Están sentados en el lugar habitual, uno frente al otro, ella termina hablando de lo que no quiere escuchar de su no se quien: -Las historias se repiten? El baja la cabeza y suspira -No repitas hazlo distinto Ella se exalta -Pero por mas que intento, por mas que deseo hacerlo distinto nada parece cambiar, lo he intentado casi todo, yo se que quiero pero él no, me quiere, me necesita allí pero no es su vida real. El lleva su mano a la barbilla y mira hacia arriba -Están condenados Ella se levanta de la silla y dice -Estamos condenados a repetir la historia o a que estamos condenados? -Ya no existe, o si existe no quieren enfrentar la realidad, levanta la cabeza y toma otro camino, toma el control. -Pero es que a veces quieres tanto algo que de pronto en el fondo sabes que no es para ti que no te sientes capaz de dejarlo, terminas por bajar la cabeza secarte las lagrimas y simplemente seguir. -Te enferma, te estanca, te atrapa porque le adora y ama todos los trucos sucios y juegos torcidos que juega en usted. Ella baja la cabeza, termina su té lo abraza y se va llorando