CON LAS PELOTAS ENTRE UN PLATÓN I
Homenaje a un viejo amigo....
Mi nombre es Carlos, aunque algunas veces dudo de ser el tal. Me dedico a estudiar el pensamiento humano, y en las noches me encuentro atropellado por pensamientos que no he podido descifrar. Lleno de deseos y repulsiones pierdo las proporciones.
Pertenezco a una hermandad secreta, casi todas las mañanas me encargo de purificar mi mente según instrucción expresa del líder, consiste en introducir los testículos en un platón con suficiente agua y hielo como para mantenerlos fríos y alejar de mi mente los pensamientos sexuales propios de mi lado animal. La verdad creo que esto es una estupidez, ingrese a la hermanad por razones que luego comprenderán,. Igual los pensamientos dichos acorralan mi mente casi todo el tiempo pero igual lo hago tal vez funcione algún día.
Justo hace 30 días me levante como cada mañana dispuesto a realizar el ritual ya explicado, amigos, hermanos, debo decir que con sorpresa me descubrí despertando en un lugar que no conocía, un cuarto al parecer de motel, sobre la cama un juego de ropa interior de látex, medias de seda en el piso, una falda escocesa en jirones adornaba una silla vieja y fea frente a la cama fue entonces cuando arranqué al baño pues el deseo de vomitar era irreprimible.
continuara....
jajaja, pobre Carlos, de seguro que debe tener ideas muy libidinosas por eso el ritual, en fin, muy graciosa tu historia, Agonia. Nos estamos leyendo. Vivian.
Me quedé pensando que pasaría si en vez de introducir las pelotas introduces la cabeza, puede que los "pensamientos dichos" que "acorralan" tu mente "casi todo el tiempo"..."tal vez funcione algún día" y te alivie la locura... estas fuera de...loco...mun. Chao.
Vaya, sin duda “tu amigo” debe encontrarse entre agradecido y turbado; eso de la “hermandad secreta” no es muy original, aunque sí lo es la técnica esa de disuasión libidinal. Pobre Carlos (qué extraño se siente compadecerlo), el shock debió ser terrible, sobre todo porque la falda escocesa y la ropa interior de látex me recuerdan a Braulio. Esperaré la siguiente entrega.
"Lleno de deseos y repulsiones pierdo las proporciones."
¿Leiste alguna crónica mía? Se parece. Digo, noto similitud,y, a la vez, está original de tu parte. Ya veremos que pasa.