CONJURO

¡María! ¿estás ahí?. ¡María!. ¡Dios, ya  se ha marchado!. Ni una sola  mañana puede estar en casa. Sé que no puedo pedirle que esté todo el día pendiente de  mí, sería estúpido pretender que lo haga. Trato de comprender. ¿No me repito una y otra vez que quiero verla feliz? Pero ella sólo tiene una  felicidad a ráfagas, como cuando vuelve entusiasmada con algo valioso que me ofrece gustosa y alterada. Objetos preciosos siempre y, tenazmente, de dos en dos, uno para ella y otro para mí, uno para ella y otro para mí…. Si brillan, mucho mejor. Todo empezó aquella noche en la que, como en tantas otras,  el aire se llenó de “teacuerdas” y  en la que acabamos llorando y diciéndonos que no pasaba nada, que ahora la vida era otra vida, pero que al fín era vida compartida, que te quiero, que yo a tí, que necesitamos exorcizar la tristeza, que no podemos permitir que se apodere de nuestras almas, y se levantó de su silla muy decidida y trajo dos copas y una botella de vino y, haciendo un brindis, dijo:  “para que los reflejos nos devuelvan la magia”. Brindé sin saber qué quería decir, pero no pregunté nada. Desde aquel día empezaron a alumbrar por todos los rincones de nuestra casa, reflejos dorados, plateados, irisados. Cuando le digo que no podemos permitirnos  pagarlos,  ríe  y dice que no debo preocuparme por nada. Pero claro que me preocupo. Si la cabeza no me falla,  son mil cuatrocientos noventa y dos días  de impotencia, amor,  dolor  y desgana. Ella aún no se lo ha perdonado y sigue soportando esa culpa innecesaria. Cuando entra en una de sus crisis llora, no me atiende y desaparece. Casi siempre me alegro de que así lo haga. Por eso, ahora, en esta casa, en donde desde hace ya mucho tiempo todo entra por pares,  hago un solitario brindis y un conjuro: “que mi cuerpo no sea una cárcel para dos, que lo sea sólo para uno”.

Registrarte y comentar la historia

Comentarios:

Escrito por: Momo       10/03/08 17:31
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Muchas gracias pacomartín por hacerme una visita. Otro beso para tí.
Escrito por: pacomartin       09/03/08 20:53
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Me ha gustado mucho. Me trasmite la tristeza de la desunión y la fuerza de la decisión...qué dificil es la vida a veces!

Un beso.
Escrito por: Momo       19/02/08 18:20
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Ya Lilí, pero no era esa la idea. Me alegro de que te haya gustado. Un abrazo para tí.
(soy amiga).
Escrito por: mariazul11       19/02/08 12:35
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Tu historia misteriosa excelentemente narrada, creo que merece una segunda parte, agrgar más a esos 1492 días, sé que talvez te salió de casualidad pero quedó como metáfora de descubrimiento.
Muy bueno amigo
Besitos
Lili
Escrito por: Momo       18/02/08 21:50
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Hola Gabriela: qué alegría me da que te pases por aquí. No, los 1492 días son sólo una casualidad (maldita creo). Calculé 4 años más o menos y no me paré a pensar en la cantidad. Me has hecho que me de cuenta ahora. Eres rápida asociando ideas y eso me encanta, pero yo no tenía la menor intención de hacer alusión a esa fecha. Un abrazo fuerte.
Escrito por: GabrielaAgilda       18/02/08 21:09
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Chares,me encandiló tu relato.¿Habrán sido los reflejos?Es que está cargado de colores,de ilusiones incumplidas,de penas y de débiles alegrías.
Destaco el juego que hacés con la dualidad:las cosas de a dos,dos copas, "...todo entra por pares,hago un SOLITARIO brindis..."
Creo que es un relato que apela a la imaginación del lector,que lo seduce con una dulzura de palabra y de imagen sin par.
Un gusto leerte,como siempre...GABRIELA
PD:los 1492 días no tienen relación alguna con el descubrimiento de América,¿verdad?,porque me dejé llevar por ese detalle y por los "espejitos de colores"que la historia atribuye a los conquistadores como moneda de cambio por las riquezas de los aborígenes...¡Creo que debo cambiar mi medicación!
Páginas: 1

Imprimir

Enviar historia
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Anunciar    -     Publicar historias