Cartas de un condenado 8

Hola Querida:

La conversación con el Alcaide me dejó un pequeño resquemor, una greñosa sensación en el estomago y necesitaba liberarme de ella, por lo que le propuse algo a Head y a ello me encaminaba.

En La Sala se respira un ambiente cargado de humo de muchos cigarros, puros y porros consumidos, fuera diluvia  y cuando llueve nos obligan a afincarnos aquí a todos.
La Sala es como un polideportivo anticuado y roído, repintado de verde para no variar, todas las paredes de la prisión están pintadas de ese color, en distintos tonos de verde, pero todas con el mismo color al fin y al cabo, lo hacen por una terapia psicológica que esta basada en los colores, color terapia creo, y que dice que ayuda a la estimulación positiva de los estímulos psíquicos de los presos, nos animan subjetivamente, aunque eso lo sabe todo el mundo. En ella te puedes encontrar de todo un poco para entretenerte, una biblioteca compuesta de grandes clásicos, una pequeña tele y la gran atracción el gimnasio con sus correspondientes juegos de pesas y la maquinaria propicia para mantener fibrosos y marcados los bíceps, tríceps, deltoides, aparte de los muslos, piernas abdominales y hasta los glúteos, alguna de ellas son demasiado para mí, solo que para mantenerte en forma va genial. A un lado del gimnasio El Trono, se trata de un ring, ese terreno queda para los respetados o lo que es lo mismo aquellos que en su día ganaron y los que aun hoy ganan al gran Jefe todo un armario empotrado de casi dos metros de altura y envergadura considerable, en tres largos asaltos. Head y yo tenemos un día a la semana reservado para ir a ver el combate, todos los sábados hay pelea, las de los nuevos que vienen y peleas propias por venganzas o rivalidades entre ellos y es donde aprovechan a machacarse un poco entre ellos, usamos las dos horas de salida al patio de esa tarde para juntarnos con los demás en sus gritos enfurecidos y enardecidos, es un gran ritual, lo más parecido a una salida nocturna.
Nosotros tenemos la inmunidad, podemos entrar y hacer uso de el cuándo nos plazca, nos la ganamos hace mucho tiempo, con bastantes malas consecuencias, de hecho fue así como nos conocimos, luchando, me tocaba pelear con él en la semifinal, la ultima pelea, el que ganara se enfrentaría a Jefe y por lo tanto seria respetado en aquella cárcel.

Me desplacé al ala donde se encontraba el gimnasio, Head me esperaba allí, ya calentando con sus mayas y camiseta carcelarias antes del gran momento. En aquella ocasión le machaqué, recuerdo que casi le mato, yo era joven acababa de entrar a este sitio y aun tenia en mis venas el desgarro del dolor que supuso todo lo que pasó, tú lo destruiste todo y lo derruiste de forma tan cruel como te maté.te di una oportunidad, otra oportunidad y a ti te dio igual, me fallaste por segunda vez sin ninguna vergüenza ni pudor y mis celos me golpearon de tal forma que no pude controlarlos y te deje tal y como me sentia, con la locura reflejada en el cuerpo a modo de lienzo.
Tu sangre bañaba aun caliente el suelo de mármol pulido, nunca habia sentido en mis manos la jugosa sensación de clavar un cuchillo en un cuerpo ni humano, ni animal, pero una vez que ataque y sentí la primera arremetida entrando en tus entrañas una sensación de fervor me inundo y las demás acometidas fueron como los puñetazos que le aticé en nuestra pelea a Head, fáciles. La sangre me habia extasiado y tus alaridos asustaron a los vecinos que fueron los que llamaron a la policía, cuando entraron en la casa, yo aún yacía arrodillado a tu lado, empapando en tu sangre, abrazándote muerta …
Era el día propicio para los dos, aquel atardecer sería el ultimo que verían nuestros ojos entre aquellos muros y barrotes y sin duda es el último de mi vida, decidimos hacerlo, ahora o nunca, aquel día yo fui el rey y hoy se decide quien continua con el reinado.

No hablábamos subimos directamente cada uno a nuestra esquina correspondiente, el árbitro era por supuesto Jefe, el lugar se llenó de un alboroto espeluznante, voces ansiosas esperando el inicio del combate… no te voy a contar directamente como fue la pelea, sé que no te gusta la lucha libre, siempre te ponías a temblar y a leer cuando yo ponía algún combate en la tele, pero te cuento, que tras un largo combate en el que se me saltaron dos dientes de mis fracturadas encías, conseguí derribarle estrepitosamente y vencer, sigo siendo el mejor.
Head se quedó medio inconsciente tumbado boca arriba con la boca abierta y la sangre cayéndole por todos lados. Joder amigo te he chafado;

Los polacas aplaudían eufóricos desde las gradas de vigilancia en las cuales el combate se presencia de la forma más veraz e increíble. Todo el mundo nos aplaudía conforme íbamos desfilando por toda la sala para dirigirnos al aseo y al comedor posteriormente, me sentía grande y vencedor Head ha sido un gran rival pero yo soy mejor. La victoria te la dedico a ti, solo a ti mi amor;


Durante la cena no hubo quien no nos dijera unas palabras por el fantástico combate, hasta la hermosa joven que sirve la comida tuvo unas palabras para mí de orgullo y admiración con respecto a ese tema, seguro que llego a realizar antes este combate y hasta consigo que la jovencita pida un bis a bis conmigo para conocerme mejor, hubiera sido fácil, como ya te conté es como tú. Le sonreí como siempre agradeciéndole sus palabras y me fui por los pasillos de mesas con Head detrás de mí dándose en palabras a los demás presos, hasta que después de muchas palabras y filas recorridas encontramos una mesa libre  y nos dispusimos a zamparnos nuestra cena ya fría, desoyendo las aclamaciones que animaban nuestros espíritus, hacíamos como que no les escuchábamos pero en el fondo nos bañábamos un poco en aquella multitud;


Head ya ha recogido sus cosas, todas aquellas que se ha ido haciendo y recopilando en aquellos años, le han dado unas cajas de cartón en las que ha metido todos esos objetos que acumuló durante veinte años y aún le sobraba espacio en ellas.

Referente a todo lo mío, Mort ya se ha encargado de hacer mis últimas voluntades. Todas mis ganancias Las he donado, no es que fueran muchas ya lo sabes pero no pensaba consentir que el gobierno se quedará con el dinero que tanto esfuerzo me costaba conseguir, desde luego no se iban a cobrar de él, el coste de mi muerte … He mandado un par de cheques anónimos a dos ONGS diferentes para que por lo menos esa cantidad de dinero se emplee en la gente que de verdad lo necesita, no para llenar más los bolsillos de aquellos déspotas engreídos, total a mi no me va a hacer falta ya… Mi ropa, zapatos, cinturones y demás todo en perfecto estado, de marca y caro todo, habia sido donado a un rastrillo benéfico que ayuda a los poli toxicómanos en su desintoxicación y la casa que tengo en mi ciudad se la he legado a Mort, por ser no solo mi abogado, sino mi amigo de siempre, por querer que yo saliera adelante y de no cobrarme en estos veinte años un solo duro por sus honorarios aparte de que es la única persona que tengo en la faz de la Tierra y sin duda la mejor de todas, desde luego se lo merece.
Mañana es el gran día mi amada, mañana nos reencontraremos en el infierno.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Comentarios:

Escrito por: Rina       24/02/08 22:27
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Vaya, es curiosa la frialdad con la que menciona su merte y la manera con la que se desprende de sus poseciones, aunque claro, han sido 20 largos años...
Veremos con se reune en el infierno con su amada.
Te sigo
Besos
Escrito por: betob       22/02/08 17:40
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Interesante relato y confesión. El desarrollo fluye sin obstáculos. El estilo es clásico y no deja sentimientos en el camino.

Me gustó.

betob
Páginas: 1

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