


| Escritor: | RODOLFO_16 |
| Públicado: | 16/09/2007 |
Chupaca Junín, 15 de Abril de 1995
Querido Diego:
Hoy quiero narrarte una historia muy triste, pero en la vida vamos asimilando, alegrías y tristezas. Los tres años que pasé en el Colegio Militar Leoncio Prado, fueron maravillosos a pesar justamente de momentos como este que voy a contarte:
Era una madrugada fría y lluviosa, la del 28 de Marzo de 1,959, pero Marco Antonio Beas Sarria, se sentía el ser más feliz de la tierra. Para él, ese día era el más bonito de su vida. Después de una perseverante preparación, había logrado gracias a su esfuerzo intelectual y físico, una vacante en el primer Colegio Militar de
Estaba junto con su familia al costado del pabellón central, admirando lo solemne, majestuoso e imponente que se veía el Colegio Militar Leoncio Prado, en
- ¡Abuid Ticona, .Deza Fuller, Alfredo Hernández Rodas, Luís!
- ¡Corran Corran Carajo!...! Fórmense..en columna de a tres!
Al pasar de regreso después de recibir nuestras prendas, por el lado donde se encontraban nuestros familiares, unos con cara de arrepentidos por los carajos y gritos recibidos otros sonrientes, por gozar de una nueva experiencia Beas Sarria, Marco Antonio, cargando los sacos que contenían sus prendas, sonrió a sus padres, se le hizo un nudo en la garganta, pero ya era un militar y no podía flaquear, tomo aire, frunció los labios y se puso serio y adusto, con gran porte militar paso al paso ligero, mientras a sus padres les brotaban lagrimas de emoción o quizás de preocupación su hijo adorado ya gozaba de su gran anhelo !Estaba en el Colegio Militar Leoncio Prado!.
Beas Sarria, estaba acomodando su ropero al igual que sus compañeros de sección, cuando ingreso un monitor con su uniforme beige, botas con escarpines y gorra de color negra, llamada cristina.
- ¡Cuádrense carajo No saben que cuando ingresa un superior se debe gritar atención ¡ ! Y nadie debe respirar!
- ¡Marchen como hombres..No como mujercitas!
Mientras varios de nosotros, estábamos por arrepentirnos de haber ingresado al colegio, Beas Sarria, se mantenía firme y feliz de ser un leonciopradino. El día que nos dieron el hermoso uniforme de cadete de color azul y gorra blanca con un correaje de color blanco, él era el más feliz de la cuadra, corría al espejo para contemplarse y anhelaba poder desfilar en los Campos de Marte, con el fúsil en el hombro y guantes blancos blancos como su alma y corazón. El era un adolescente de buenos sentimientos, compañero sin igual, colaborador y presto siempre al llamado de algún condiscípulo en busca de apoyo. Se le veía frágil, pero tenía una gran fortaleza de espíritu, estudioso y de buena conducta.
- ¡Muchachos el día de hoy por fin mi madrecita me verá uniformado de cadete!...!Por fin el día de hoy mi noviecita se sentirá orgullosa de mí!
Estábamos ya en cuarto año de secundaria, segundo en el colegio, por lo tanto ese año ya podíamos desfilar en
Ese 29 de julio, todo era un corre corre, entre nosotros mismos unos a otros nos acomodábamos el uniforme las fornituras y correajes, para vernos bien en el desfile.
. ¡Cadetes buenos días ¡ ! Buenos días!
. ¡Subordinación y constancia!......!Viva el Perú!
. ¡Atención a la lista!.............! Atención!
. ¡Caballeros cadetes, el día de hoy tendrán el honor y el orgullo de desfilar en la gran parada militar por el aniversario patrio, están ustedes debidamente preparados, gracias a sus instructores. Sé que no van a desfraudar, porque ya están formados militarmente gracias a su constancia y muchas veces sacrificio!
. ¡Recuerden que el Coronel Leoncio Prado, estará viéndolos desde el cielo .El día de hoy no existe el cansancio No existe la apatía Únicamente el entusiasmo y alegría de ser un cadete leonciopradino!
. ¡Tres hurras por el Colegio Militar Leoncio Prado!
. ¡ HIP! .!.RA!
. ¡ HIP!...........! RA .RA ¡
. ¡ HIP!...........! RA .RA .RA ¡
Nos motivaba, nuestro inolvidable capitán jefe de año: Jorge Ciurlizza de
Los padres de Marco Antonio Beas Sarria, llegaban al Hospital Militar, donde se encontraba hospitalizado su querido hijo, sumamente preocupados preguntaron por el estado en que se encontraba.
. Señora su hijo desea lo dejemos salir al balcón de su piso, para
El señor Beas, con gran dolor sabía que el mayor anhelo de su hijo era poder haber desfilado con su colegio ese día. Ya no tenía más lágrimas que derramar por el penoso estado de salud de Marco Antonio. No sabía que hacer, se paseaba de un lado a otro.
- ¿Papá papá sabes que hoy desfilo verdad?
Entonces Marco Antonio Beas Sarria, salió a uno de los balcones del Hospital Militar El Batallón de cadetes ya se acercaba al estrado oficial ..Y
El ángel que vino al colegio militar entonces se vistió de cadete entonces se cuadro en su compañía se acomodó el tahalí presionó bien el fúsil frunció el ceño igual que el primer día cuando la incorporación y en forma adusta y enérgica, dejo que los ángeles lo lleven a los Campos de Marte, se acomodó entre sus compañeros de sección y marcho y marcho gallardamente al paso de desfile. Nosotros sentimos su presencia sentimos su energía sentimos su amor y marchamos y marchamos como nunca como siempre con altivez con orgullo
Mientras el público aplaudía el paso del Colegio Militar Leoncio Prado .mientras cantábamos nuestro himno El El ángel de paz y amor marchaba hacia el cielo .El señor quería estar con él María extendió sus brazos llenos de amor y abrazó a su ángel El ángel que vino al colegio militar El ángel que cumplió su sueño de marchar en los Campos de Marte El ángel que siempre estará con nosotros .. ¡EL ANGEL QUE ERA DEL CIELO!
Rodolfo Mendoza
¡Al Leoncio Prado Un ángel llegó ¡
Y el ángel entonces pidió ! Esperad mi Señor!
Y ya en su morada de dolor
¡Hurra Hurra!...Gritaron los ejércitos
Y no queriendo el Señor
El ángel con pena y dolor
Los Ángeles entonces replicaron
Y en el Leoncio Prado quedó
---- 0------
Rodolfo Mendoza
|
Imprimir |
Enviar historia |


