CUENTO INFANTIL -EL VALLE DE LA FELICIDAD-

Categoría(s): cuento infantil

-En el valle de la felicidad, hay un pequeño pueblo llamado Retozo.

Esta situado entre dos montes, el susurro y el guiño.Tiene una calle principal que divide el pueblo, no son muchas casas pero tienen de todo para sobrevivir.

Esta el colmado``FRESITA ALEGRE´´ de doña Pepita, la barbería ``EL MOSTACHO AZUL´´ de Gregorio, la pastelería ``EL ROSCÓN´´  de Julieta, la Panaderia ``HARINA BLANCA´´ de Benito, -¡Siii!- y la pescadería ``ESTRELLITA DE MAR´´ de Marisa.

En la otra acera hay la ``DROGUERIA Y PINTURAS´´ de Fernando, la lechería ``LA VACA VOLADORA´´ de la señora Angustias, la tienda de libros ``EL GRAN CAPITAN´´  de Lourdes, y el BAR de don Cosme.

Ponen desayunos, menú del día, meriendas, bueno cosas así. Al final de cada extremo hay una rotonda, en la del norte esta el ayuntamiento, y en la del sur la parroquia del padre Damián.

Encima de las tiendas vivimos las gentes del pueblo y a las afueras esta la granja de Manolillo el hombre cria de todo. -Gallinas, cerdos, patos, vacas y una cosa que le gusta mucho a mi padre que se llama criadillas. Pero no se si tiene pico, alas o patas.   -Se me olvidaba.-

En la parte de atrás de la parroquia esta mi escuela ,la señorita Maria nos da clases es muy maja.

Yo me llamo Agustín, Agus para los amigos.

-Bueno yo lo que os quería contar es que aquí nunca pasa nada excepto el sábado pasado. La gente andaba cada uno con sus cosas, cuando de repente sobrevoló una espesa niebla que lo cubrió todo. -No se veía nada.-

Yo estaba con mi madre merendando en el BAR , -¡¡Hummm!!- Un chocolate desecho con nata y una ensaimada con mucho azúcar glasé. Mi madre estaba hablando con Matilde la madre de mi amigo Ricardito . Y yo miraba embobado el blanco sombrero que lo cubría todo.

De repente vi entre la nada una cuerda que se deslizaba

sola sobre la acera. Salí corriendo con los morros sucios de aquel chocolate tan rico. Detrás de la cuerda iba Canela el perro de Pedrito un compañero de mi clase. No paraba de ladrar y de saltar, estaba como loco cogiendo la cuerda y pegándole bocados.

Parecía que aquel cordel gigante bajaba del mismo cielo.

Me acorde de una ilustración de un libro de hindúes, que un hombre con turbante y calzoncillos descendía por una muy parecida. Yo corría tras ella junto a canela y gritaba alterado. La gente salía de las tiendas mirándonos a los dos y veían extrañados aquella escena.

Detrás nuestro se fue montando una procesión de gente, y mis amigos comenzaron a chillar y decir -¡Píllala !¡ Píllala!- Yo con tanto vocerío me sentía como un futbolista, o como una persona importante.

Así que me lance y me que de agarrado como Tarzan de los monos en una liana, -¡Hala!- parecía que flotaba.

Delante mió había un manto blanco que no dejaba ver nada, era tan espeso como el puré de patatas que hace mama . Mis compañeros me alentaban y los mayores que bajara, pero no me podía soltar la emoción me engancho tan fuerte

que parecía que la cuerda era parte de mi.

Todo aquello era tan extraño que la excitación que sentía no dejaba ver el peligro que podía tener frente a mí. En pocos segundos me quede solo en un mar blanquecino, no veía el suelo y miraba para arriba. La cuerda moría difuminada en un vació celestial, notaba ascender mi cuerpo. Lo que se convirtió en un juego, paso a un miedo terrorífico.

De repente sentí como algo rozo mis piernas, mi corazón latía a mil por hora. Un sudor frió recorrió mi cuerpo, no podía ni gritar, apenas veía mis manos.

Entonces escuche aquel sonido como si un dragón enrabietado hubiera dejado ir un soplido caliente, abrasador no podía tragar la poca saliva que me quedaba.

De nuevo todo se quedo en silencio, pensaba que estaba muerto. Vi una gran luz encima de mi cabeza. Y claro un día me explico Raúl el de la clase de los mayores , que cuando

uno se muere y cierra los ojos para siempre. Qe tu espíritu se marcha volando absorbido por una aspiradora gigante que te succiona todos tus pensamientos. Y recorres un pasillo muy largo hasta llegar a una luz donde hay un señor portero que te deja pasar según el día que tiene.

-¿Pues como tenga el día malo no se si me dejara entrar?- Pensé. Tuve que cerrar los ojos y después de un ratito los fui abriendo muy despacio, poquito a poco.

Tenia tanto miedo que no sabia lo que me esperaba, o el aspecto de aquella persona que seguro parecería un revisor de tren pidiéndome  el billete de mi vida.

Cual fue mi sorpresa cuando vi lo que tenia encima de mi cabeza, -¡Era un globo con un hombre en la cesta y la cuerda estaba sujeta a ella!.- Parecía que tenia un rabito súper largo y yo estaba agarrado a el, -¡Ja,Ja,Ja!.-

El cielo era de un azul intenso y la luz de mi sueño era el sol. Comencé a gritar con todas mis fuerzas -¡Señor! ¡señor! -El hombre conductor miraba para los lados y no me veía, -¡Señor!¡Señor!- Grite más fuerte hasta que el Cestista -Que así se llamara pensé.- Miro hacia abajo y se quedo de pasta de boniato,-¿Pero que haces hay muchacho?.-

y le grite -¡Me a pescado!.- Cuando me mire los pies vi a Canela que estaba agarrado a la cuerda con sus dientes, y cuando me miro meneaba el rabo alegremente.

Poco a poco fuimos descendiendo hasta que nos dejo en un huerto de calabazas. De golpe vimos la gente del pueblo corriendo hacia nosotros gritando y moviendo los brazos. Canela se lanzo sobre su amo, y yo corrí abrazarme a mamá

que me traía el trozo de ensaimada para que se me fuera el miedo.

Todos miramos al cielo y nos despedimos del conductor Cestista, poquito a poco subía a encontrarse con las nubes y los pájaros. Esta vez si subió la cuerda para no pescar mas niños en un mar de niebla.

 

Moraleja, ten la imaginación de un niño, su energía, su curiosidad, pero si eres adulto antes de salir corriendo límpiate los morros sucios de chocolate por si las moscas.

 


 

 

 

 

 

 

 

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Comentarios:

Escrito por: Daanroo       03/04/08 17:18
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Batallas porque quieres, basta que pares la trompita y yo te guío... jejeje
Escrito por: agastin59       03/04/08 10:36
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mmmmmmmm!! tengo la boca repleta de chocolate .....mmmmm.... y ensaimada.
conesta niebla no veo un pimiento ,-bufff!
Escrito por: Daanroo       03/04/08 04:18
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¡Ay Cielo,! ¿acáso piensas matarme hoy de ternura?
Escrito por: AndresMiranda       03/04/08 02:27
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Muy linda historia Agustín, ideal para contárselo a mis nietos, que no tengo, pero alguno por el barrio voy a conseguir.
La moraleja se destaca sin dudas.
Un abrazo
Amdrés
Escrito por: Cloro_fila       03/04/08 02:00
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Muy tierno, muy mágico, muy Agus. La historia me encanta, la ilustración además me parece exquisita.
Gracias por este regalito para mi tarde de otoño.
Un abrazo, amigo.
Páginas: 1

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