No se como entraste a mi vida,
sòlo se que tus palabras eran sugestivas caricias a mi corazòn que intentaba renacer, sin màs que dar te ofrecì mi amistad, esta que es a prueba de cadenas, de cualquier fuerza sobrehumana, sè darme como soy, con la adultez de mis años vividos y con la experiencia delos mismos, algunos felices, otros sufridos, evitando siempre el dolor al otro, tengo esa necesidad imperiosa de quitar el sufrimiento o el agobio, mèdica o enfermera de alma, siempre atenta con los brazos abiertos y las manos extendidas, prestas para las caricias y la sujeciòn, la vida misma me enseñò lo que soy, quizàs por este profesionalismo de rehabilitar cuerpos e involucrarme con sus esencias, por eso sè que mis amigos (los pocos verdaderos que tengo), saben que cuentan conmigo.
Y entre todas las cosas que nos contamos y los avatares de nuestra vida, poco a poco y sin saberlo, sin ni siquiera intuirlo, una tarde me encontrè a mi misma traicionada, habìa permitido que la seguridad construìda en muralla, se derribara cual castillo de naipes, azorada, revoltosa, me vì felìz de sentirme enamorada, seguirìa siendo tu amiga por siempre, callada a tu lado, aunque sabìa que ya no podrìa estar sin tì, no podrìa y por que no sè, pero te lo dije, creiste que estaba jugando, que tu eras para mì un interesante juego de aventura, una jugarreta màs del destino y me descoloquè, sentì que no era digna y muchos menos merecedora de tu amor, por eso para evitar el dolor a futuro, lancè mis palabras al aire y que el mundo fuera testigo de lo que decìa o se viniera abajo, lo mismo daba ya, pero tu respuestas no tardo en llegar, presto como siempre, audaz caballero aùn en esto, me detuviste en el momento para indicarme que la amistad habìa cambiado de nombre. que ahora se llamarìa amor y que ese amor tendrìa para siempre como sello tu nombre, el nombre del hombre que me ama y amo.
Se cerrò la pàgina de la amistad, pero abri otra donde dìa a dìa escribimos juntos, con las mismas manos, con la misma mente, con el mismo corazòn, y no necesito màs que abrir los ojos y decirte: Amor!!!
La Beduina -. Noemì
|
Imprimir |
Enviar historia |
