Dylan III

Categoría(s): Historia
Traté de hace mi vida normal junto a Jeannette. Iba por ella, luego de clases al hogar y salíamos a caminar o venia a mi casa y se quedaba platicando con los tres, contándonos algunas anécdotas de las chicas del hogar y de una en especial, la que había tenido sus dolores de parto en medio de la noche.
-¡no tienen idea como gritaba esa chica! Parecía una masacre- dijo riendo
- entonces eso debe doler- dijo Marc arrugando la frente, como si quisiese imaginarse aquel dolor
- según las chicas que ya han sido madres, no es tan grande el dolor. Y que la chica esa solo exageraba mas de la cuenta. Aunque dicen que los dolores son diferentes para cada una- dijo y tocó su vientre.
- ¿como irá a ser para ti jea? ¿Te irá a doler mucho?- dije haciendo que los demás largaran una risa burlona
- pues espero que no- dijo deteniendo su risa
- ¿me vas a dejar ir contigo a la clínica cuando sea tu turno?- dije y ella se levantó de su silla y se acercó a mi. Me abrazó. Sentí sus brazos tan calidos, me sentía muy a gusto. Le abracé con mas fuerza
. Joseph y Marc salieron de la habitación en el acto. Como si se hubiesen puesto de acuerdo.
-gracias Dylan- me dijo al oído –te quiero mucho
- no tienes que agradecerme nada Jea, y yo te quiero mucho mas- dije y ella se quedó mirándome por un instante. Me dedico una de sus sonrisas y me dio un beso en la frente, luego se sentó a mi lado y puso su cabeza en mi hombro, tomó mi mano y con su dedo comenzó a hacer líneas en mi palma.
Me gustaba la cercanía que teníamos, me hacia sentir mas seguro y podía con ello protegerla. La veía muy frágil y delicada. Carente de toda fuerza. Yo por mi parte me sentía demasiado poderoso, con ganas de matar a cualquiera que quisiese hacerle daño. Me demoré un par de minutos en recaer en una sola idea que podía explicar mi reacción. Estaba completamente enamorado de aquella mujer. No la iba a dejar sola; ella en algún tiempo me dio fuerzas para seguir y está vez le iba a devolver la mano.
-Te amo- murmuré

De a poco aquella figura, débil y frágil cambió de apariencia, ahora poseía una pequeña diferencia, su panza….
A los tres meses de embarazo de Jea ya había un cambio considerable en su estructura corporal. Soy algo mirón, lo reconozco, pero su cambió me sorprendió de verdad. Tenia mas abultado su pecho y tenia una pancita, la que nunca tuvo antes, ella era muy delgada así que eso favoreció a que fuera mas notorio.
Marc de vez en cuando, tocaba su vientre y lloraba. Lloraba por que aquella pequeña iba a tener un hijo bajo esas circunstancias y por que le emocionaban las mujeres embarazadas. Si, Marc parece algo loco, pero no había alguien más comprensivo que el.
Joseph evitaba el acercarse a ella, se sentía dolido. Cada vez que ella le hablaba, le dedicaba una sonrisa, tratando de ocultar su preocupación. Era pésimo mintiendo, se le notaba.
En el colegio era el centro de atención de los demás, y aunque a ella no le importase en lo mas mínimo, yo echaba humo por los oídos cuando escuchaba las risas burlonas de las compañeras de salón. Más de alguna vez me encolerizaba y paraba en seco las burlas. Era pésimo regañando a los demás, así que terminaban burlándose de mí, lo que hacia que Jea reaccionara y se diese vuelta para alzar el tono de voz y dejar a mas de alguno con palabras a medio decir.
-¿como le haces Jea?¡Los demás llegan a temerte! Siendo que eres tan menudita- dije con tono de burla, provocando unas carcajadas de ella
- bueno- dijo secándose las lagrimas por la risa –de partida no tengo cara de niña buena, cosa que tu si – dijo y volvió a reír
-aja ¿nada mas por eso?-
- hay Dylan, tu no sirves para demostrar enojo, hasta eres mas dulce cuando lo haces, tu cara demuestra demasiadas emociones, pero la única que no haz llegado a expresar es la de un verdadero enojo. Tal vez por dentro estés ardiendo de rabia, pero tu cara no dice lo mismo- dijo y se acomodó para poner los pies sobre la silla que estaba adelante
- no tiene chiste, de verdad estoy enojado, a ti se te hace tan fácil- dije enfurruñado
- ¡ves! ¡ Hasta haciendo berrinches eres divertido!- dijo y volvió a reír. Me gustaba verla sonreír y mas si era yo el causante de sus risas.
- bueno, bueno lo que sea, voy a tener presente tu teoría señorita Jeannette cara de inflamada- dije y su rostro cambió a uno mucho mas serio
- como te atreves a faltarme al respeto así muchachito ¿eh?- dijo y con dos de sus dedos me apretó la nariz.
-¡¡¡ahuu!!! Me desgarraste la nariz- dije haciendo show. Me sujeté la nariz como a quien se la hubiesen roto
- no seas dramático Dylan, lo hice despacio- dijo y su rostro cambió, poniendo un semblante de preocupación
- ¡¡me duele!!- dije y Jea se levantó de la silla para mirarme
- Dylan déjame ver ¡perdóname! No sabia que…- dijo pero se detuvo cuando vio que no tenia nada –¡¡desgraciado!! ¡¡Hiciste que lo creyera!! ¡Me asustaste tonto!- dijo refunfuñando mientras se volvía a sentar
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Comentarios:

Escrito por: rotko       22/04/08 16:58
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me ha gustado...
muy agradable de leer
Escrito por: TINTA_SUELTA       17/04/08 21:58
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una historia conmovedora, con matices y dialogos claros...
ojala pueda leer la continuacion mas adelante, ya q el
momento crucial es cuando el embarazo se lleve a buen termino.
saludos y no dejes de escribir el resto]
Páginas: 1

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