


| Escritor: | Ana_Nojodas |
| Públicado: | 06/04/2010 |
Hola, soy Charles, y tal vez tengas que saber lo que hizo que me enamorara de éste asqueroso pero seductor lugar.
LLevo no más de un par de meses en éste mi nuevo hogar. Me mudé a las afueras de la ciudad por razones escolares. Mi madre, consiguió como pudo la plata para poder darme la oportunidad de intentar independizarme...aunque eso no evita el hecho de que siga siendo una puta. Y es que ¿qué pensaría uno de su madre cuando cada semana tenías que saludar a un "papi" nuevo?, de cierta forma ya estaba harto de esa mierda. Por eso, sin pensarlo dos veces, me largué a este nuevo hogar, con todas las de la ley.
Mi nueva casa...bueno, el cuarto que rentaré durante un buen tiempo a la rancia y caduca Charlotte, no medía mas de 25 metros cuadrados, pero me eran suficientes para poder sentirme libre al fin. Mi habitación se sitúa en el último piso, donde uno acostumbra dejar los cientos de bolsas de basura acumuladas en la semana y que las palomas vienen a hurgar, ahí, ahí es donde mi sueño de independización estaban encerrados en aquel último rincón. No era tan malo, al menos no tenía que caminar un largo pasillo para llegar al baño, ya que gracias a mi fortuna sólo tenía que cruzar la puerta y dar dos pasos para llegar a MI PROPIO BAÑO.
No quiero darles más vueltas al asunto, por eso les contaré lo que hizo que éste cochambre de edificio esté comenzando a gustarme cada vez más.
Las coincidencias ocurren todo el tiempo en el planeta, pero muy pocas veces en la vida de cada uno de nosotros. Fue coincidencia que en el baño del segundo piso fallara la plomería, lo que evitó que Cynthia Raymond pudiera tomar tranquilamente su baño nocturno, así que sin más, decidió utilizar el solitario baño del piso más alto. Cynthia es la típica adolescente rubia que uno puede observar en el patio trasero de la casa vecina, tomando el sol en un caluroso día de verano. Pero ella, ella no era precisamente una chica "típica". La rubia decidió marcharse de la casa de sus padres cuando tenía 14; al parecer no aguantó tantas palizas de su padre cada vez que éste tocaba una botella de licor. La relación con su madre era...casi normal, excepto por las tres veces que intentó venderla a los Shafer; lo que hace una madre por un hija no se compara con lo que puede hacer por una secadora "Maver 3000". Pero ahora, ya no era más una niña, tenía cumplidos 19 años y valla que se le podía notar en...emm...ya saben.
Cynthia viajó desde el pueblo que la vió nacer hasta aquí, sin un lugar fijo donde mantenerse y con sólo 13 dolares en los bolsillos. Ella conoció a Charlotte hace 5 años por una "coincidente situación",... la cual no tengo ganas de contar, pero si quiero dar gracias a tan gratas coincidencias que harán que ésta noche, el niño por fín sea transformado en un hombre.
Bueno, ella tuvo que subir para concluir su día con aquel reanimador baño caliente. Aún no sabía del nuevo inquilino que en estos momentos ocupaba aquella aislada habitación, así que no le importó ocupar "mi nuevo baño propio". Y ¿cómo iba a notar que había vida en ése planeta si el "niñote" tomaba una larga siesta por la cansada mudanza de aquel día?. Pero grandioso es el hecho de tener el sueño ligero y al escuhar el agua descender de la regadera, despegué los ojos, y un tanto furioso por ver cómo es que un canalla había tenido la osadía de despertarme y de USAR MI PROPIO BAÑO, COJONES.
Esperé y esperé hasta toparme con el tipo que se atrevió a meterse en mi territorio, pero pasaron casí hora y media y nadie salía. Me desesperé, y luego de pensar en lo idiota que parecía en esos instantes, decidí apagar la luz, regresar a la cama y continuar con aquel sueño, que más que sueño parecía novela; una novela con menos drama que interés, pero con una protagonista...ssssssss.
Lo siguiente no supe en realidad como sucedió, pero yo me lo imagino de ésta forma: Cynthia por fin decidió terminar su largo largo baño, y al salir notó que la puerta de mi recamara se encontraba abierta (algo raro para ella), así que aprovechó pero para introducierse y ver lo que aquel cuarto de azotea escondía celosamente en el solitario silencio. La obscuridad impedía ver claramente, pero le fue suficiente con la poca luz que penetraba de los faros que alumbraban las calles. Sin más que hacer se sentó en la orilla de la cama a observar la serenidad de la habitación con una toalla cómo unica prenda que cubría su ya tan bien formado cuerpo juvenil. Fue tanta su concentración que se quedó tendida sobre la cama a unos centímetros de donde estaba yo, lo que produjo un suave ruido que me despertó nuevamente.
En verdad no sé si eso fue lo que ocurrió, pero, al fin de cuentas, ella estaba ahí, a mi lado; la chica con el cuerpo más perfecto y casi desnudo que en mi vida me había topado...bueno, seré sincero, esto es lo más cerca que he estado de una chica, fuese cual fuese su parentesco.
Desperté y de inicio me espanté al ver un cuerpo junto a mi. La poca luz me impedía ver quien era, pero si pude notar que para nada podía ser un chico. Cuando la ví sentí un fuerte sentimiento; tal vez exitación o miedo, no lo sé, pero a estas alturas ¿quién notaría la diferencia?.
Entonces sucedió lo inesperado...
¬¿Richard? ¿eres tú? (dijo con voz muy queda)
-No (susurré), y tal vez no te encuentras en el lugar correcto.
¬Claro, eres tú, nadie me habla con tanta poesía más que tú. Ven
Fue mientras se descubría el cuerpo cuando comprendí cual de los dos sentimientos era el que realmente invadía todo mi ser en aquel momento...por supuesto era miedo. Y es que cómo no tener miedo cuando se es una chaval de 17 años estando con una diosa sin ropaje de 19, y el único conocimiento sobre sexo que tienes es que los hombres "tienen lo suyo" y las mujeres...también.
Santo cielo, aquella imagen fué lo más glorioso que mis ojos hayan presenciado nunca. Pero se puso mejor. No sé quién carajos era ese tal Richard, pero de antemano le doy las gracias por hacer de ésta, tal vez, la mejor noche de mi nueva vida.
Ya quiero saber que sucederá el día de mañana, pero mientras tanto seguiré disfrutando de mi primera experiencia de "esas"... ¡LA PRIMERA!...por tí Richard.
.....
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