Crear

Disfrutemos
del placer del encuentro en la palabra
ese juego de superarnos
en el que nos enlazamos
cuando el opositor nos enfrenta
con su conocimiento de las cosas.


Supongo que él lo sabía desde siempre, pero le gustaba hacerme creer que no, dejaba que durante horas le explicara algo y su sonrisa de complacencia me invitaba a seguir hablando, hasta que, en algún momento, su mirada me decía que solamente estaba probando mi ingenio. Siempre supe que él iba delante de mí en todo, pero eso no me molestaba, por el contrario, me inducía a avanzar en el conocimiento para quizás lograr alguna vez superarlo. Nunca lo logré, y cuando pensé que lo lograría, se escapó en una muerte prematura, dejándome con la intriga de saber si alguna vez mi ingenio superaría al suyo o si mi raciocinio me llevaría a traspasar esa barrera que producía su sombra al ir siempre delante mío, como en la vida.



Los días no son días
cuando no develo una incógnita,
cuando no me pierdo
en las letras,
cuando no me expando
en una historia.



Usa de vos lo que más puedas dominar, no vivas por vivir, vive para crear. Quien todos los días crea aunque sea lo ínfimo,  existe, perdura. Si no puedes dejar tu rastro en carne, déjalo en obras.



¿Qué es lo que marca
una vida?
¿Quien hace las diferencias?
¿Quién elige la porción que cada uno
recibe?
¿Quién elige la porción que cada uno
entrega?


El padre regresa cansado de su trabajo diario, el niño se encuentra sentado en el piso del zaguán, libro en mano, carita de preocupación, buscando el significado de las letras. Las encuentra, lee un párrafo en balbuceante voz infantil, aún no tiene tres años, aún no fue a la escuela, aún nadie le enseñó a leer. El padre se detiene sorprendido, se agacha y lee lo que el pequeño acaba de leer. Desconcertado le muestra otro párrafo del colorido cuento, lo está probando, aún le cuesta creerlo. El pequeño demora, fija su vista, frunce el ceño y vuelve a leer. El padre acaricia su cabeza y él estalla en risas de alegría. Ha encontrado el camino que marcará su vida.



Marca la diferencia tu ingenio
entre la letra suelta y la palabra
fruncirás el ceño en la vida
develando enigmas,
entrelazando historias,
y te sentirás premiado en tu empeño.



Quizás allí comenzó todo, el querer llegar a vos, lidiar en tus mismos términos, sorprenderte con mi razonamiento, quizás para superarte o simplemente para recibir una caricia y una sonrisa. Pero te fuiste antes que pudiera demostrar lo más importante, antes de poder regocijarte no con la alegría de una lectura prematura, sino con la concreción de mis objetivos.

"Si no puedes dejar tu rastro en carne, déjalo en obras".

Aún lo intento.


María Magdalena Gabetta

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Comentarios:

Escrito por: KARYNNA       08/10/07 21:29
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Que bella,reflexiòn,aunque sea bastante personal,deja bastante para cada quien la lee,el reto,el desafio,el crear,dar,y tantas cosas màs,que con tus letras se vuelven bellos retos,se agradece el compartirlo.
dos besos Magdalena.
Páginas: 1

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