Cuarto 12: like a Romeo and Juliet

  Cuarto 12: like a Romeo and Juliet

 

Parque cerca a la escuela secundaria santa clara de colimar.

Una parejita de enamorados, una chica de unos 15 as, aun con traje de escuela y su novio, un chico de unos 18 años, vestido casual, jeans , zapatillas y un polo no muy nuevo ni limpio.

— conozco a mi padre, el se opondrá totalmente, no dejara que estemos juntos. —le decía ella a el, con una clara expresión de negatividad y convencida. — y yo no me quiero separar de ti. —lo abraza.

El la abraza también.

— mira, yo no me voy a  separar de ti, es solo que quiero hacer las cosas bien, quiero estar contigo, quiero que todos sepan que te amo y que mi amor va mas allá de lo físico, ya me cansé de escondernos en este parque todos los días, mi amor; de que piensen que soy el típico chico que busca a una escolar para aprovecharse de ella.

— yo se que no es así, que tu me amas de verdad. Eso debería ser suficiente, ¿no?

— lo se, pero quiero que esto sea serio, una relación real, no un juego, quiero hablar con tu padre, quiero que tu conozcas al mío, quiero que tu padre sepa que te amo, que eres muy especia, y que no quiero hacerte daño.

— la otra ves, estábamos en el centro comercial y el vio a una pareja de enamorados, era un chico que tenia aproximadamente tu edad, 18 años.

— si.

— y estaba con su novia, los e pro que se estaban besando, ella se veía muy joven, quizas mi edad; 15, o 14, y mi papá dijo que le parecía un aberración, que ese chico debe ser un depravado, un enfermo, que alguien de 18 que busca chiquillas de 14, 15, debe ser un enfermo.

— eso es un prejuicio.

— los se, yo le dije a papá que a  lo mejor se amaban de verdad, pero el respondió con un  ¡¿estas loca?! Se detuvo y me dijo que a la edad de esos 2 solo uno ama, y que el otro solo busca diversión, y aprovecharse de esa niña, papá aun me ve como niña también a mi.

— bueno, tenemos que demostrarle que no eres una niña y que yo no soy un enfermo sexual, que te amor y que quiero hacer las cosas bien.

— ¿tanto te importa que papá te acepte?

— me importa, por que me importas tu, y quiero tu tranquilidad. ¿crees que me gusta verte a escondidas y que a cada instante estés mirando a todas partes a ver si algún conocido de tu padre nos ve?— le pregunta mirándola fijamente.— claro que no, yo quiero verte y que estemos felices, tranquilos,  que en el camino a cas ano estés pensando que intentar para excusar el retraso.

— Pero es que tu no sabes como es mi papá, apenas le mencionemos que somos enamorados es capaz de mandarme a estados unidos o a Irak.

El sonríe.

— estas exagerando, preciosa, yo hablaré con el, hablaremos los 2, le explicaremos que nuestro amor… — la besa —… es real y puro. Mañana en la tarde iré a tu casa, a la hora que tu papá está, y hablaremos con el, seremos claros, directos, se que tu papá entenderá, linda.

— yo no estoy tan segura de eso.

— Confía en mí —la besa y la abraza.

Al día siguiente.

La chica se encontraba en casa, estaba muy nerviosa, había limpiado la casa, de pies a cabeza, sabia que su padre era un loco por la limpieza, y una de las cosas que lo animaban y ponían alegre era ver la casa bonita y pulcra, tal como la mamá de la chica la cual había fallecido hace 5 años solía dejarla.

Desde que el señor perdió a su mujer, victima de un enfisema pulmonar, este se tubo que encargar solo de su pequeña niña, la crio y le dio a ella todo el amor que sentía que iba a necesitar, dado que al perder a su madre la jovencita solo contaa con 10 añitos de edad. Su padre la crió con todo el amor posible, todo le dio, la atención, el tiempo, todo, trató de que no sintiera ese hueco que deja perder a una madre.

Lamentablemente parte de ese amor, estaba lleno de un gran miedo, el sentía un temor tremendo a perder a su bebé, a su pequeña, a su único recuerdo vivo que le dejó su esposa, había incluso desarrollado una sobreprotección algo fuerte, y celos, al nivel de no dejarla si quiera tener amigos hombres, el vivía solo para ella, sin llegar claro, a una perversión, su amor si bien exagerado y temeroso era limpio y de padre, nunca seria este capaz de si quiera hacerle daño.

— ¿veo que haz limpiado la casa, amor? —le dice el caminando por la sala,  abrazando a su pequeña, como el la veía aun, a pesar de sus 15 años de edad. — si no te conociera,  pensaría que me quieres pedir algo.

Se sienta en el sofá de la sala, ella a su lado. Se veía el nerviosismo,

—no, bueno… no… es que… no se…

— vamos, sabes que puedes decirme todo, somos amigos ¿o no, bebé?

— ay, no me digas bebé, papá, ya estoy grande.

— Para mi siempre serás mi bebé —le comienza a hacer cosquillas y a besarla, ella reía y reía.

Ella había crecido recibiendo ese amor de su papá, estaba acostumbrada a recibir esas muestras de cariño, no le desagradaba, pero ahora estaba enamorada, quería sentirse como una mujer, en su cabeza estaba confundida, ya que amaba a su papá, pero también a  ese nuevo hombre en su vida.

Ella se para del sofá.

— papá, hoy…. Vendrá alguien a visitarte. — le dice.

— ¿ah si? ¿Quien es, mi amor?

— pues…  es…

  ¿alguien que conozco?

— no, no lo conoces.

  “lo”¿es un hombre?

— si, es un… un amigo mío…— ella temblaba.

— ¿que? —se levanta del sofá rápidamente. — ¿Cómo que un amigo tuyo? ¿Y por que…?

Suena el timbre de la casa.

— debe... Debe ser el...

— ¿ah si?  —se dirige a la puerta —¿ y como par que viene a verme un amigo tuyo? — había pasado de una expresión de alegría a una expresión de enojo.

Afuera estaba el joven, el novio de la chica, a el no se le veía nervioso, se le veía relajada, listo para un enfrentamiento, una conversación, un debate, estaba vestido con los mismos jeans del día anterior, pero con otra camiseta, incluso se había cortado el cabello que había traído siempre largo.

El padre de la jovencita abre la puerta.

— ¡¿y tu quien eres?! — pregunta, con una cara de muy pocos amigos.

— buenos días, señor, me llamo junior olivares.

El hombre miró a su hija con una cara que la chica no tuvo mas que bajar la mirada, el la toma de la cara y le dice:

— ¡¿quien es este?! — Ella se paraliza, no dice nada —¡¡ ¿Quién es este te estoy preguntando?!! — le grita.

— ¡soy el novio de su hija, señor! —interrumpe el joven al ver que el señor estaba gritándole a la chica.

— ¡¿como?! 

La chica ni si quiera dice una palabra, solo bajo la mirada y estaba muy asustada.

— ¡¿es verdad?! —le pregunta a ella. — ¡contesta, luisa!

— ¡si! si, es mi novio, papá.

— señor… yo, vengo por que quiero…

El señor no le da tiempo de terminar la frase, coge a su hija del brazo y la mete a la casa, y cierra la puerta en la cara de junior.

Dentro, junior podía escuchar como el padre le gritaba a luisa, y le recriminaba, junior tocaba la puerta y pensaba que quizas esto haya sido una ala idea, se procupaba por luisa y pro lo que su padre le podía hacer, una bofetada se escucho atraves de la puerta, lo que hizo que el joven tocara la puerta mas fuerte aun, su corazón latia.

— ¡¿como puedes hacerme esto, despues de todo este tiempo?! —se escuchaba detrás de la puerta — ¡eres una desvergonzada!

— ¡no, papá. Yo lo amor, es el…! —no la dejaba erminar las frases.

— ¡¡vete a tu cuarto!! ¡¡Ahí te quedaras!!

— ¡pero  yo…!

— ¡¡¡ve a tu cuarto, maldita sea!!! —gritaba el desesperado padre.

Junior seguía tocando la puerta fuertemente.

—¡¡señor, abra por favor, abra!!

El señor se acerca a la puerta y la abre, junios retrocede unos pasos, temía que el hombre se pusiera violento contra el, y aunque el estaba preparado para cualquier cosa, no pretendía llegar a eso.

— ¡¡lárgate de mi casa!!! ¡¡¡no te quiero volver a ver por aquí, ni mucho menos cerca de mi hija!!!

— ¡señor, por favor, yo a ko a su hija!

— ¡¡¡cállate!!! ¡¡No vuelvas a repetir eso, me escuchaste, maldito estúpido!!

— ¡creo que no es necesario que me insulte, usted no me conoce, yo…!

— ¡te insulto si me da la gana! —Lo empuja  — ¡¡no quiero que te acerques a mi hija, jamás!! ¡¡¡Jamás!!! —Gritaba — ¡si te vuelo a ver cerca a mi hija, si la miras, si se te ocurre si quiera tratar de comunicarte con ella… —lo  mira fijamente —…te vas a arrepentir!… ¿entiendes? —lo empuja.

El hombre regresa a su casa y cierra la puerta fuertemente.

Una semana mas tarde la chica no regresó a la escuela, el chico la esperaba fuera de la escuela, en el parque, pero nada, el le preguntaba a sus amigas por ella, pero nadie le decía nada acerca de ella, solo que no se han podido comunicar ni por celular, el estaba desesperado, se repetía que había sido una equivocación hacer lo que hizo, que ella tenia razón, su padre era un loco.

Pero ahora era tarde para arrepentirse, solo le quedaba regresar a la casa de la chica, afrontar las cosas como hombre, quizás el padre de la chica aprecie eso, pensó.

El joven regresa a la casa de la chica, pero no se atrevió a acercarse mucho, se paró frente a ella, con algo de suerte vería a luisa.

Pero nada de eso, las ventanas de su habitación estaban cerradas, pero el auto del señor estaba afuera, un Toyota starlet  del 85, color plomo. Señal de que ella y su padre estaban dentro estaban dentro.

Durante la semana el joven fue todos los días y se paraba frente a la casa de la chica, cruzando la pista, se quedaba parado ahí durante horas, había dejado incluso de comer, no le importaba, su corazón sufría.

La siguiente semana por fin pudo verla, salió con su padre se subieron al auto y se fueron con rumbo desconocido. El pudo notar que ella miró a todas partes, sabia que el estaba por ahí, observándola, lo sabia, estaba segura de eso, y no se equivocó.

El joven se acercó a la casa, y busco la manera de dejarla un mensaje, algo que le pueda decir a ella que la amaba y extrañaba.

Se acercó hasta donde estaba la ventana de la habitación de luisa, en el segundo piso, la ventana estaba abierta, era la oportunidad, sabia o simplemente supuso que ella la había dejado abierta,  sacó una carta que traía en el bolsillo desde hace días, en ella había escrito cosas de amor ara ella, en ella decía que la entrañaba y que no la va a olvidar que sabia que ella tampoco lo olvidaría y que de alguna manera estarían juntos.

Ató la carta a una rama de árbol y logró después de unos intentos hacerla entrar en la habitación de la joven, después de eso se fue.

La chica al llegar a casa fue directamente a su habitación, era como si ella presintiera algo, es quizás esa conexión que sienten las personas que se aman y nacieron el uno para el otro, en donde sabemos lo que esta sintiendo y esperando esa otra persona, no lo se, pero ella al llegar miró a todas partes de su habitación, y ahí, a lado de su escritorio estaba la rama, con el mensaje atado, lo abrió, lo leyó en voz baja y comenzó a llorar.

Casi un mes después por fi ella regresó a la escuela, el chico había estado sin falta todos los días frente a su casa, observando.

El vio que ella salió uniformada de escolar, esa fue la señal que le dijo que podría verla nuevamente, besarla y abrazarla.

Siguió el auto hasta la escuela, ella y su padre bajaron, el señor salió casi una hora as tarde, seguramente había estado excusando la falta de su hija durante el mes, es lo mas probable.

Después de que el señor salió y se fue a casa, junior se quedó fuera de la escuela, tenia planeado hablar con ella cuando salga, ignoraba que su padre vendría a buscarla, había cambiado su horario de trabajo, y le había pedido a su hermana Gladis que se quedara en casa para vigilar a luisa, había hecho todo lo posible para vigilar a su hija.

Junior la vio al salir, ella volteaba a todas partes, junior quiso correr a abrazarla, ella quería que el apareciera, pero cuando junior quiso cruzar la pista, vio que llegaba el Toyota starlet del padre de luisa, y tubo que detenerse y ver como ella se le iba.

Se quedó parado ahí unos minutos, frente a la escuela, triste, pero pensando que mañana será otro día, en ese instante alguien lo llama.

—luisa me dijo que te diera esto, junio. — le entrega una cartita y se va.

Junior abre rápidamente la carta, la única comunicación con luisa desde hace algunas semanas.

Hola mi amor, no sabes cuanto te extraño, desde que leí tu mensaje hace unas semanas tuve las fuerzas para soportar todo lo que ha pasado. Quiero que sepas que tu eres mi fuerza y que te amor, te amo mucho, lamentablemente mi papá no quiere que valla sola a la escuela,  ha cambiado su horario en la clínica para poder traerme y recogerme, y en las tardes mi tia que queda conmigo, no me deja sola ni un instante, me ha quitado el celular, el internet, le ha colocado una llave a los teléfonos de la casa, estoy incomunicada, sabia que esto pasaria, pero no importa, no he dejado de amarte, te amo y siempre te amaré, trataré de escribirte y que mis amigas te den el mensaje.

Yo le he dicho a mi papá que ya no siento nada por ti, tratando de que me crea, pero aun no me cree, ¿sabes? Quizás me crea en algún tiempo, y pueda volver a abrazarte, pero por ahora es imposible, pero al menos puedo escribirte, mi amor, espero también me escribas, y me hagas llegar la carta con alguna amiga mia, tu las conoces.

Durante un tiempo junior y luisa se escribieron diariamente, las amigas de ella le hacían llegar las cartas y viceversa, pero pronto no fue suficiente,  ellos necesitaban verse, abrazarse.

Pasó casi 3 meses, el padre de luisa decidió que ya podía ella irse a la escuela, ella logro convencerlo con su cariño, un cariño fingido ya que ella le había, en estos meses, perdido el amor al nivel que sentía antes por el. Usando sus abrazos besos y comportamiento dulce, había convencido a su padre de que ya no amaba a junior, sabia que el punto débil de su papá era ella, así que usó eso contra el.

Lo que no sabia es que un padre muchas veces esta un paso delante. Sobretodo uno paranoico y sobre protector.

El día siguiente ella fue a la escuela muy temprano, y espero en la puerta de la escuela ver a junior en donde el había estado esperando sus cartas todo los días. Ella apenas lo vio llegar corrió donde el, el se sorprendió gratamente, pero no se tomaron el tiempo de si quiera besarse, ella lo tomó de la mano y lo llevo rápidamente al parque en donde se veían hace unos meses atrás.

Al llegar dejaron libres esos sentimientos de amor y necesidad de abrazos y besos que sentían del uno para el otro, se besaron y abrazaron con gran pasión, ternura y también algo de deseo.

Ella le repetía que lo amaba y que lo había extrañado, el le decía que era su gran amor, que no había estado en paz desde que se separaron.

Pero esa felicidad les duró solo unos minutos, ya que ahí, frente a ellos estaba el papá de luisa, mirándolos con una expresión de enojo y decepción realmente claro.

— señor Carson, yo… —dijo junior, mientras el padre de luisa se acercaba.

—papá…

Antes que luisa dijera algo este le dio una bofetada muy fuerte que la tumbó al suelo.

— ¡¡¡no me hables, desvergonzada!!!!

Junior al ver eso, solo optó por tratar de levantar a luisa, pero el papá de ella no lo dejó, le metió un uñetazo a junior, tumbándolo al suelo.

— Señor… espere, yo…decía junior levantándose, tratando de razonar, pero inútilmente.

El hombre coge a junior de la camiseta negra que traía y lo comienza a golpear. El no se defendía, solo trataba de cubrirse de la lluvia de puñetazos que le estaba propinando el enorme hombre.

Luisa trataba de detener a su padre, cosa inútil, ya que a cada intento su padre la empujaba, a gente del parque comenzaba a reunirse y a gritar por ayuda al ver que ese enorme hombre estaba golpeando salvajemente al joven enamorado, no le importaba que este estuviera en el suelo, seguía pateándolo.

Al escuchar que alguien llamaba a la policía y los gritos de la gente se detuvo, se acercó al muchacho que estaba sangrando y le dice algo.

— si te vuelves a acercar a mi hija, si la ves si quiera, si piensas en ella… te voy a buscar y te voy a matar, descuartizar y esconderé tus restos en mi jardín— le escupe en la cara y el da una pata en la espalda antes de irse llevándose a su hija de los pelos, mientras esta gritaba ¡junior! ¡Junior!

Al llegar a casa el hombre hizo algo que no había hecho nunca, castigó físicamente a su hija, la abofeteó durante un buen rato mientras e repetía que no vuelva a desobedecerlo, por que esto es lo que pasaría, luego la siguió golpeando con una de sus correas.

Durante 2 semanas no supieron nada del uno y del otro, junior y luisa fueron separados por el padre de esta.

Junior regresaba todos los días al parque, a la escuela, fuera de la casa de esta, escondido lógicamente, pero nada de su amada.

Pero un día como cualquiera el celular de junior sonó.

Siendo las 7 de la noche.

Era luisa, lo estaba llamando desde el celular de su padre, la sorpresa para junior fue tremenda, igualable a su alegría.

Ella tenia un plan, ella había estado maquinando algo, igual el durante estos días.

Ella le dijo que no podía hablar mucho que no sabia hasta cuando iba a estar dormido su padre, le dijo que venga a su casa lo antes posible. el no perdió tiempo y fue decidido a casa de luisa, llego en 10 minutos, corriendo emocionado.

Al llegara  casa, luisa estaba en la puerta, el fue corriendo y la abraza, la besa.

— ¿Estas segura de esto, preciosa?— le pregunta.

— no, pero hare lo que sea por estar a tu lado —sus respiraciones eran cada ves mas rápidas por el miedo y por la emoción— ¿tu estas seguro?

— quiero estar contigo, y no dejaré que nadie se oponga, y ya se con tu padre no se puede razonar, así que no me importa, vámonos, mi amor.

— toma. —Ella le da unas llevas. —son las del auto de papá. ¿Sabes conducir, nos iremos mas rápido en el, después lo dejaremos pro algún lado cuando estemos bien lejos.

— ok, vámonos, preciosa.

Ella y el subieron al auto, lo encendió y partieron rápidamente.

— ¿como dormiste a tu papá? —pregunta el.

— le di unas pastillas que había guardado en el baño, eran de mamá, las usaba para dormir, se las di en un café.

El coloca sus brazos sobre ella y le dice que la ama.

Ella mira a través del espejo su casa, sabía que su padre haría cualquier cosa para encontrarla.

 

Fin

Franck palacios grimaldo

Lunes, 08 de marzo del 2010

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Comentarios:

Escrito por: marquesita       09/03/10 15:45
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Me gusto mucho la narrativa y los dialogos aunque tu bien sabes que lo mio no son los relatos.
Páginas: 1

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