Ordenamiento, secuencia, un perfil determinado y luego nada; la vida tiene ese tipo de necesidad donde uno debe verterse al interior de si mismo, para poder tomar un nuevo aire y aunque a veces, el punto donde se bifurca nuestra conciencia y nuestro entendimiento no es para razonarse, ni para dolerse, terminamos ahí, justo a mitad de la nada, con la carga a cuestas y el gris en la materia de la inmensidad... el resultado de ello, una lágrima, un andar con la cabeza distante, pero también un nuevo comienzo y la serenidad por carga.
Justo o no, ese es el vivir...
Christian, veo que has ingresado a una etapa gris, de reflexión, de reordenamiento, casi podría decir depresiva, en la que siempre se nota este color antes de notar los brillantes, pero es pasajera, verás que pronto te embriagará el color nuevamente.
Por otro lado mantienes, cómo no, la calidad de tu escritura, que fluye natural.
Un abrazo.
Lino
De hecho cuando venimos al mundo, éste nos es entregado en blanco y negro, ( no soy de la idea que se nos entrega una hoja en blanco) se nos entregan formas, sólo hay que imprimirles el color, y el color de tu mundo será el que tú prefieras darle.
Aunque en blanco y negro, puedo apreciar los diferentes matices que le imprimes.
Gracias por compartir.
Danny, Cuca, Sombrero...muchas gracias por sus comentarios. Siempre estuve aqui, solo que no estaba en una faceta productiva.
Gracias!
Un gusto volver a leerte piegrande2. Hay calidad en tus imágenes. Noto que los fondos grises y la "noche" te apasionan. Felicidades, buen retorno. "La noche es infinita", es un viejo adagio minero, por eso yo también las asimilo.
Bellísimo, que manera de expresarte,insólito,de la contemplación de ese cuadro de antaño que le diste vida por un momento, tenia sombra pero ;en tus pensamientos le diste vida y luz propia.