Desde el momento que nuestras miradas se cruzaron supe que sentia algo diferente, algo especial, algo que me alegraba, algo que me rodeaba de paz, de energia, de vitalidad. Supe que algo me estaba pasando.
Dia tras dia, semana tras semana, mes tras mes....... algo dentro de mí, me pedia más, saber más de tí, conocerte de algún modo. Dificil tarea la de poder averiguar tu vida, y encima descifrar tus sentimientos, si los hubiera.
Si las miradas hablasen, todos sabemos que hablan solas. Esa fue mi repuesta, ante todas mis dudas, presentadas en un sifin de coincidencias, y pruebas. Seria un juego de miradas, de tonteo, de picardia???. ¿me estaba imaginando algo irreal??
Ese regalo me llevaba a casa todas las noches: dudas e incertidumbre sobre que pensarias tú respecto de mí. Hoy sé que es amor lo que siento. Sin sentir tal sentimiento, no podria estar contigo, no podria soportar tu ausencia, ni sonreir a la vida.
No quiero sobrevivir el dia, quiero vivirlo. Tú, me has enseñado a verlo de ese modo. Has despertado en mí la emoción de sentir cada segundo que me ofrece la vida, de esperar oir tu voz, de esperar poder verte, poder besarte: PODER, esa es la palabra.