


| Escritor: | fantasmaalineal |
| Públicado: | 30/11/2007 |
Te extraño, definitivamente. El dolor y la ausencia agujeran mi piel y desfiguran mi rostro en llagas repugnantes y casi tan dolorosas como la nostalgia. La vida gotea en exactos espacios temporales y mis huesos envejecen y la juventud eterna de mi carne se diluye, no a la velocidad que la luz del dìa destruye, sino con la màs lenta de la humanidad mortal.
Retomar el hilo despuès de tanto tiempo y decidirse a algo cuando ya es tarde, no ejemplifica nada ni de nada me salva. Con todo, retorno a escribir. Pero te extraño, a pesar de mis millares de años y de mis llagas, de mi pèrdida de belleza y de mi indignidad de alma ¡Darìa un mundo por oìr tu voz y toda mi sangre por la luz tus ojos! Rememoro incesante tu sonrisa, tus despeinados cabellos, tus piès inquietos; tus dedos, tecleando inverosìmiles en la inverosìmil computadora...
Pronto amanece. La droga que me hace invulnerable al sol funciona cada dìa menos; otra llaga se abre y sangra, acuosa, dolible. Mas el sol me recuerda el color de tus ojos y me resisto a ocultarme de èl; no puedo llorar por esta ruina en la que me convierto.
Lloro por tì, ya que la màgica sustancia no funcionò en tu cuerpo y recuerdo el horror y las cenizas, amables y càlidas en mis manos.
Tu rostro fuè lo ùltimo en desvanecerse ...
(publicado en el Asimov no. 15, 1999)
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