Tantas veces estuvo alli, pretendiendo que el sol era negro. Nunca supo descifrar esto antes...no cuando estaba entrando en sus heridas!
Sutilmente no resistio el encanto, el momento era demasiado justo para ser perfecto.
Él le enseño a ser respetada, a llorar, fue su primer amor y su aliado en la lejania.
Caminando desconsolada en la plaza central, buscando algun rostro conocido, buscando precisamente el rostro que se estaba comenzando a deteriorar en su memoria, sus ojos, su cabello, aquel olor a cigarrillo...
Apenas era una mujer de 23, pero con la experiencia de una dama de 40. Por su piel habian transcurrido muchas historias, desiluciones, besos apasionados y caricias irremediables, en cambio, por su corazon transcurrieron mil penas y un amor.
Segun ella y lo que se comentaba por el pueblo, no era una mujer de confiar, pero ya saben, nunca se habla bien de una prostituta, y menos en un pueblo costero.
Se dice que todas las tardes sale a caminar por la plaza, anhelando su llegada, sufriendo por la espera que roia sus sentidos.
Ella regreso a su faena, aunque no muy seguido, cuentan las malas lenguas que se coibia de hacer bien su trabajo, el dolor que tenia en su corazon le habia quitado mucha fuerza y voluntad.
Algunos dicen que esta hechizada, algunos cuentan que no es la misma de ayer, pero los años la seguian demacrando, sin importar razon, Clemencia no fue la misma desde que su amor decidio marcharse.
Pero el volvera! escuche decir cuando tomaba unas copas en un bar...entonces decidi preguntar porque. Aquel hombre misterioso se dio la vuelta y me miro fijamente a los ojos, entonces dijo: La conoces?? y yo asenti con la cabeza...
Luego comence a contarle mi historia.
Aquel joven tomo su sombrero y me agradecio.
Luego supe que era el gran amor que Clemencia penso perdido...
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