


| Escritor: | josefmaria |
| Públicado: | 28/10/2007 |
Como casi siempre
Relato ganador de la semana del 4 de febrero del concurso de Relatos Hiperbreves Radiofónicos EL PODER DE LA PALABRA perteneciente a la publicación EL PAIS LITERARIO.
Dedicado a todos aquellos que sufren, de vez en cuando, la inexplicable agresión física y espiritual de quienes confunden la acepción entre libertad y libertinaje.
Todo estaba como casi siempre. El valle verde y pujante a nuestras espaldas. El cielo claro, de un azul intenso y envolvente. Los perfiles afilados como guillotinas de las montañas nevadas; y a menos de un kilómetro de nosotros, un rebaño de unas diez espléndidas cabras del Himalaya, con su pelaje de color marrón oscuro a marrón amarillento y las bandas que separan la parte superior de la inferior de un color más blanquecino. Mientras se desplazaban con soltura entre los peñascos nos era posible escuchar el tamborileo de sus pezuñas rechinando.
Y allá, en lo profundo del valle, donde una vez estuvieron nuestros hogares, resonaban con estruendo salvas del ejército invasor y victorioso. Habían venido a hurtar nuestros esfuerzos, violar a nuestras mujeres, quedarse con nuestras familias, mientras enterraban tradiciones milenarias y se apropiaban de un pedazo de tierra que no tenía más valor que el sentimental. Pero ése es el más alto precio que puede tener cualquier objeto u organismo en esencia
Todo estaba como casi siempre excepto los cañones de aquellas pistolas asentados sobre las nucas de mi hermano Kahu, yo y otros tantos.
Les dijimos que nos quitaran las vendas de los ojos pues queríamos morir como hombres y todo estaba como casi siempre. Miré a mi hermano y él, aunque algo más pálido que de costumbre, también me observaba. Me sonrió. Le devolví la sonrisa. Y ambos lo supimos: ¡No habíamos perdido! Lama era fuerte, invencible; y nosotros estaríamos eternamente acompañándole
José Fernández del Vallado. josef. josefmaria.
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