(ver antes http://escribeya.com/Historias/dormir-1pt-12509 de Trilovaquio)
Las manos articulaban diversas formas sobre la base de la caja de luz y de inmediato la cabeza proyectaba en la pared figuras animadas en blanco y negro. Oliver Beane lleva cinco años de pueblo en pueblo ejecutando el curioso acto de sombras chinas, oficio que aprendiera en Buenos Aires, ciudad a la que llegó buscando fortuna y de la que se devolvió en la absoluta miseria con una carrera de teatro a medio terminar. Beane, a sus 32 años da estos pequeños espectáculos y se acoge a la libertad de la soledad y la trashumancia. En el salón de los Cazadores de Ninguna Parte, realiza la función para una docena de niños. En algún momento le ofrecen a Beane que para el carnaval de la próxima semana monte un show con Sonoro Silentte, un excéntrico descendiente de italianos y única atracción del pueblo, pues Silentte posee la particularidad de hablar solamente con versos de canciones, sin emitir más palabras que éstas. El actor encuentra, en su fuero interno que aquello es una ridiculez y con palabras de buena crianza rechaza la propuesta, ante lo cual Silentte señala: It may be killing you baby, but it's worrying the hell out of me.[1]
No hay nada que desee más en el mundo Oliver que dormir. Desde que llegó al pueblo hace dos días no ha podido pegar un ojo como corresponde, el hecho de no conseguir alojamiento estable la ha hecho dormir en cualquier parte, manteniendose en constante alerta por el cuidado que debe dar a su máquina photoeléctrica que reproduce las figuras de sus manos en la pared. El insomnio lo desalienta y lo distrae de la rutina al pensar nada más que en la cama, contrariamente a lo que estima Lucio Broger el niño que desde su cumpleaños se a negado a dormir y hoy resiste los embates del sueño sentado en primera fila contemplando el espectáculo de Beane, segundos antes que ambas miradas se junten de un modo particular
[1] Tercer verso del coro de la canción Good Bye Tenesse de Marvin Crow, popular Blues de la Época que español dice Pueden estar mandándote cariño, pero me está preocupando como un demonio.
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