Carta al soñar
¿De donde soy?, me preguntaste
Cuando trate de analizar la respuesta automáticamente pensé en algo mas profundo que en decir lo siento, “¿Qué me has preguntado?”
No, nunca me has visto, seguramente a ti te he visto tampoco, pero me pareces familiar,
¿has reído acaso?, si… yo también lo encuentro bastante curioso. A decir verdad cuando le miro, discúlpeme si la ofendo; me parece que usted vive sola. ¿Si?, valla, lo siento y no lo dije por su aspecto, su aspecto me parece bastante agradable, me encanta su vestido, mi esposa solía usar uno parecido. Bueno finalmente lo que quería decir con esto es que usted luce hermosa. Si, usted luce espectacular, ¿No es así Marlene?
¿Marlene?, ¿que te ocurre?, muestra tus modales y saluda a la dulce dama que tengo aquí enfrente, ¿Qué no puedes percibir su majestuoso perfume?
(Suena la alarma del despertador)
Desgraciadamente tendré que abandonarle unas horas, enseguida vuelvo con usted…
Abrir los ojos, no es más que parte del proceso por el cual tengo que pasar cada vez que despierto, es más complejo de lo que se podría imaginar cualquiera. Para mi no existe el tiempo despierto, es toda una ilusión, y se que muchos dirán esto mismo de los sueños y les parecerá difícil comprenderme en este aspecto. Hable usted de las señoras más destacadas en ellos y vera a que me refiero cuando digo que me es más razonable que lo alcanzable sea más real que lo que nunca podría tener. Una retorcida idea de lo que amo, porque al adentrarme a lo profundo de mi mente, cabe mencionar que no puedo controlar mis sueños, son como son “un reflejo de la realidad”. Hoy he soñado con Marlene y una dama cuyo nombre desconozco, lo sueño tantas veces como es posible, en diferentes lugares o por supuesto; diferentes mujeres. No es más que un deseo muy simple de entender, algo que vuela en la cabeza constantemente y es muy normal. Hay estaban las dos, la dama “desconocida” frente a mi, y Marlene a mi izquierda, dos cadáveres putrefactos, indiferentes e inmóviles, sobre sillas viejas de madera con su sangre tatuada. Y en el cuarto las mentes crearon una conexión sobre mi cabeza, hablaba con dos pálidos cadáveres. Pero no puedo negar lo hermosa que era aquella dama aun después de sus últimos latidos. Si le hubiese amado mas en alguna parte de mi vida, solo eso bastaría para tenerle de trofeo, contagiarle mis sueños y pasiones, pero es tan imposible amar un sueño, tanto como esto me hace mas humano. Soy tan humano como el hombre que asesino a su esposa a unas casas de la mía, tan humano que se autonombro bestia, no podría llamarle de otra manera ya que esas cosas no sorprenden a nadie a estas alturas. Ahora no distingo la línea que me separa de la realidad, hoy cierro con gozo las fúnebres cortinas que me privaron de la luz. Sueño infinito e inalcanzable, ¿A quien le has dado luz?, si es a ella, te lo agradezco, tendrá mi estirpe, la maldición de ver en sus ojos mi rostro. Muere conmigo luz que se extingue con sus palabras muertas y sus ojos secos.
En sueños por siempre:
Alain