


| Escritor: | montshe |
| Públicado: | 04/11/2007 |
Hoy, cuando bañada por gotas cristalinas de rocío desperté con el primer rayo de sol, supe, que en el jardín se hallaba la presencia de mi amor. Mi pequeño ruiseñor, lee estas palabras escritas en mis pétalos de flor, que por ser las más sinceras quiero que las guardes en lo más profundo de tu corazón.
Son tus trinos una melodía angelical cuando cada amanecer te posas suavemente en las ramas del rosal, según despiertas, tus alas despliegas y me cobijas entre ellas. Tú me acaricias con tu pico en mis pétalos, que sonrojados se abren al sol, y con la suave brisa de la mañana mimas llenándome de vida. Tus lindos ojos me miran a la luz, de una manera tan tierna y delicada que desearía que me pertenecieras. Susurras como la brisa a mis hojas, una melodía celestial de palabras, que fluyen cristalinas y puras como el agua fresca que absorben mis raíces. Mi color se sube de tono cálido a un rojo intenso escuchando tu música dulce, entonces siento en mi tallo como la sabia llega como un huracán en tu presencia al roce de tus alas coloridas.
Enamorada de tu vuelo ágil desapareces con el viento en el cielo, y yo me quedo como los árboles desnudos en el crudo invierno, con un vacío inmenso en el tiempo, y sólo espero que el crepúsculo morado llegue de nuevo, antes de cerrar mis pétalos en un abrazo nocturno.
Llévame contigo, mi amo y mi dueño, ave diurna, divina, dulce como el polen de mis estambres que roban las abejas para fabricar la miel en su colmena. Abrázame y déjate abrazar, que no quiero sentir la tristeza de tu partida; cántame algo en la noche estrellada, a la luz pálida de la luna, en el silencio sordo de mi jardín.
Ven, acércate sin miedo que mis espinas no te dañarán, duerme en mi regazo porque durante la oscuridad quiero escuchar el latir de tu pecho y el silbido melódico de tu sueño al respirar.
No puedo estar sin ti, que sin ti es como si no fuera primavera. No vueles de mi seno florido, que sin tu cuerpo alado no me sentiría bien en la oscuridad, y por ello moriría en silencio. Esencia de mi vida, no te vayas por favor, que lo eres todo para mí: la frescura de mi aroma, el color de mi flor, la fuerza de la rosa, la sabia de mi más tierna pasión.
|
Imprimir |
Enviar historia |


