


| Escritor: | Lord_Sapphire |
| Públicado: | 21/12/2008 |
-El Comprador de Almas-
Capítulo III - Kalos
- ¡Corre, Miranda! ¡Corre! ¡Le he encontrado!
- ¿La rata? ¡¿Dónde está esa asquerosa intrusa?!
- ¡La rata no! ¡A Kyle!
Señalé el dibujo que adornaba la página 864 mientras ella dejaba la escoba en el suelo. Era un joven, con cabello largo de color rojo como el fuego, muy liso. Llevaba una especie de toga blanca que le dejaba medio pecho al descubierto. De haber estado más tapado, fácilmente se le podría haber confundido con una mujer: su cara era bella y ambigua, pero yo sabía que sólo era una máscara que ocultaba una enorme maldad.
- Es él, Fabio, no hay duda -Exclamó Miranda, igual de agitada que yo-. ¿Dice algo sobre como acabar con él?
- No precisamente. Pero aquí hay mucha información: según esto, se trata de un antiguo espíritu griego antaño conocido como Kalos... ¿Kalos? Eso significa bello.
- Kalos se parece mucho a Kyle. Al menos en su forma escrita.
Seguí leyendo todo lo que venía en aquel libro. También descubrimos que, originalmente, había sido un humano con una capacidad sobrenatural para crear y controlar el fuego. Debido a esta cualidad poco natural, fue adorado como un enviado de los dioses. Pero más tarde se emborrachó de poder hasta tal punto que quemaba las ciudades de aquellos reyes que no saciaban su avaricia y calcinaba a los que se oponían a su voluntad.
>> Incluso -continuaba la historia- osó desafiar a la mismísima Atenea. Ese fue su error. La diosa le venció, por supuesto. Avergonzado por la derrota, Kalos se encerró en una gruta durante años -Tal vez de ahí viene su pálida piel. Finalmente, acabó convirtiéndose en un espíritu maligno que se dedica a hacer tratos con los mortales a cambio de sus almas.
- ¿Y dice cómo les quita el alma a sus víctimas? Porque sino lo dice, me cargo al autor. Mira que es un dato bastante importante.
- Las almas son extraídas con un único beso apasionado. No tendrás que matar a nadie, Miranda.
- Ese tipo me robó mi primer beso y no se lo voy a perdonar. Por cierto, ¿me vuelves a contar tu apasionado beso con el demonio?
- Anda, Miranda, vete un poquito a freír espárragos.
- Pero aún así besaste a un chico y no lo puedes negar.
- Y no lo niego. ¿O es que tú nunca decidiste experimentar?Chica, eres demasiado... medieval.
Es cierto. Besé a Kyle. Aún lo recordaba como si fuese ayer. Y lo que más miedo me daba es que aquel beso fue el mejor que había tenido nunca. Trescientos ochenta y tres años de amoríos tanto con mujeres como con hombres y ninguno había logrado superar el beso de aquella tarde del otoño de 1642...
Continuará...
|
Imprimir |
Enviar historia |
Enviar a Facebook |


