Cronicas del maldito... (II)

Crónica Segunda

(La extinción…)

 

Licántropos… mh! que puedo decir de esos despreciables, impertinentes, sin vergüenza, salvajes y sin embargo hábiles en la hechicería, tanto que eran respetados. Hace muchas lunas que no se escucha de ellos, nadie sabe si aun existen, nadie los ha vuelto a ver. No seria difícil reconocerlos, parecen hombres si, mas nunca lo serán, descienden directamente de los canes, pero su ambiciosa necesidad de ser reconocidos como seres racionales, los llevó a hurgar en los más oscuros lugares de la magia, buscando un poco de aceptación encontraron su perdición.

Querían suplantar una raza. Pero… ¿Por que no a los intrigantes elfos, a los numerosos gnomos del bosque, a las maravillosas hadas, por que eligieron de entres las razas “civilizadas” justo a la que menos lo era, por que a los hombres? para ese entonces solo eran criaturas hacinadas en pequeñas planicies, no sabían mas que recolectar frutos, comerlos y recolectar mas… cuando los recursos circundantes se terminaban se movían hacia un lugar mas vivo, no eran muy distintos de lo que son ahora pero lo único y tal vez lo que los hacía resaltar era su capacidad de amar, de respetar, estos hombres no tenían jerarquías, nadie era menos…

Astutos licántropos, lograron despegar sus garras del suelo, casi eran hombres, mas aun quedaban vestigios de pelo en su rostro, la frente, los parpados, el cuello, cubiertos de tupido pelaje, un punto rosado en el centro; su nariz, las uñas de sus manos eran oscuras como la noche, su dentadura tenia mas filo que las enormes hachas de los gigantes guardabosques, que de un giro tiraban bosques enteros.

Usaron por siglos túnicas oscuras que cubrieran su prematura transformación, vivían ocultos de las demás razas intentando perfeccionar lo que habían comenzado. Noche a noche, se oían desgarradores rugidos en la penumbra, los duendes de aldeas cercanas, temerosos huyeron a las despejadas planicies, las harpías bajaban de los escarpados riscos, solo para deleitarse con los cantos licantrópicos, los elfos sabían que algo malo sucedía, cercaron sus colonias. Domos de luz impenetrable cubrieron el territorio de las hadas. Los hombres… infelices, ignorantes, jamás notaron la intrusión de sus malévolos cazadores… un sacrificio era necesario cada noche, la sangre de un hombre debía servir de catalizador, a diario alguien desaparecía, a diario una madre lloraba… diezmaron la población.

Voir; el mas antiguo de los licántropos bípedos, el mas poderoso de los hechiceros, encabezaba el ritual. Hojas de los más altos robles se quemaban en vasijas, los más jóvenes se reunían a recitar conjuros de soporte, los ancianos se postraban al pie de la roca central, tallada hábilmente para sostener los restos del sacrificado. Voir tomaba al ensangrentado hombre por los cabellos, los miraba a los ojos, empuñaba la mítica “daga de los licántropos” y sesgaba la garganta del desgraciado. La sangre que brotaba como los manantiales, cubría el círculo y salpicaba a todos. El cuerpo sin vida era colocado en la roca central. Después de horas de cánticos, trémulos aullidos y tétricos conjuros, el cuerpo del sacrificio era devorado, como un festín para toda la manada. Una nube oscura, ennegrecía aun mas la noche sobre aquellos voraces lobos, su propia versión de una aurora boreal, en todos los tonos del negro…  

 

Los pocos hombres que aun no eran parte de los sangrientos ritos, buscaron la manera de armarse, comenzó la cacería, toda aquella criatura que ocultara su rostro era el blanco de los arqueros. Dispuestos a recuperar lo que les fue quitado, los hombres unieron fuerzas con razas más numerosas y por lo tanto más fuertes, miles de duendes come sueños, asaltaron a los licántropos mientras dormían, les hurtaron la esperanza… los elfos tan astutos como hermosos, emboscaron las caravanas de los lican que se dedicaban a recolectar sacrificios. Incluso los lewkros, esas criaturas oscuras que habitan el centro de la tierra, le regalaron un baño de magma a los peludos hombres.

 

Por su parte los licántropos, retrajeron sus territorios, se ocultaron, su derrota era clara. Se refugiaron en cuevas, dispersaron su descendencia buscando prevalecer. Voir junto con la élite de guerreros, destrozaron asentamientos enteros de elfos, por la noche, como sus antiguos ancestros aguardaban tras la espesa yerba, sus pasos eran indetectables. Al día siguiente lo único vivo era el pasto bajo los cadáveres de elfos y hombres. Dos años de intensa cacería, de sangrientos enfrentamientos y traicioneras emboscadas, terminaron cuando el único grupo vivo de licántropos era el de Voir, su final estaba cerca, ya no había salida… Voir tomo una decisión apresurada, tomo la daga, mastico exactamente tres hojas de pragma, hundió la daga en el centro de su corazón. Aulló palabras en su lengua, levanto los brazos y como un espectro abandonó su cuerpo, maldijo eternamente a los hombres, al no haber nada en estos últimos tan anhelado como el amor, los sentencio a jamás poder sentirlo de nuevo, cada vez que lo hicieran mutarían en la bestia, la forma que antes tenían los lican; un lobo… un hombre lobo, con la ira magnificada, ocurriría lo contrario con la compasión, con la sensatez.

 

Según se dice los elfos mataron al último de los licántropos, mas aun hay noches en las que un aullido estremecedor cruza los cielos, dejando en duda tal afirmación…  

Registrarte y comentar la historia

Comentarios:

Escrito por: Balam       30/11/07 20:24
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Muy bueno, disfrute mas el primero pero esta parece ser importante para entender la primera parte.

Sigue asi, y si te sirve de algo cuida los detalles.
Saludos.
Escrito por: crizangel       20/11/07 16:03
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
coincido con sgrassimeli, aunque dejame decirte que despues de haber leido la primera parte esperaba leer una continuacion mas anecdotica con dialogos... esta me parecio un poco mas inclinada a la narrativa, pero tu imaginacion me hizo disfrutarla mucho, el final muy ocurrente, asi que puedo decir quehas acertado al arriesgarte convirtiendo la historia en una especie de leyenda.
Un saludo.
Escrito por: sgrassimeli       20/11/07 02:19
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Leí la otra también. Ambas sumamente originales, cargadas de elfos, hadas y seres increibles, maravillosos....y la descripción de los rituales buenísima. Aunque se dice que uno no debe quedarse en un estilo, creo que te va muy bien haciendo este tipo de historias. Te felicito!
Páginas: 1

Imprimir

Enviar historia
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Anunciar    -     Publicar relatos