Bueno, dejas un final abierto, abierto...muy abierto, tan abierto que me caigo al vacío. Siento tu historia como una reflexión existencialista, una búsqueda que agobia.
Lo que más me gustó es eso de secar no sé "si lágrimas, saliva, sangre..."; en mi criterio es una frase de una extraordinaria fuerza narrativa, que sitúa la incertidumbre de la historia: no sé si estoy herido, triste, hambriento... sólo sé que estoy hundido, enterrado en mí.
En forma faltan tildes y puntos...
Un saludo, paisa, y muchos éxitos.
Muy triste y muy bueno
Un abrazo