Cartas de un condenado 7

CARTAS DE UN CONDENADO 7
 
 
Hola Querida :
No puede terminarte la otra carta me quedé sin papel … continuo contándote más o menos por donde me quedé.
 
Su cara era inflexible, católico por convicción, se casó una sola vez, y como él dijo, lo hizo de tonto. Tras un largo divorcio que acabó mal, fatal, dejo el ejercito, su ciudad, su casa, su perro y se trasladó sin pensárselo cuando le dieron este destino y se recluyó el también en esta prisión sin querer saber mucho del resto del mundo, sin dejarse involucrar demasiado en los acontecimientos sociales y políticos que reinaban por la noche en la ciudad y en los que nunca necesitaba invitación para poder asistir a ellas, era un hombre respetado y caía bien a la gente, la verdad es que es buen tipo, por lo menos conmigo lo ha sido, pero la verdad era que no se le veía un hombre al que le fuera mucho la salsa rosa y la farándula.
Sí sabemos por aquí, de alguna fiestecilla privada que monta de vez en cuando en la prisión con prostitutas y alcohol en abundancia, pero no parecía nada que se saliera de control.
 
No era mucho mayor que yo, su cabello al igual que el mío era canoso solo que él lucía un moderno y hortero corte al estilo sesentón de galán maduro y atractivo, muy diferente a mi melena desdeñada y hasta la cadera casi de larga, que intentaba cubrir su infelicidad y aun así tenia las mismas arrugas que yo recorriendo toda su frente como largas cordilleras paralelas. Sus ojos grises mostraban todos los temores que fracasadamente intentaba esconder tras una cortina de piedra de inflexión y dureza, pero entre los huecos de la piedra mal puesta se desvanecía ligera y vaporosamente su alma de hombre sensible y herido. Recluido por promesas irrompibles y que solo viviría tranquilo cuando el gran día llegara.
Era el Alcaide el que me conocía a mí, pero ahora mismo creo que sé yo más de su vida, que el de la mía.
 
Vestía traje gris y corbata a juego, su camisa despuntaba por ser de un azul cielo también perfectamente conjuntada con sus ojos, me gustó la combinación ni muy formal, ni muy sport.
Mantenía las manos firmemente cerradas sobre la mesa, en su dedo corazón brillaba un grotesco anillo de oro del bueno y caro, nos mirábamos de frente nada de miedos ni tonterías éramos dos hombres adultos e iguales, lo unico que nos diferenciaba en aquel instante era el poder y la situación.
 
Siéntate Ángel por favor no sigas ahí de pie sin decir nada vas a conseguir ponerme nervioso y lo peor de todo y cosa que no ha conseguido nadie y es hacerme sentir culpable, pero los dos debemos de comprender que yo soy como tu un simple mandado, cumplo lo que me mandan y ya, que tengo remordimientos por la noche … claro que sí soy persona, pero no me hagas sentir como la persona que te va a quitar la vida, no me tengas como la persona que te va a asesinar porque en verdad fuiste tú mismo quien se mató a si mismo aquel día hace ya muchos años … ¿ Quieres café, Ángel? – El Alcaide estaba nervioso, se montó una película fantástica en su cabeza y me soltó un monólogo propio de todo un predicador. Se sentía como identificado conmigo.
No se crea señor que le tengo como mi asesino, para nada yo siempre he sido consciente de que acabé con mi vida aquel día, pero tampoco tenía ganas de seguirla ¿Sabe? Y siempre supe que iba a cumplir con mi castigo y para mi este precioso día no es ningún calvario personal ni nada por el estilo, mas bien es al contrario este es el fin de mi camino, castigo y de mi aprendizaje en esta vida.
El café solo por favor  - Respondí lo más locuazmente que pude, por el discurso anterior  comprobé que Mort era filosófico y me hice querer un poco, tengo ganas de jugar un rato con él.
 
Tenemos casi la misma edad, yo un poco más viejo, conozco tu historia Ángel, sé por que estas aquí, sé lo que pasó, que hiciste, porque, como, cuando y donde sucedió. Conozco lo que te pasaba por la cabeza en aquellos momentos … los celos engulléndote por dentro, el grito desgarrándote el tímpano y los puños destrozándole el cuerpo y la cara … Conozco esa locura que destripa el sentido común, quieres volver a ser feliz a su lado, pero no puedes y te vuelves loco, ves que la tienes a tus pies y te desborda el poder, el saber que ya es tuya que puedes hacer de ella lo que quieras … Pero aun así nunca es suficiente. Y de repente llega el momento, no importa que no haya pasado nada, se enciende la chispa ella sola  y ya no se puede apagar, la locura gana. – Desde luego el tío parecía hermano mío o un tipo de estos que te leen la mente.
 
¿ Usted también ha matado a alguien Alcaide Mort? ¿También ahogo con sus manos el último aliento de su esposa? ¿La vio reposando inerte en sus brazos con sus ojos cristalinos y vidrioso atravesándole el pecho y diciéndole en el espectracte silencio “Ya soy tuya “ ¿Sintió el alivio de su tumba acariciándole el alma mientras le decía de esa forma, el alivio en forma de respuesta a interrogantes, que de esta forma, nunca más le volverá a fallar? Y si lo hizo señor Mort explíqueme como narices puede estar usted ahí sentado echándome una charla sobre mis sentimientos cuando usted no es capaz de sentir los suyos propios.- La voz se me fue en tono ascendente, ni siquiera noté como iba perdiendo poco a poco los nervios … Tranquilo Ángel, Tranquilo.
 
Tienes mucho carácter, veo que estos muros no han logrado acabar contigo, te mantienes en forma. – Me estaba intentando reprender. Me estaba cansando ya de la reunión.
 
Ya sabe señor Men sana In corpore sano –Lo único que quiero en realidad  es acabar esta estúpida conversación y volver a mi celda a acariciar tu fotografía.
 
Le voy a contar un secreto que sé que se llevara consigo hasta la tumba, jajajaja, disculpe por la broma. Sí, la maté amigo, lo hice, pero la verdad es que no fueron mis manos directamente sobre su cuerpo, no habría podido hacerlo de esa forma, fui a lo fácil, la envenené. Pero sí, vi su mirada y su mano cayendo lentamente ¿Porqué te crees que estoy aquí? Me obligaron a tomar este camino, me obligaron a tomar este camino y lo acepté con resignación – Mort  era claro, le daba igual mostrarse hoy débil ante mi, mañana no me tendría en su cárcel, él había cumplido muy bien su cometido la reunión de hoy era simple burocracia para despedirse de mí.
Y siguiendo con lo que le iba a comunicar …
 
Bien Ángel ya sabes como funciona, mañana a las 13:00 horas será ejecutada la sentencia.
Te levantarás, asearás y desayunarás como los demás  a las 8 si lo deseas vendrá el padre Salvattore a hablar contigo, a darte la extremaunción si lo deseas o simplemente para escucharte en esos difícil momentos y por último a las 12:30 se te recogerá y  llevará a la cámara, se te conectaran las vías y los accesorios pertinentes y necesarios para la ejecución de la pena cuyo veredicto a sido  Pena de muerte por Inyección letal y las 13:00 se conectará la máquina que suministrará a través de las vías venosas abiertas por los goteros, la cantidad necesaria de químico para que se produzca su muerte y la pena sea ejecutada.
Supongo que ya habrá hablado con su abogado de todos sus asuntos personales y familiares, siento haber cortado así nuestra conversación pero es que tengo otra reunión en un rato. –había conseguido hacerle sentir realmente mal, nadie le había puesto nunca las cartas sobre la mesa de esa forma y la verdad es que sintió miedo por su cercanía conmigo lo olí.
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Comentarios:

Escrito por: Renanalvarez       17/02/08 03:22
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te sigo con los ojos vivos.
saludos
Escrito por: Rina       16/02/08 04:15
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Me quede con la boca abierta...asi que asi fue como...y era su esposa...y entonces...cuantas respuestas...ahora, cada vez mas proximo a su ejecucion, no se porque me estoy poniendo nerviosa...¿que pasara?
Te sigo con atencion y entusiasmo
Besos
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