Si conociste a mi mujer, conoces al diablo. Su nombre es Eloisa y el mío es Edgar.
Yo era un peón en el mundo laboral de mi jefe, ese tipo estaba loco y según el, yo, era su némesis. En el trabajo, ya me había llegado la hora, era mi turno de viajar al inframundo y probar mi fuerza, pues mi trabajo no era común, era un súper trabajo para súper hombres.
Era yo en una noche cualquiera, dulce y frágil noche de verano con mi mujer, terminaba de jugar con mi encantadora y aromática mujer, y segundos después, suena el teléfono, era mi jefe, era el gran hombre. Mi jefe me pedía realizar un viaje por lugares hostiles y yo no estaba seguro de poder ir. Mi jefe me decía que mi entrenamiento empezaría al día siguiente.
EL entrenamiento era riguroso y me cansaba demasiado, al final quedaba hecho trizas y tenia que cumplir con mi mujer en la noche, ella era una devora hombres, casi todas las noches tenía que hacerlo y pensé que tal vez esa noche podría evitarlo, y así fue, lo evité y durante mas días también . Pasaron los días y me fue bien, pero una noche, ella me grito y me dijo idiota, el día siguiente pensó que estaba molesto con ella y se disculpo, pero no era así. Paso mas tiempo y ella se preocupo mas, y llego el momento en que quiso hablarme, le dije que no tenía tiempo para ella y recuerdo disculparme por eso, entonces, el infierno cayo sobre la casa, groserías volaban por la casa, las maldiciones sacudían el suelo y sus miradas calentaban el aire, el clima era insoportable.
El tiempo pasó. El entrenamiento estaba por terminar y mi querida Eloisa parecía que se corroía cada vez mas, para ella no tener sexo y no hablarme era como el apocalipsis cada segundo, su tolerancia ya había sobrepasado los limites hace mucho y un día decidió hablar.
La última noche de mi entrenamiento, esa noche agria y de luna llena, mi Eloisa quiso hablar y todo termino en un completo desastre. Yo salí de la casa para dar una vuelta, creo que duro un par de oras y cuando volví, encontré a mi mujer tendida en la cama, se veía muy hermosa; ebria, desesperada y loca, pero lucía hermosa a mi ojos; me acerqué y le dije que le haría el amor, y así fue.
Al día siguiente le pedí perdón por lo que le hice, por haberla ignorado durante tanto tiempo, y me fui.
Mi jefe me odiaba por ser de los mejores y por que yo era el único que amenazaba su cargo, líder de equipo técnico, uno de los mejores lugares, si completaba la misión que se me daría, reemplazaría al gran hombre y me apoderaría del sector.
Me encuentro en plena misión, en un hoyo hondo con un camino que da al centro de los sujetos azules, había pasado mas de un año, yo desesperado por matarlos y acabar con todo, me recordaba a esas películas que veía cuando niño sobre la segunda guerra mundial, tomaba la base principal y todo esto acababa con tan solo apretar un botón. Dos escuadras a mi poder, una cubría la espalda de la otra, la otra yo la lideraba, nos movimos por esa extraña trinchera que nos llevaba a la base principal, derribamos la puerta de esta, dos hombres dispararon para abrirme camino a mi y a otro, acabamos con los tipos, abrimos una puerta y lanzamos una bomba, limpiamos esa habitación y seguimos así por 7 ú 8 mas, llegamos al cuarto de control, allí había una súper arma que con apretar un botón, todo lo de afuera moría, así que, apreté el botón.
Llegaba a mi trabajo, a través de una puerta, más bien un portón. Todos los que se encontraban en esa habitación aplaudieron y dijeron viva el muerto. Pues al ascender a líder mueres legalmente, ya no tienes vida fuera de la institución.
Pasaron un par de días y decidí investigar acerca de mi Eloisa, me encontré con una gran sorpresa, tenía hija. No pude esperar a salir de ahí para verlas, pero el director del sector me dijo ten cuidado con lo que haces o podrías morir, yo asentí con mi cabeza y me fui corriendo de ahí.
Vi a mi mujer más de una vez caminando por ahí o en el auto con la niña, salí más de una vez de la institución, a causa de eso, ella me vio y yo quería eso. Un día ella me atrapo y me pidió una explicación, yo le dije que le diría, y un par de días después así fue.
Hablé con ella y le expliqué todo sobre lo que hacía, acerca de un par de proyectos que tenia bajo mi mando ahora que era alguien mas importante, y le dije que yo no trabajaba en una compañía de seguros, que no había nacido en ese planeta, que podría haber una guerra galáctica y que, Hitler al igual que Elvis, eran extraterrestres. Y también le hice el amor esa noche, algo que extrañaba hacer con ella, y después de tanto tiempo, sentí su hermoso cuerpo aromático a nuez encima del mío, me sentí dios esa noche.
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