


| Escritor: | Jamie |
| Públicado: | 22/06/2008 |
Sigo con examenes y se que notabas mi desesperación. Apareció mi hermano y sabías que no quería saber nada de él, nunca te había hablado de él pero lo supiste en cuanto al bajar del portal me viste la cara, al fin y al cabo, tu sabes antes que yo lo que deambula por mi cabeza.
Y como siempre, lo hiciste....
Me abrazaste de la unica manera que sabias que ibas a conseguir sacarme una sonrisa, me levantaste del suelo y me diste uno de esos besos en la punta de la nariz con los que acabo riendome a carcajadas invitandome a la vez a ir a dar una vuelta por las calles de Bilbao...
Acabamos en nuestro banco, frente a la ria. Yo te conté las ganas que tenía de salir de esa casa y tu sonreias y me abrazabas con la excusa de que hacía frio y no me podía poner enferma porque el lunes teniamos que celebrar el fin de examenes en la playa, viendo amanecer juntos.
Y empezaste a contarme tu fin de semana, me hablaste de la cantidad de chicas con las que habias estado en fiestas de leioa y como volvió a aparecer "ella", la cual ya "no te gusta" y solo es "una chica mas". Te vi los ojos, esa mirada que tantas veces he soñado que me dirigieras y sin embargo se la mandas a ella, sabiendo que solo quiero que estes como un perro faldero detras...
Creo que te diste cuenta de que algo me molestó y te levantaste ofreciendome tu mano para seguir caminando dirección Deusto.
Me miraste un par de veces sonriendo y me recordaste lo importante que soy para ti y lo que me echaste de menos el viernes diciendo "sabes que cuando estoy de fiesta me pongo mimoso..." y yo solo pensaba en que tu ni te imaginabas la cantidad de noches que te echo de menos....
Casi todo el camino hablabas sobre que nunca habías tenido ninguna relación con nadie como la que tenemos, que si llegaras a nuestro punto con otra chica sería porque estarías enamorado...y yo me preguntaba porque no podía ser yo...
Pero no elegimos de quien nos enamoramos...
Y acabamos en un columpio, balanceandonos como niños pequeños, comiendonos un helado (para variar tu de chocolate) y me obligaste a sentarme encima de ti, a que te diera un abrazo de los de antes y congelamos el tiempo, tu y yo.
En ese momento me hubiera gustado tanto besarte...
|
Imprimir |
Enviar historia |


