CARTAS A MI MADRE

Categoría(s): RELATO

Típico en mi, vuelvo a escribir después de mucho tiempo, le cuento que ahora hay un nuevo sistema de comunicación, La Internet, supongo que ahora usted debe saber mucho más que yo de los nuevos adelantos tecnológicos, le diré que es un medio muy eficaz de hacer amig@s, y justo ayer estuve chateando con una amiga que vive en Canadá, le contaba de nuestra vida, de nuestro origen y de “Cuajara”, todo estuvo muy bien hasta cuando comencé a describirle el caserío que fue Cuajara, como fue la vida allá, como era la gente, le conté que era un caserío lleno de gente negra, “nuestra familia”, de sus días y sus noches, de su cielo y su tierra y entonces comenzó a llorar, sería por que yo le describía entre llanto aquel ayer, le conté de la primera vez que yo fui a Cuajara, siendo una niña, de cómo usted reconoció a Mamita desde lejos, de como se acercó lentamente mientras miraba trémula a la pequeña viejita que ya musitaba su nombre no se si como una oración o un lamento, le conté de cómo fui testiga del abrazo entrañable que las unió entre lágrimas, luego de treinta años de ausencia, de cómo Mamita dijo LUCILA… MIJITA… en tanto que del fondo de su alma se escapaba un MAMITA… que retumbaba en cada átomo del universo por la profundidad del sentimiento, le conté de cómo la viejecita a sus 108 años se levantaba a las 5 de la mañana a bañarse en el arroyo que le cantaba a la casa desde la parte trasera, de cómo hacía la tortitas de harina en tiesto para que comamos con leche recién ordeñada por sus cálidas manos, le conté también de cómo nuestra familia tiene su origen en la raza negra; de como siendo yo niña solía pasar mis vacaciones en “Cuajara”, que para entonces ya era solo un Villorrio, que moraban allá las familias que antes habían sido esclavas y a las cuales les habían dado ya su parcela conforme a la ley, que desde entonces amo tanto esa tierra que mi sueño es volver allá, que tengo escrito a medias un relato de lo que fue Cuajara, que en las primeras líneas digo: “Tierra de ensueño, hogar tutelar de mis mayores, lugar donde florecieron mis sueños y mis ansias” que un día tengo que hacer un pueblito igual al que fue Cuajara, que siempre pienso que si me fuera dado viajar en una máquina del tiempo, volvería allá, la abrazaría muy fuerte a usted , a la bisabuela, al viejito que contaba los cuentos más prodigiosos que pueden salir de una imaginación y volvería a vagar por esos campos de tierra yerma y reposada, y al igual que antes, esperaría despierta el amanecer para poder aspirar el perfume de su tierra durmiente, ver su cielo cuajado de luceros y su luna grande y brillante plateando de luna los animales que dormían de pie. Que aún en mis sueños escucho el arrullo distante del pito del tren ululando en la noche y en mis sueños despiertos imagino ver en las noches despejadas como se alza gallarda la bocanada de humo entre gris y lila que se podía distinguir desde lejos en la noche, cuando cansado de su largo trajinar exhalaba este gigante de acero el aliento de su vientre, que cuando la pena me vence regreso a la chocita perfumada por el humo de la leña y me arrellano en sus brazos para sentirme protegida, que aún cierro los ojos para ver el paisaje nocturno salpicado por la luz del candelero que indicaba que allá, al igual que en nuestra choza, alguien miraba los luceros y desgranaba sueños, que aún bloqueo los sonidos circundantes para poder oír los cuentos fantásticos del Mesías Minda, o para sólo escuchar el bramido del rió que se mecía con el viento que lo transportaba hacia el infinito, Ya ve como amo esa tierra, en cuanto la menciono me pierdo en los recuerdos. Lo que aún no le he contado es que le dije que usted fue la mejor cocinera del mundo, que con su sazón una humilde sopa de fideo era un banquete, esto, aparte de que fue un excepcional ser humano, llena de generosidad, rectitud y honestidad, que de verdad se me concedió un privilegio al serme entregada a su afecto, que desgraciadamente no supe decirle cuando vivía cuanto le quería y cuanto le admiraba, pero que confío en que mis sentimientos llegarán hacia usted en cualquier dimensión en que se encuentre. Ya ve? Los años mágicos de mi pubertad están escritos con fuego en mi alma al igual que su recuerdo. Querida madre, hasta aquí por hoy mis recuerdos, usted sabe, cualquier día le sorprendo con algo más, mientras tanto, no deje de darme su bendición.
Su Avefenix

 

Registrarte y comentar la historia

Comentarios:

Escrito por: AndresMiranda       05/08/08 01:21
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Tienes una gran dulzura para escribir de esta manera, precioso y tierno texto.
Un beso
Andrés
Escrito por: Osvaldo       19/06/08 16:03
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Me encanta esa ternura!
Escrito por: nil_da       01/03/08 15:32
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Hermosa carta a tu madre, como siempre llenas de amor y agradecimiento
a esa alma que desde un lugar del cielo te bendice junto al señor
besosssssss y abrazos de osa para ti amiga linda.
NILDA
Páginas: 1

Imprimir

Enviar historia
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Preguntas frecuentes    -     Anunciar    -     Publicar historias
Nuestra red: Adelgazar sin trucos