad es que si no fuera por la ayuda de Ramiro quien me ayuda a hacer los problemas pues no podría con esto, Ramiro ama las matemáticas, incluso ha ayudado a Francine un par de veces a la hora de recreo.

Te dejo diario, tengo que verme con Gina en la iglesia, iremos a ver a Ada, le estoy llevando más colores, los que le había dado casi ya no le sirven, me dijo que se la pasó dibujando a los otros niños que querían un dibujo, ella aunque no le gusta mucho socializar con los demás es muy buena y nunca se niega a dibujarles algún animal o muñeca. Nos vemos más tarde”

En la siguiente línea que tituló tarde de muñecas, ella narraba lo divertido que había sido pasar la tarde con Ada, jugando, dibujando y pintando muñecas, habían dibujado y coloreado cientos de muñecas, seguramente exageraba, para las demás niñas y robots para los niños, escribía acerca de la felicidad que sentía al estar ahí y jugar, era como estar leyendo a otra Mila, una es aquella melancólica niña que no sabe si su príncipe azul la ama, y otra es la dulce pequeña que corretea en el jardín del convento al lado de Gina y sus docenas de amiguitos.

Entre las hojas del Diario doblada había una de las muñecas, era muy bonita, u lindo recuerdo de esa tarde con Ada.

Continué leyendo.

“Hoy no estoy muy feliz, querido diario, vi a Ramiro hablando muy contento con Emily Pimentel, no sabes la rabia que me dio, sabia que era por el trabajo grupal de clase de Civismo, pero igual, la muy antipática se sentó a su lado y en todo el curso solo se dedicó a conversar con el y a reírse, creo que e hare caso a Francine y le dore a esa narizona que no se acerque a Ramiro— vaya genio—, Pero Gina me ha dicho lo contrario, que no me preocupe e ignore eso, que solo lograría que ella se encapriche más, que me relaje, la verdad ya no se a quien hacerle caso, Querido diario.

Lo que si se es que no me gusta ver a Ramiro conversando tan alegre con Emily, y lo peor es que no le puedo decir que no lo haga, pensaría que estoy loca, después de todo solo somos buenos amigos— dibujó una carita triste.

Pasé unas hojas, leí unos poemas de amor y continué leyendo.

“Hoy Ramiro se volvió a pelear con Harry, otro de los alumnos del saló que me cae bastante pesado, entre el y Emily me van a enloquecer, el se la pasa burlándose de Ramiro ¿y sabes pro que? por que su papá no tiene para comprarle el buzo de educación física de la escuela, su papá tiene un arreglo con la dirección para que el venga con un buzo normal y un polo blanco, lo que hace que el pesado de Harry se burle, ¿Quién se cree ese cara de perro? Por que tiene una cara de perro bulldog que no se la dese a nadie, a comparación de la cara tan bonita que tiene Ramiro, ese pobre gordo debería darle vergüenza si quiera verlo— vaya, Milagros podía ser cruel cuando se lo proponía, aunque no era justo que se burlaran de Ramiro por no tener dinero”

Continué leyendo

“Hoy en la hora de recreo Ramiro y Harry se pelearon y aunque solo fueron insultos pues casi llegan a golpes por suerte los separaron los compañeros, ese Harry es un poco más grande que Ramiro, me da medo que lo vayan a lastimar, Ramiro ya no es como era en la primaria, ya no es peleonero, se ha vuelto más tranquilo y bueno, pero a veces pensó que no estaría mal que le diera unas cuantas patadas a ese gordo horrible de Harry.

Lo malo es que a Ramiro no le conviene tener problemas en la escuela, me contó que su papá tiene un arreglo con la dirección aparte de la del buzo, en donde e debe mantener un buen comportamiento y notas altas, esto dado a que su papá no puede pagar las mensualidades completas. No seria justo que pro culpa del idiota ese de Harry, Ramiro se meta en líos”

Siempre hay algún idiota en la secundaria que te hace el año difícil, yo tuve al menos unos 2, eso sin contar los de la universidad.

En las paginas siguientes Mila contaba acerca del fin del primer bimestre, recuerdo que no le fue tan bien, Jessica me contó que había salido bastante baja en matemáticas, a mi me alegró que no saliera mal, pero su calificación era baja, recuerdo que prometió subirla, no estoy seguro si lo logró, como sea ya me enteraré, recuerdo ahora que no fue la primera ves que trajo calificaciones bajas, y no solo en matemáticas, también en otros cursos más, ahora entiendo muy bien.

No estoy seguro si fue esa la ocasión en la que Jessica me ordenó quitarle el celular.

Continué leyendo.

“Hoy hablé con mamá, me quitó el castigo por las bajas calificaciones, la verdad es que este primer bimestre a estado complicado, mamá me había prohibido ver televisión y usar la computadora— entonces fue en otra ocasión— la verdad me lo merecía, pero es que este bimestre a sido bastante pesado, debo concentrarme más, pero es difícil… prometo tratar, querido diario, de verdad que prometo tratar, no quiero ver a papá y  mamá enfadados.

Gina tampoco salió muy bien en la escuela, ella tiene un curso malo, clase de Literatura, lo que es extraño ya que ella escribe muy bonito, creo que ese profesor, aunque buena gente, creo que tiene algo contra Gina, le he dicho que trate de hacer su mejor esfuerzo, su mamá la castigó quitándole el celular y la computadora, ya van 3 semanas que no chateamos en las tardes ni hablamos en las noches, al amenos la veo algunas tardes que sale diciendo que va a la biblioteca y en verdad nos vamos donde Ada.

Francine contra todo pronostico el único curso donde salió mal fue matemáticas, ¿sabes por que? creo que de algún modo convenció a los profesores para que no la reprueben, menciono algo de ser muy cariñosa con los profesores, lo que me parece desagradable ya que entendí pro donde iba la cosa— vaya, esa francine era una verdadera jolita, ahora veo que debía estar mas atento a  las amiguitas de Mila, mira que hacer eso con los maestros por buenas notas, dios mío, que profesores, se que… muchas veces tuve que ayudarme en la escuela haciéndole algunos favores los maestros por algún puntito, peor nada cerca a eso, arreglar el jardín, regalarle algunos fólderes, unas reglas, en fin— Ramiro por su parte salió bien en todos los cursos, el se esfuerza mucho, me ha dicho que me va a ayudar en las tardes después de que haga sus tareas, le dije que podía verlo en la biblioteca algunos días a la semana, los días que no iba a ver a Ada, me dijo que le parecía genial, así que ahora veré a Ramiro para estudiar algunas tardes a la semana, eso me alegra muchísimo querido diario”

Se ve que ese Ramiro era un buen muchacho, creo que de haberlo podido conocer no me hubiera caído bien, no lo se, por lo que cuenta Mila se ve que era un chico humilde, pero bastante dedicado a sus estudios.

Continué leyendo.

“Estas semanas han sido fáciles, siempre es así  cuando recién inicia el Bimestre, aunque ya hemos tenido 2 exámenes y por ahora estoy sobreviviéndolos, disculpa que no te haya escrito mucho, pero es que en las tardes he estado yendo a ver a Ramiro y a Ada también, y como en las noches antes de dormir chateo o hablo con Gina pues… a veces tengo que irme a dormir y no te puedo contar mi día a día, pero no me olvido de ti, siempre estas presente, si no estuvieras la verdad es que no se donde me desbagaría.

En la siguiente página había un lindo poema que me gustó.

“¿Qué es la felicidad? Pues es estar junto a quien amas

Es estar dispuesto a enterarte y amar sin impedimento

Es disfrutar de las cosas pequeñas como jugar con una muñeca de papel

Es sonreírle a la luna llena a través de tu ventana, es escribir

Es decirle hora al sol cuando este te regala su luz.

Es abraza a papá o a mamá cuando estos llegan a casa en las tardes.

Es decirle a tu mejor amiga te quiero, a ese chico especial que no sabe que tan especial es que lo quieres mucho y escuchar como te responde con un: también te quiero.

Es  almorzar con tus amigos en la meza del comedor de la escuela, es leer una novela romántica.

La felicidad es soñar con un futuro donde todos a quienes ama te amen y estén a tu lado.

La felicidad es creer, creen en el amor de verdad y dejar a un lado los problemas.

La felicidad es simplemente amar las pequeñas cosas y con ese amor hacerlas grandes”

Me gustó por que me hacia pensar, si seguía esa forma tan linda de pensar, sin duda alguna hubiera sido muy feliz, lo que narraba en ese corto poema que seguramente era el más simple de todos era muy cierto, de verdad quisiera poder disfrutar de esas pequeñas cosas como lo hacia Mila, y es que ella era así, era feliz con muy poco,  quizás su único mayor deseo era verme al lado de Jessica, pero solo eso, ella era capaz de estar feliz al lado de la abuela y el mío mirando una novela, se veía en su rostro, como ella lo decía, era feliz al estar jugando con unas muñecas de papel, con una niña que quería como una hermana y a la cual seguramente deseaba tener para ella las 24 horas.

Así era Mila, una chica linda de un gran corazón, capaz de amar las pequeñas cosas y hacerlas grandes.

En las paginas siguientes seguía narrando sus tardes con Ada, con Ramiro, con Gina quien se quedaba luego de Literatura que era a la ultima hora los martes y viernes y algunas tardes venia a dar un repaso de la clase con el profesor, todo indicaba que a Gina no le gustaba bajar en sus notas, Mila menciona en una línea que su mamá era muy estricta a la hora de las calificaciones y que no la dejaría regresarse sola y le quitaría el teléfono y todas las comodidades su no subía las notas, ya entiendo por que es una jovencita tan educada y lista, una educación escrita. Todo lo contrario a Francine a quien Mila menciona encontrar algunas ardes perdiendo el tiempo en el parque cerca al colegio con sus compañeros de su anterior colegio, y aunque algunas veces las invitaba a ella a Gina y a Ramiro, no aceptaban ya que sus compañeros no parecían tan amables, al igual que Francine, los describió como chicos de negro, con apariencia de delincuentes y peinados exagerados, e incluso vio a algunos con un cigarrillo, vaya amiguitos los de Francine, ahora entiendo el aspecto que traía el primo de Francin el día del accidente. Aunque no lo conozco lo suficiente como para juzgarlo por su apariencia solamente.

Continué leyendo un poco más hasta que Bobby comenzó a ladrar, entonces me di cuenta de la hora, las 3:56am, sin querer me había pasado casi toda la madrugada leyendo.

 Baje a beber un poco de agua, saqué a Bobby para que hiciera sus cosas y luego ambos fuimos a dormir, creo que debo sincronizar las necesidades del buen Bobby, no debimos darle de comer a tan altas horas, no tengo problemas en sacarlo, pero no quiero que sus ladridos despierten a mamá  a tan altas horas.

 

Continuará...

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