EDGARDO, III PARTE (En colaboración Nauxica - Osvaldo) Busqué entre la gente y no encontré a nadie, sino a sus más allegados familiaresentre los asistentes al funeral.
No le vi -continué pensando, camino a casa-.
Su ausencia me extrañó. Él debería haber estado allí también, como estuve yo, como estaba la madre de Ed . Pero no estaba. Una vez en casa rebusqué su teléfono en mis viejas agendas. Confiaba no hubiera cambiado de número. Pero no, no había cambiado Después de tres tonos descolgó el auricular y volví a escuchar su personalísima voz, después de tantos años. - Hola, soy Sandra .