El diario de mila capitulo 52: La ultima navidad de Milagros

— ¡papá, papá! ¡Despiértate, ya son las 7:45am! ¡La cama solo se usa hasta las 7:30am, no estés ahí como un perro viejo, vamos, despiértate, es un bonito día!
— ¿que? ¿Ya amaneció, nena? —le pregunté a Mila.
— si, papá, es víspera de navidad, tenemos muchas cosa que hacer, la abuela ya preparó el desayuno, quiere que te bañes y estés abajo, ¡vamos! — me decía emocionada.
— ok, ahora bajo, preciosa, solo déjame darme un baño….
— ¡pero date prisa la abuela y yo preparamos un gran desayuno para todos… y dice que iremos a la iglesia a dejar algunas cosas, no te tardes he. Voy a despertar a mi tío!
— No me tardaré, ya voy, Mila —le dije levantándome de cama.
A Mila nunca le gustó que yo estuviera dormido hasta tarde, siempre tenia en mente algo que hacer conmigo.
En el comedor, desayunando.
— después de desayunar quiero que todos vayan al sótano y a sus habitaciones y selecciones algunas cosas que ya no utilicen para llevarlas a la iglesia. Ahí necesitan muchas cosas que a lo mejor ustedes tienen arrumbadas, y están en buenas condiciones. — dijo mamá.
— en mi habitación tengo algunas muñecas y algunos juguetes que ya no uso, los puedo donar, ¿verdad papá? — me preguntó Mila.
— si, claro, no hay problema, son tus cosas, también hay ropa que no utilizo, unas camisas, estoy seguro que les servirá de algo. ¿Y tu Johnny, tienes algunas cosas que donar? —le pregunté a mi hermano.
— pues si, tengo algunos zapatos que ya no me quedan, igual unas casacas y unos buzos.
— haz crecido bastante este años, hijo. —le dijo mamá.
— ¿y yo, abuelita? —Preguntó Mila — ¿he crecido también, verdad?
— si, también, estas muy grande, los 2 han crecido bastante, pronto serán mas altos que yo. —sonríe mamá.
— papá, ya se que llevar también.
— ¿que cosa, mi amor? —pregunté mientras me preparaba un pan con mermelada de piña.
— la casa de muñecas que recogí de casa de teresa.
— ¿tu amiguita la que…?
— si, recogí su casa de muñecas, su papá la había tirado a la basura…
— ¿Cuándo la recogiste? —pregunté.
— eh…el día que me entere que había fallecido, cuando fui a averiguar en que cementerio estaba.  Si.
— ya veo, ¿y la tienes aquí?
— si, la traje hace un tiempo y la guarde en mi habitación, la que tu me regalaste esta en casa de mamá.
— ¿y crees que debas regalarla?
— si, se que podrá hacer feliz a alguna niña de la iglesia, es mejor que tenerla arrumbada, así alegrara a alguien como alegró a teresa.
— me parece una estupenda idea entonces, hija.
Ese día mas tarde comenzamos a buscar cosas en el sótano, algunas sabanas, colchas, ropa que habíamos guardado a través del año, algunos juguetes de Johnny y míos que estaban ahí olvidados. Uno olvida a veces cuantas cosas puede almacenar a través de un corto año.
Mila estaba muy emocionada, era la primera vez que la llevaríamos a la iglesia para hacer un acto de caridad, era una manera de que ella aprendiera a ayudar a las personas mas necesitadas, se que será una experiencia buena y enriquecedora.
— ¿esta es la ultima caja, Johnny? —le pregunté a mi hermano mientras me ayudaba a subir las cosas a la camioneta.
— si, eso es todo.
— bueno, ve por tu sobrina y por mamá. Voy calentando la camioneta. —una forma de decir.
— ok. ¡¡¡¡¡Má, Mila, apúrense!!!!!
En todo el camino notaba la emoción que tenia mila por llegar. Seguramente no lo recordará, pero ella fue bautizada en esa iglesia cuando era un bebé. Igualmente Johnny, estoy seguro que el padre Josep si los recordará.
Llegamos y mamá se dirigió dentro, nos dijo que fuéramos bajando las cosas, que dicho sea de paso eran bastantes.
— Ayúdame con estas cajas, —le dije a mi hermano — vamos entrándolas de una vez.
Mila tomo rápidamente las cajas que había separado, no exagero al decir que había separado casi todas sus cosas de cuando estaba más pequeña, estaba llevándolas para regalarlas a los niños de la iglesia, ella ingreso rápidamente tras mi mamá.
Cuando ingresamos estaba ahí frente a nosotros el padre Josep, el viejo sacerdote conocido por todos los de esta ciudad tanto por sus buenas obras como por su coraje a la hora de defender los derechos de los más necesitados en toda situación.
— ¡hola, julio! — me saludó con gran emoción, después de todo no lo había visto en muchos años, no soy un gran devoto de dios, el lo sabe y me entiende.
Baje las cajas y le di un gran abrazo a ese gran hombre.
— padre Josep, se ve usted muy bien, parece que los años no pasan por usted, ¿he? —sonreímos.
— me alegra verte, hijo, te ves muy bien, fuerte como siempre.
— si, padre. Veo que ya conoció a mi pequeña. —le dije.
 — si, no la reconocí al verla entrar con las cajas, esta muy grande y bonita, —entonces miró a Johnny — ¿y este jovencito? Seguramente es Johnny, vaya que estas enorme, hijo. Y como te pareces a tu padre.
— padre, Josep —interrumpe mila
— ¿si, hija?
— ¿cree que pueda darle las cosas personalmente a los niños del convento?
— por su puesto, linda, tu misma les darás a esos niños las cositas que les haz venido a regalar. Ellos están en el jardín de atrás, seguramente se alegraran mucho con las cosas que les haz traído.
Entonces nos dirigimos a la parte trasera donde estaban los niños.
— se nota que Jessica y tu han educado muy bien a esta pequeñita, se nota en su mirada las ganas de ayudar a los niños menos afortunados, no es común ver a una niña con tantas ganas de donar sus cosas. Y vaya que ella ha traído muchas.
— si, es una buena niña, me siento orgulloso de ella.
Entonces llegamos al jardín, ahí un enorme grupo de niños de entre 6 y 11 años estaban jugando en el enorme jardín, cerca unas monjas los vigilaban.
Al ver que nos acercábamos los pequeños corrían en nuestra dirección. Notaba la cara de mila, era una expresión como “no pensaba que eran tantos” seguramente se preguntaba como alcanzarían sus cosas para tal cantidad de niños, luego la mirada que me dio me confirmó lo pensado.
— niños, ella es milagros, es una amiga de todos nosotros.
— ¡hola, milagros! —saludaron todo los niños al unisono.
— hola… —contestó milagros algo sorprendida.
— ella ha venido a traerles algunos obsequios. —dije el padre.
— yo pensé que había traído mucho, —agregó ella — pero creo que no alcanzarán para todo ustedes.
— no te preocupes, ellos son buenos niños y sabrán compartir lo que les haz traído. — le dice el padre mirándola y sonriéndole.
—bueno.
— entonces quédate aquí y muéstrales lo que les haz traído, hija. Mientras tu papá y yo vamos a seguir entrando las otras cajas.
Entonces el padre y yo nos dirigimos a donde estaban mi mamá y Johnny, ellos estaban aun entrando y metiendo algunas cosas a la cocina.
Después de entrar todas las cosas el padre nos invitó unas manzanillas y hablamos un rato de muchas cosas, fue entretenido. Aunque a la vez triste ya que el convento pasa por muchas necesidades.
Estuvimos ahí casi cerca de 3 horas, al ver que ya se estaba haciendo tarde tuvimos que despedirnos, casi tuve que llevarme a la fuerza a mila, ella no quería irse, quería quedarse un rato mas y jugar con los otros niños, fue lindo ver a mi hija que casi ya estaba entrando a los 12 años jugar con los demás niños como si ella tuviera 8 nuevamente, supongo que el tocar sus viejas muñecas, peluches, y otras cosas de su niñez la hicieron recordar y sentirse una niña otra vez, ya que aunque solo tiene 11 ya no es una niña.
  ¡julio! — era la voz de mi madre. — ¡julio despierta! Voy a ir hacer las compras, tu desayuno esta en la cocina, ¿si? Ya regreso en un rato más.
— ok, mamá. — le respondí.
Me había sacado de mi sueño, mi fantasía.
Como siempre regresar a la realidad es algo duro, sobretodo cuando en tu fantasía estas con alguien a quien añoras tener pero sabes que no será posible.
Me levanté entonces y decidí bajar a desayunar. Por su puesto me llevé el diario de mila conmigo.
Después de desayunar y limpiar la cocina me dispuse a sentarme en el sofá a continuar leyendo.
Ya es navidad, querido diario, 25 de diciembre, y anoche fue una de las mas lindas navidades que pasé, me gustó muchísimo pasarla con mi papá, mi mamá, la abuela, mi tío, fue un bonito día. Aun no se escuchan ruidos, parece que no hay nadie despierto aun, iría a despertar a papá, pero debe estar cansado.
¿Sabes que fue lo que me regaló mi papá, querido diario? Una hermosa cadenita de oro con un corazón muy lindo. Me encantó muchísimo, fue mejor de lo que esperé, y mamá me regaló un preciosa caja musical, para mi suerte la cajita musical también es un joyero, estoy seguro que se pusieron de acuerdo.
Recuerdo que así fue, me puse de acuerdo con Jessica, teníamos que comprarle algo que hiciera juego, me pregunto si Jessica aun tendrá el joyero. Supongo que si, la melodía era muy linda.
Continué leyendo
“Aparte de eso querido diario ayer en la mañana fuimos todos a la iglesia, ahí conocí al padre que me bautizó cuando era una bebé, y lo que más me gustó es que pude conocer a un montón de niños y niñas a los cuales les regale mis juguetes que había guardado desde hace mucho, entre ellos la casa de muñecas que le había regalado primero a teresa y que su horrible padre tiró. Se lo di a una niñita la cual llamó mi atención. Era una niñita que estaba en un rincón del patio del convento, me pareció extraño ya que todos los niños se abalanzaron sobre mi y las cajas que había traído para ellos, me acerque a ella y le pregunte la razón por la cual no veía a ver las cosas que  les traje; ella no me respondió se quedó en silencio, y le pregunté al padre acerca de esa niña y que le ocurría, el me contó que ella se llamaba Ada, tenia 6 años y que acababa de llegar al convento que sus padres habían fallecido hace menos de 3 semanas en un accidente, eso me dio mucha pena, querido diario. Fue esa la razón por la cual decidí acercarme a ella con  la casa de muñecas y regalársela. Me acerque a ella y le dije que me había enterado de lo que le pasó y que estaba segura de que sus padres la estaban cuidando desde el cielo y que no dejarían que le pasara nada y que no quieren que ella este triste, ella seguía mirando al pis, entones coloqué la casa de muñecas frente a ella, ella la miró. Le dije que esa casa de muñecas era muy especial para mi, que era de una gran amiga que también se fue al cielo y que esta casa de muñecas me hacia recordarla ya que estaba segura que ella se había divertido jugando con esta casita. Entonces le dije que se la quería regalar para que ella se divirtiera también. Ella me dijo ¿De verdad me la regalas? Noté que su expresión cambio de repente un poquito, yo le dije que si, que era de ella ahora y que esperaba que se divirtiera muchísimo con esa casa de muñecas y le prometí que iría algunas veces a jugar con ella, parece que eso la alegro un poco
La verdad, querido diario es que Ada, así se llama, me hiso sentir algún extraño, no lo se,  cuando la veía ahí tan chiquita y lo que ha tenido que soportar, sentía una mescla de pena con ganas de hacerla sentir mejor, fue extraño. Después nos pusimos a jugar y si que me divertí mucho, de seguro regresaré de nuevo, se lo prometí.
— ¿Abra regresado? No recuerdo haberla llevado, quizás Jessica la llevó.— Continué leyendo
Al regresar a casa almorzamos, algo ligero ya que en la noche cenaríamos mejor, así que papá encargó comida china, estaba rica. El resto de la tarde la pasé mirando unas películas de navidad que papá había alquilado, eran muy bonitas.
Mamá llamó por teléfono y me dijo que Francisco le había llamado desde Italia para Saludarla y que me enviaba muchos saludos a mi también, me alegró saber que estaba bien y se acordaba de mi, aunque sentí algo extraño a la vez, mamá me dijo que de todas formas llegaría a la casa a cenar con nosotros que la esperáramos.
Como a eso de las 6 de la tarde comenzamos la abuela y yo a preparar las cosas para la cena, preparar el pavo, el chocolate, la meza, etc. Me divertí mucho haciéndolo, ni papá ni Johnny nos ayudaron se quedaron el la sala mirando televisión. Parece que también se estaban divirtiendo.
A mi me gustó mucho estar en la cocina con la abuela, la pasé muy bien, también arreglando la meza, nos quedó hermosa, tome muchas fotos, ya las pasaré a la computadora más tarde.
Después nos cambiamos para estar listos para la cena, yo me puse lo que papá que había comprado, estaba muy bonita, querido diario; modestia aparte como dice mamá. Johnny también se veía genial incluso la abuela se había vestido muy elegante y por su puesto papá también. Creo que quería impresionar a mamá, aunque no estaba segura.
— jejeje… — Continué leyendo
Después llegaron algunas visitas, el jefe de papá no me acuerdo de su nombre en este momento, ah, ya me acordé Gustavo, el Sr. Gustavo llegó con su esposa y sus 2 hijos, estuve jugando con ellos, tenían muchos fuegos artificiales, fue divertido, aunque me calló mejor Freddy que Tatiana, así se llaman sus hijos, Tatiana es algo creída me pareció, además no dejaba en paz a mi tío, creo que le gustó. en cambio Freddy era divertido me recordaba a Ramiro tenían la misma forma de ser
Por cierto, querido diario extraño a Ramiro.
 Papá la abuela y el Sr. Gustavo se quedaron conversando largo rato, incluso abrieron algunas botellas de champan, la estaban pasando bien.
Más tarde el Sr. Gustavo tubo que irse, se fue bastante tarde, ya eran casi las 11 de la noche, dijo que tenía que ir a casa de sus suegra, ante de irse me dio un regalo a mi y a Johnny, me regaló una casaca muy bonita y a mi tío unas zapatillas muy modernas, incluso a la abuela le regaló algo, aun no lo a abierto, no se que es, pero era una caja grande.
Mamá volvió a llamar casi faltando 30 minutos para las 12, dijo que llegaría antes de las 12 que no me preocupara y así fue, estaba con su ropa de trabajo, no pudo arreglarse pero papá le dijo que estaba bellísima, y además mamá siempre está bella.
Luego nos dio una sorpresa a todos, no nos había dicho que llegaría con ella mi tía Sofía, ella entró diciendo: ¡Sorpresa! No la había visto desde hace muchísimos años, ya casi ni me acordaba de ella, ella vive en los estados unidos. Trajo muchos regalos, me alegró mucho verla. Dice que estoy grandota ya hecha una señorita.
Conversaron un rato y después mamá y mi tía ayudaron a colocar la meza ellas insistiron en ayudarnos a mi y a la abuela ya que faltaba poco para cenar, yo pensé que no llegaría hasta la hora de la cena, pero quería que me dieran mis regalos, ya que me moría de ganas de saber que era. Y además no quería perderme esta navidad ni un solo instante.
Entonces llegó la hora, la meza estaba puesta, y dieron las 12 de la noche, 25 de diciembre, navidad, todos nos abrazamos con mucho amor, papá, mamá, la abuela, mi tío, mi tia yo, fue hermoso,  luego salimos a ver los fuegos artificiales y a reventar los nuestros, incluso mamá se animó a encender unas bonitas luces que trajo, el cielo estaba iluminado de luces muy bonitas, cerca de 20 minutos nos pararon los fuegos fue precioso, era como un seño ver a mi familia ahí reunida.
Luego entramos y me dieron mis regalos, me encantaron y olvidé mencionar que la abuela también me regaló algo, si, me dio un hermoso reloj de pulsera muy lindo, que también guardare en mi caja musical joyero. Después cenamos todos juntos, fue realmente lindo, yo estaba muy pero muy feliz, por eso me gusta la navidad.
Todos mencionaron que la cena estuvo deliciosa, eso me alegró mucho también.
Después Salí afuera un rato a seguir jugando con los fuegos artificiales con mi tío, mientras papá la abuela, mi tía sofí y mamá estaban en la sala conversando y brindando, después entramos y los acompañamos, claro nosotros solo bebíamos chocolate, lo ultimo que recuerdo es estar al lado de papá y creo que me quedé dormida. Pero ver a mamá y a papá juntos, conversando felizmente me hizo pasar la mejor noche de todas.

La abuela me está llamando, querido diario, seguramente para desayunar, aunque ya es tarde para eso, pero no importa, también tengo que decirle a papá que no se olvide que me dijo que hoy iríamos al cementerio a dejarle flores al abuelo y a Teresa.

Sin duda milagros la había pasado muy bien en esa navidad, tomando en cuenta que fue la última navidad que pasamos con ella es bueno saber que la pasó realmente bien.
Deje el diario de Mila a un lado del mueble y me quedé pensando un rato.
Registrarte y comentar la historia

Comentarios:

Escrito por: aleperco       13/01/11 02:04
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Hola franc....leeí tanto del diario de Mila...me gustaba leerte y desaparesiste...me pondre al día. te estrañaba franc...tienes una facilidad increible x escribir y haces que
me ponga en la piel del protagonista....sos un genio!! gracias x volver. alejandra.
Escrito por: solangel       12/01/11 21:38
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
que adorable es mila, apenas comienzo a leer tu historia.
y veo que tiene muchos factores...
me gustaria leer mas, intentare leer desde el principio para integrarme un poco mas.
Páginas: 1

Imprimir

Enviar historia

Enviar a Facebook
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor. El resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Preguntas frecuentes    -     Enlaces    -     Anunciar    -     Publicar relatos