¡Que violento soy! ohh tan violento, extraordinariamente violento. No se porque tengo ese problema. Porque en ese momento cuando lo miré, no podía quedarme con las manos cruzadas, entonces me le acerqué, y lo agarré por la bata larga que usa, y lo sacudí, con mis fuertes brazos, muy fuerte, y le dije: ¿crees que esta bien lo que esta haciendo, maldita sabandija? mira, mira allá abajo, y por primera vez, observa como sufren todos, y el señor del sol dijo: si, si lo se muy bien, pero no tengo culpa, ellos son sólo la consecuencia, o resultado de lo que es el hombre, y si están aquí razones hay, y tú lo sabe muy bien, así que suéltame. Entonces en ese momento sentí un miedo fuerte, y lo solté, pero cuando lo solté, me sacudo, y me acomodo la camisa, y le dijo: esta bien, ahora vamos hablar, como hablan los hombres, pero ante que nada, dime, ¿cómo te llama? ¿Cuál es tu maldito nombre? Y el señor del sol, Dif, y soy el caballero numero cinco que el Dios grande a creado, soy Dif, señor del sol, y después de mi continua Poseidón, señor del océano, del mar, luego continua Odín, señor del hielo, él también tiene un poder hermoso, este puede crear grande dimensiones de hielo. Eso no importa porque después continua Are, más bien conocido cómo el señor de guerra. En verdad nosotros somos siete señores, pero también hay dos que están pegados. Y hay otro más, pero este vive sólo.
Oye jovencito, si quiere te puedo dar más información sobre este tema, porque no veo la necesidad de que me ofenda de esa manera, mira déjame explicarte, así te darás cuenta de que no soy tan malo como tu piensa. Pero yo le dije: ya, ya ¡Cállate! ¡Cállate! ¡Insensato! Me cansan tus palabras, ¡blasfemia! que tantas porquería hablas, sea cual sea la razón, no tiene compasión con ¡nadie!! Yo he visto muy bien con estos ojos, todo lo que tú ha estado haciendo, entonces, ¿cómo crees que voy aceptar todo esto como una buena obra? Ehhh dime, ¿que es lo tu que piensa? ¡Dime!, Y el señor del sol dijo: oye pienso que tú está pensando lo que no es.
Te voy a explicar, recuerda los nombres que te mencione no hace mucho, estos nombres pertenecen a algunos señores, de manera que yo soy igual a ellos, ago lo mismo que ellos hacen, ¿Entiende?.
Nosotros los señores estamos echando competencia, de manera que cuando el señor grande le coge odio a un hombre, o una mujer, lo que este hace es sacarlo del planeta ¿sabe por qué? Porque no lo soporta, le hiede su vida, lo que este quisiera es cambiarle la vida, cambiarlo de raza, matarlo de tanto odio que le coge. Es el odio, y el odio destruye.
Pero él no se atreve a destruirlo, esa es la razón por la cual él hizo señores. Para regalarnos esos desperdicio, de hombres y mujeres. El tema es profundo, muy profundo, este es un libro gigante, muy gigante, y con las letras pequeñas, bien pequeñas, por lo tanto no puedo darte mucha información. Pero si quiero aprovechar la oportunidad para decir lo que hace el señor grande cada vez que le coge odio a una persona. Pero yo le dije ¡coñazo! ¡Maldición! Que grande es tu presencia, yo no quería pero, es que soy tan violento, extraordinariamente violento, si de verdad lo soy, está bien vamos ¡vamos!, Habla, ¡habla! lo que va hablar, y el señor del sol se rió y dijo: no eres tonto, ere muy intelectual, tiene una buena cabeza, ¿sábe algo? te la envidio, dime, ¿quiere trabajar para mí? Y le dije: ¡que!! ¿Que cosa esta diciendo? Pero, ¿Cómo te atreve? ¡Maldito!... Mira lo que has provocado ¡Canalla! Los nervios se me han subido a la cabeza, y me enfurecído mucho, mucho y me le acerqué, y lo agarré nuevamente por la bata y le dije: ¿crees que soy relajo? Pero lo solté de una vez, tenía que respetar su espacio.
Porque él es un señor, por lo tanto yo tenía que temerle, en ese momento yo estaba muy lejos de la tierra, yo estaba en su mundo, en su planeta, estaba detrás del sol estaba del otro lado del sol. Entonces lo miré de arriba abajo, pero mientras lo miraba, él estaba como si nada, todo lo tomaba tan suave, y me dijo: oye tu, que tonto ere, ¡que tonto! ¿Pero como te atreve a venir aquí, a mi Propia casa, a mí mundo a decirme cosas? y hasta a ofenderme, y a decirme lo que tengo que hacer, ¡inepto!! ¡Descarado!, hombre de pocos conceptos, sabe muy quien soy, tu sabe muy bien que si quisiera, si me diera la maldita gana te destruyera aquí mismo, y en este mismo instante. Pero no, no se me antoja ¿te digo algo? Mejor vete, no olvide donde esta, no olvide que está detrás del sol del otro lado del sol, y le dije: si, si, si es verdad, tiene mucha razón, he sido muy recto contigo, y yo sólo soy un hombre común y corriente, pero tu no, tu ere un gran señor, yo no, yo sólo soy un pobre diablo, un gusano, un infeliz, pero tu no, tu y todos los señores que mencionaste hace un rato, son señores, aunque no lo conozca a todos.
Está bien, está bien, reconozco mi falta, retiro todo lo que he dicho.
Entonces, Dif, señor del sol dijo: no, no tiene que portarte así tampoco, por lo que veo tu sólo siente pena por lo que acabaron de descubrir tus ojos, ya sabe como es mi reino, aquí detrás del sol, tu lograste ver como se visten las mujeres en este mundo, y le dije: si, así es señor, lo miré todo y muy bien, note como lo hacen, Pude ver muy como estas mujeres se visten de oscar de la renta, aquí es donde todas las mujeres esconden un cuerpo infiel, pero, ¿por qué? Y el señor del sol dijo: todas ellas lo hacen para poder vivir, aquí es donde se sabe quién es hombre, aquí no existe el amor verdadero, aquí el amor es una hipótesis sin conclusión, luego yo le dije: ¡maldición! ¡Maldición!... Que he hecho, me voy, me voy de aquí, no me gusta este planeta, no me gusta este lugar, no me agrada el sol, no me agrada el otro lado del sol. Es que yo soy violento, muy violento, ohh tan violento, ¿Por qué? Adiós Dif, y perdona. Dif: Es un Dios que existe detrás del sol,el es el dios del sol, su poder tiene que ver con el sol. 13 de abril del 2008 Santiago Republica Dominicana