el diario de mila capitulo 50: mi abuelita

Regresamos a casa a eso de las 1:00pm mamno parecía estar cansada, apenas llegamos se dispuso a darse un baño y a comenzar  preparar la comida ya que Johnny no tarda en regresar. Le dije a mamá que cocinara algo no muy condimentado ni muy pesado, creo que cocinara una ensalada o algo así, será lo mejor.

Yo por mi parte solo tenia ganas de llegar a mi alcoba y ponerme a leer el diario de Mila, la verdad ya me falta muy poco para terminar este libro.

Decidí entonces continuar leyendo un poco mas.

Hoy papá me llamó, me dijo que pasaría por mi mañana temprano, dado que ahora que no tengo clases me aburro sola en la casa mamá me dijo que seria mejor que pasara las mañanas con la abuela y con Johnny, ya que así ella no esta preocupada en el trabajo, y como a veces a vecina no me puede cuidar, es mejor. Aunque a mi no me gusta que me cuide la vecina, ya tengo 11 años, ya estoy grande, puedo estar sola en casa, de noche aun no se, querido diario, jejeje… pero de día no hay problemas, pero entre estar aquí sola o en casa de la abuela, prefiero estar en casa de la abuela.

Mamá pasa a recogerme al medio día, lastima que papá llega aun de noche a casa, y no lo veo, pero al menos paso más tiempo con la abuela y con Johnny.  Hablo mucho con la abuela y me esta enseñando a cocinar, me dijo que es importante, me dijo que al abuelo le encantaba como ella cocinaba y que lo enamoró con eso. Me interesó mucho ese tema ya que bueno… ya sabes, querido diario.

La abuela me contó que al abuelo le encantaba comer, y que cuando eran jóvenes ella trabajo en un restaurante, restaurante al cual el abuelo fue en una ocasión, dice que ella quedó enamorada de el al verlo con su traje de marinero. El entro con sus amigos, pero el resaltaba, era alto, muy alto y muy guapo, ella quedó prendada de el.

Me dijo que al comienzo le daba vergüenza acercarse y hablarle, enviaba a una amiga a la mesa en la que el se sentaba, aunque se moría de ganas de ir con el y hablarle, aunque sea para preguntarle que pediría. El solía ir ahí cada cierto tiempo, a veces unas ves al mes, siempre con su uniforme de marino.

Un día que ella estaba sola, su amiga había faltado al trabajo el se aparece solo, esta ves sin sus amigos, y como la abuela estaba sola en el restaurante no le quedó mas que ir ella, dice que en el momento en que se acercó se puso roja, roja como un tomate, parece que el se dio cuenta; el abuelo que aun no era mi abuelo, pidió que ella le recomendara algo, ella tartamudeando le sugirió un guisado, un guisado de pavo, que ella cocinaba, ya que en ese restaurante solo habían 3 personas, ella, su amiga, y el dueño que también cocinaba algunas y atendía, era un restaurante pequeño, pero tenia un publico ya ganado por su buen sabor y trato.

El abuelo aceptó su recomendación, y pidió la orden, la abuela estaba muy nerviosa, pero trató de preparar el plato lo mejor posible para el. Me dice la abuela que durante todo el rato que el abuelo estaba comiendo no dejo de mirarlo, incluso ignoró a algunos otros comensales del lugar. Lo que le valió unos regaños del jefe, nada serio menos mal.

Después de que el abuelo terminó, la llamó para pedir la cuenta, me cuenta la abuela que ella fue con el corazón en la mano, y para su sorpresa, el guapo abuelo le dijo “fue un platillo realmente delicioso, linda, felicítame al cocinero, y gracias por recomendármelo” la abuela se lleno de felicidad al saber que su comida le había gustado mucho a ese guapo joven.

Desde esa ocasión cada vez que el abuelo iba pedía ese mismo platillo; el cual ella cocinaba con mucho esmero y amor para la cada vez que regresaba. Pronto la abuela le sugería otros platillos, platillos que ella cocinaba, ya que a la abuela ama cocinar, siempre le ha gustado. El abuelo disfrutaba de esos platillos, ignorando quien se los preparaba.

Un buen día el abuelo le dijo al dueño del restaurante, que tiene un estupendo cocinero, que le encantan sus platillos tan delicioso, y el dueño le dijo que no es un cocinero, era la mesera, la abuela, la que cocinaba la mayoría de platillos.

La siguiente ocasión que el regresó le jugó una broma, al terminar de comer, el le pidió que llamara al cocinero de tan deliciosos platillos, que quería conocerlo en persona. La abuela se paralizó ya que ella era la que había comenzado a cocinar casi todo durante los últimos meses. Entonces al verla nerviosa y notando ya seguramente que la abuela sentía algo por el, ya que como me dijo la abuela, mi abuelo era muy astuto, el le dijo: “cocinas delicioso, ¿sabes? Nunca nadie me había preparado platillos tan ricos, si no fuera por mi trabajo estaría aquí diariamente, preciosa. Mañana tarde y noche.” Ella no entendía, balbuceo algo que prácticamente no sonó a nada, el le dijo entonces que sabia que ella era la que cocinaba todo, que el dueño se lo había dicho, en eso ambos sonrieron.

Esa sonrisa basto dice la abuela, bastó para que ella callera rendida y enamorada más que nunca, y es mas, era la primera vez que ella se enamoraba de un chico.

Desde entonces se comenzaron a hacer amigos, comenzaron a salir y poco a poco se fueron enamorando más y más hasta que se casaron y pues nació papá.

La abuela menciona que el abuelo le dijo una vez que en cada plato que ella le preparaba sentía el gran amor que ella tenia, y que depositaba en ellos, cada ves que comía lo que ella le preparaba se enamoraba mas y mas de la abuela, que tierno.

La abuela derramo unas lágrimas recordando al abuelo, me dio pena. Me dijo que lo extraña mucho, me mostro fotos, y si que el abuelo era muy atractivo, y la abuela también, era preciosa.

Me dijo que a muchos hombres se les encanta a través del estomago, que es un buen truco. Me pareció divertido, querido diario.

la abuela me preguntó también si es que yo había sentido eso alguna vez, si me había enamorado.

Yo sentí la confianza de contarle acerca de Ramiro, no se, me dio confianza, después de todo ella me conto sobre el abuelo. Yo le conté todo, que sentía algo por el, pero que tenia miedo de que el no; ella me dijo que es así al comienzo, que hay un temor, pero que hay cosas que tenemos que ver en la persona, para darnos cuenta si también le gustamos. Yo he notado, le dije, que a Ramiro le gusta estar conmigo, hablamos muchos, y a veces de nada, pero pues eso no me asegura nada.

La abuela me dijo que poco a poco me daré cuenta de si el siente lo mismo que yo. Solo tenía que tener paciencia, a veces los hombres son complicados, y si, eso es verdad.

No sabia que mamá estaba enterada de que Mila comenzaba a enamorarse de un compañero del colegio, jamás me lo mencionó.

Continué leyendo.

Le dije que me enseñara a cocinar platillos deliciosos quizás le prepare algo a Ramiro el otro año, no lo se, la abuela me dijo que encantada me enseñaría sus mas grandes secretos, querido diario, y no aquí entre nos, la abuela cocina delicioso.

Por su puesto le hice prometer que no le contaría nada a papá, ya que me da vergüenza, ella me dijo que no debería tener vergüenza de estas cosas, que es normal, pero no se, no se me ocurre como tocar el tema con papá; en cambio fue fácil con la abuela. Se que ella no dirá nada.

Hoy preparamos un pastel de plátano, nos quedo delicioso, aunque “nos” es mucho decir, yo casi no hice nada, pero poco a poco, me dijo que el sábado prepararíamos el guisado que tanto le gustaba al abuelo, dice que hace mucho que no lo prepara, mañana bajaremos al sótano a buscar sus viejas recetas de cocina. Estoy feliz de aprender con la abuela, la amo mucho.

Pasé unas hojas, continué leyendo.

Hoy fui al cementerio, me llevó la abuela, fuimos a visitar la tumba del abuelo, la abuela suele ir cada semana, hasta 2 veces, no lo sabia, la verdad es que me estoy enterando muchas cosas de ella en esta ultima semana que la hemos pasado juntas. Venimos con Johnny, papá no pudo, además dice la abuela que el no viene ya que no le gustan los cementerios, bueno, no son alegres, pero pues no se, yo vengo feliz, después de todo creo que nunca había venido.

Siempre que la abuela va visitar al abuelo compra un enorme ramo de flores, blancas, como el color del uniforme de abuelo, lleva agua y limpia y arregla la tumba del abuelo, yo la ayudé esta vez, Johnny estaba ahí a un lado, estaba muy callado, se que el abuelo falleció cuando el tenia 5 año mas o menos, dice que lo recuerda poco, pero aun así se ve que lo extraña mucho también.

La abuela después de arreglar la tumba comenzó a hablar con el abuelo, le contaba de la semana, de las cosas, era impresionante, es como si realmente el la escuchara, parecía feliz al estar ahí hablándole a la tumba, seguramente que el abuelo la estaba escuchando, Johnny si fue menos emotivo, el no dijo casi nada, solo estaba ahí, seguramente le daba vergüenza, o que se yo, yo si saludé y me despedí del abuelo, como me dijo la abuela: “si somos buenas personas al final de nuestra vida dios nos llevara con nuestros seres amados” así que algún día ella vera nuevamente a su amado esposo.

Yo no recuerdo al abuelo, falleció cuando yo tenía 3 años. Antes de ayer que estaba con la abuela en el sótano buscando unas cosas encontramos unas fotos en donde estaba el cargándome, la abuela dice que la colgara en la sala, es una bonita foto.

Dado que el abuelo esta en el mismo cementerio en el que enterraron a teresa pude ir a vicitarla, me dio mucha pena, se ve que nadie ha venido a vicitarla en mucho tiempo, las flores que tiene están secas y son las mismas que colocamos Ramiro y yo meses atraz. La abuela me dio dinero para comprarle unas nuevas flores. Extraño a mi amiga, pero de algún modo ciento que ahora esta con su mamá, y esta feliz.

Como mañana es sábado mamá dijo que podía quedarme hoy aquí en casa de la abuela, le daré la sorpresa a papá cuando llegue de trabajar. le diré para hacer algo juntos mañana, si es que no tiene mucho trabajo que hacer. Estaba viendo el periódico y hay una película que me dieron ganas de ver, es de un perrito.

Por cierto, querido diario, no sabia que papá había tenido un perro, si, encontramos unas fotos en donde papá salía con el, papá estaba muy joven tenia como 11 años dice la abuela. Papá jamás me dijo nada de eso; se llamaba “coco” — es cierto, coco, mi querido amigo, ya lo había olvidado — me dijo la abuela que papá amaba a ese perro, eran los mejores amigos, era un bonito perro labrador, color blanco, muy grande.

Recuerdo que tuve a coco desde que tengo memoria, era un gran amigo, falleció unos años antes de que naciera Johnny, coco vivió casi 15 años, una buena vida para un perro. Jamás pude reemplazarlo, me dolió mucho su partida,… me pregunto si esas fotos seguirán en el sótano.

Continué leyendo.

La abuela me dijo que al morir coco papá lo enterró en el jardín, ya no recuerda en donde, y jamás quiso tener otro perro, dice que papá decía que nadie reemplazaría a coco,  quizás por eso papá no me quiere comprar uno a mi…

Pasé algunas hojas continué leyendo.

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Comentarios:

Escrito por: marquesita       29/06/10 00:32
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Y yo aunque ande poco por aqui sigo leyendo y fascinandome con esta historia.
Escrito por: franck_palacios       28/06/10 22:06
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vaya, ya son 50 capitulos!!!!!
Páginas: 1

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