CARTA A MI HIJA SIARETH

Categoría(s): amor

Carta a mi hija Siareth

Julio, 2007.

Siareth de mi corazón

:

Hoy he estado pensando mucho en ti, y en todo lo que esta pasando. Gran parte de mi cabeza se encuentra "ahí" cerquita de ti. Se me hace increíble que tengas 15 años. ¡15 años, mija! ¡Ya eres una mujer! Es una fecha que se me hacia tan lejana al verte tan pequeña y vulnerable, dormida a mi lado con tu carita de angelito. Dentro de poco seré un viejito y tu me veras dormir. ¿Recuerdas cuando pasábamos tardes juntos? Cuando te llevaba al Parque Juárez con tu triciclo y, mientras tú dabas de vueltas, yo solía sentarme a leer un libro, siempre pendiente de ti. No sabes cuantas veces deje la lectura del libro y te observaba pedalear y reía para mi mismo, maravillado de saber que esa cosita traviesa era mía; por que eso eres para mi: MI TESORO, ya que llegaste en un momento clave de mi vida. Son pocos los momentos claves en la vida de una persona, como por ejemplo: la salida de una escuela, el primer beso, casarse, el nacimiento de un hijo, la muerte de tus seres queridos, etc. (hay muchos momentos, pero son pocos aquellos que se marcan con fuego en tu corazón) y TU, eres uno de eses momentos para mi. Llenaste un vacio enorme. Cuando mama anuncio tu próxima llegada a la casa jajajajajajajajaa fue muy chistoso, nadie lo esperaba y a parte de la sorpresa fue un momento de regocijo (tal vez incomodo para mama por que decía que no tenia edad ya, para un bebe) pero jubilosos Lulu y yo, la apoyamos. Y, no quiero exagerar pero la cara de papa era de satisfacción y orgullo, el saber que otro ser pequeñito iba a complementar nuestras vidas. En esos momentos nos olvidamos de nuestras penurias y carencias, solo existía ese pequeño ser que tomaba forma en el vientre de mama. Te voy a decir algo que a nadie he comentado: ese día que mama nos dijo de ti, en la noche llore y agradecí a Dios, por que tú fuiste su respuesta a mis plegarias, tú fuiste la forma en que Él me dijo que no había olvidado mi dolor. A partir de ahí, tu te convertiste en una extensión mía, no había (ni hay) nada que no me haga pensar en ti… cada vez que salía y veía una cuna, una sonaja, imaginaba una sonrisa de un bebe y embelezado paraba en los exhibidores mirando e imaginando. Como recuerdo que de regreso de Tlaxcala a Puebla, el camión en el que yo venia, paso por Zacatelco e hizo una parada para que subiera mas gente (era la única parada que hacia de Tlaxcala a Puebla) y desde la ventanilla del camión mire en un aparador un pequeño peto color amarillo: de esos que tienen zapatitos integrados y con botoncitos entre las piernas para cambiar pañal y prácticamente me enamore de él, y cuando el camión comenzó a avanzar, me pare como loco y pedí bajar; vieras la cara del chofer cuando casi salte del camión. Después de comprarlo espere el próximo autobús, pero entre mis manos llevaba una bolsa con un peto para mi bebe (aun no sabia que serias: nene, nena, rata, ratón) y tranquilo llegue a la casa; de verdad no recuerdo como se lo di a mama, pero moría de ganas de vértelo ya puesto. Siempre he sido solitario y he vivido en mi propio mundo y a pesar de lo que la gente que me rodea y que piensa que soy muy amiguero, no es cierto: me encanta mi soledad, y así lo solía hacer, ir a caminar por el centro solo, disfrutando de ver a la gente, a los niños, a los ancianos, a los pájaros en el zócalo, pero siempre en mi mente y esperando a mi bebe que llegara. Fue en una de esas salidas que pase por la avenida Reforma a la altura de la 9 sur, y creo que aun existe el local, que vi un moisés de ensueño con su velo y olanes, parecía de caramelo y sin pensarlo entre a comprarlo; la dependienta me miro, tal vez sorprendida por verme joven y emocionado por comprar el moisés, que me pregunto si era mi primer hijo, y sonriendo le conteste que era para mi hermana que venia en camino, se que en sus ojos se asomo algo de ternura y me atendió excelente, contagiada, tal vez, de mi emoción. Cuando llegué a la casa no había nadie y arme el moisés; lo deje en la sala listo, preparado con una nota en el colchoncito que decía: para el futuro Tuzito o Tuzita, y unas palabras de agradecimiento a mama por ser portadora de tan bello y maravilloso regalo.

 

Puedo enumerar miles de cosas que siempre compraba, peleaba para mi traviesita y no acabaría, pero la sensación mas hermosa que nunca voy a olvidar fue el día que te recibí, de manos de mama, en mis brazos; esa carita, pequeña, hinchada en medio de cobijas y zarapes, fue algo que a la fecha no existen palabras para describir, de verdad no recuerdo que sucedió a mi alrededor, todo se borro para mi y solo existías tu. Durante todo el camino te abrace y jure que siempre vería por ti. Desde ese día, y no desde que murió papa, tú fuiste para mí una hija, por que no veo y ni creo que exista un amor más puro, desinteresado, y capaz del sacrificio total que el de un padre o madre por una hija. Por eso maravillado te veía correr, saltar, reír cuando salías conmigo a ver las palomas de zócalo, que te abrazaba y apachurraba, besando tu mejillas coloradas. Cada vez que regresábamos, mama me cuestiona si habías comido, si habías tomado leche y con mirada rápida te revisaba que estuvieras bien: Recuerda bien esto Mija, mama daría su vida misma por ti.

 

Hemos vivido tantas cosas, hemos estado tan cerca y tan lejanos, pero en nuestros corazones no hay distancias. Como olvidar cuando mama se enfermo de gripe y tú dormías en su cuarto en tu cunita. Mama, con los ojos llorosos y la nariz roja por la enfermedad trataba de cuidarte tratando de no contagiarte, que vi la oportunidad y le dije que mientras se curaba yo te cuidaba en la noche JAJAJAJAJAJAJAJAJA y así fue, solo que pasaron mas de 8 años, y compartimos una cama individual, con dos sillas de tu lado para que no te fueras a caer. Poco a poco mi cuarto se fue llenando de muñecos, y juguetes tuyos, y no me importaba: Tenía a mi hija a mi lado. Eras muy tragona, ya que tres mamilas eran de regla durante la noche, y me despertabas nose si cada dos horas y me pedías: ECHE, y yo me convertí en un experto para con los ojos cerrados estirar la mano y tomar una mamila de las tres que estaban en mi buró, y con la otra tomar el chupón, para cerrar el botellin (no lo cerraba para que no se echara a perder la leche) y así, casi dormido te la pasaba y tu con una mano la tomabas y con la otro, con el dorso, acariciabas la mamila mientras con tragos gordos y sonoros dabas cuenta del bendito alimento. No sabes cuantas noches te observaba y sonreía. O bien, después de la botanita me levantabas para hacer "pipi" y te llevaba a tu bañito tipo silloncito que estaba a los pies de la cama y te tomaba de una mano mientras tu hacías pipi, ya que también estabas medio borrachita de sueño y cabeceabas en la nica. "Ya mija", siempre preguntaba y levantabas tu carita y con tus deditos me hacías la seña que otro poquito y así estábamos los dos, tu en la nica y yo sentado en los pies de la cama, como para cuadro o foto de recuerdo, solo que esa imagen esta grabada en mi mente y corazón ¡Que importan las desveladas! No importaba que al otro día me parara temprano para trabajar. Solía darte un beso en la frente mientras seguías dormida. Durante esa época había veces que salía de fiesta pero al llegar siempre iba por ti a la cama de mama y te cargaba hasta la nuestra, tomaba tu mano entre la mía y nos dormíamos. Gracias a Dios hay videos para que perduren ciertos recuerdos de las tardes maravillosas que pasábamos, jugando y riendo; como me encantaba oírte hablar con tus palabras de bebe que enternecían mi corazón. Y creeme Siareth, que agradecía cada momento a Dios, por tenerte a mi lado, por dejarme ser el "papa" de ese ser travieso y bello, que no hubiera cambiado por nada y no hubiera cambiado por nada mi vida, con tal de estar a tu lado. Es mas, se que ya tienes una carta que aun antes de nacer te escribí ¿la tienes?

No sabes que orgullo me da el saber que ya eres una jovencita, y a la vez tristeza por que mi niña chiquita, aquella tierna y sencilla mujercita, le aquejan tantas cosas, tantas dudas que daría lo que fuera por que tu existencia fuera de lo mas tranquila, que no existiera para ti mas que amor, felicidad y triunfos. Pero también sé que la grandeza del ser humano se logra, muchas veces con algo de sufrimiento, pero a diferencia de los perdedores, que se conforman con llorar y no hacer nada, los ganadores… los triunfadores, aprenden de sus errores y de los demás, aceptan sus equivocaciones y luchan por no volverlas a repetir, saben que el sacrificio es base de experiencia y enriquecimiento. Tengo tanta Fe en que tu inteligencia sobrepasa los límites de lo ordinario, y que esa rebeldía, como parte del crecimiento, es menor a la cordura que sueles tener cuando piensas congruentemente: LO QUE SE SIENTE, SE PIENSA Y SE DICE.

 

Tu y yo somos muy parecidos, y estoy casi seguro que aunque tuviera otra hija con Fer, esta no se parecería a mi en gustos, en locuras, en soledad, como tu. Tal vez por eso, por lo parecidos, es que se que siente sufrir y pasar ciertas cosas que hacen a uno berrear de la vida y enemistarse hasta con uno mismo. Por eso mismo quisiera que pudieras ver dentro de mi corazón y comprendieras el por que de las cosas, el por que me desespero por hacerte comprender y librarte de ciertos tragos amargos de la vida. TE QUIERO MUCHO, y mi mayor deseo es compartir momentos de felicidad contigo y si en el camino se cruza una piedra que ambos nos apoyemos para saltarla y seguir adelante: que dicha seria para mi verte graduada de una carrera, verte de la mano de un hombre de bien, que te quiera y ame, que te proteja y que vea en ti solamente a su complemento… que te lleve al altar (ya sea por devoción o tradición) que me permita la vida entregarte y verte realizada como mujer, como profesional, como madre, como esposa, como hija, como hermana. Que seas ese bastión de energía que nos impulse también en nuestros momentos de flaqueza y duda. Que nos grites y empujes al buen camino cuando andemos perdidos, que en ti veamos ese sostén que mucha falta nos hace como familia, más ahora que estamos tan lejos y que nuestras lagrimas se confunden con la lluvia. No quiero que seas millonaria y que tengas veinte autos y diez casas, ni que seas científico de la NASA, quiero a mi hija, a mi hermana rebelde, canija, pero sensata; excéntrica pero moderada y respetuosa. Quiero de ella aquello que ni todas las fortunas del mundo pueden comprar: una sonrisa, una caricia, un abrazo fuerte, una palabra de amor…del corazón. QUIERO VERTE FELIZ.

 

Se que son momentos de mucha tensión, y que sientes que nadie te comprende, que tu existencia se divide entre la decepción y la apatía, y no hay mas que vivir en un proceso de tortura continua, que desearías terminar ya. Pero eso es solo una parte de lo que siente tu corazón, es solo la "cascarita" de afuera, por que desafortunadamente son estos los sentimientos negativos que no dejan ver más al fondo: en donde se encuentra la esencia de la vida. Tienes que luchar contigo misma en enfocarte a la raíz de las cosas y tratar de sacar el mejor provecho a la vida, no te esfuerces en vano por aquello que rompe con las costumbres e ideales de los demás por que solo se llega a la confrontación, mejor aprende a aceptar siempre en pro de tu bienestar, se mas inteligente que los demás, a estar un paso siempre adelante y que ese paso sea para todos: para ti y los demás. Recuerda que la inteligencia no se mide en lo mucho que sabes, sino en lo poco que haz aprendido lo aproveches al 100%. Puedes ser tu misma, ser original sin mellar el entorno de los demás, a que me refiero, que puedes seguir siendo un "vampiro dark" sin que los demás lo reprueben; y bueno, al decir los demás, me refiero a la gente que te quiere y día a día lucha contigo a brazo partido por robarle a la vida el mejor sentimiento para una existencia tranquila: tu familia. Un día, al andar en tu triciclo, te caíste y te raspaste una rodilla. Yo me levante corriendo y fui a donde te habías caído y entre tus lágrimas me decías que te dolía… no sabia que hacer, y lo primero que se me ocurrió fue aporrear al triciclo con voz de enojado: cochino triciclo ¿Por qué tiras a la niña? Toma, toma y le seguía pegando a la llanta. Sonreíste y me dijiste ya no le pegues, con tu manita detuviste mi manota: es mío, me dijiste y así, con la rodilla lastimada te volviste a subir y seguiste dando vueltas. Así quiero ver que veas a la vida: como tu TRICICLO, que aunque te hayas caído y lastimado, la defiendas, y sigas en ella por la vida. Eso nadie te lo puede quitar, la decisión de hacer bien las cosas. Lo mismo aplica con esos seres que te rodean y que tu bien sabes que te aman, y que se alguna vez te han lastimado es como el triciclo, solo tienes que aprender a controlarlo para que no vuelva a suceder otra vez. APRENDE Y ENSEÑA A APRENDER, eso no te quita ni un brazo, ni un ojo o te hace mas flaca o mas gorda, eso te nutre y enaltece como ser único. Ve que la gente te respete no por las enseñanzas y educación, sino por que es tu decisión. Tu eres mi niña y no escapa para mi que eres mas inteligente de lo que dejas entrever, y aquello que te aburre ahorita (la escuela) mañana, sino lo aprovechas, será tarde quererlo aprender. Forzate cuando sientas que el hastió te domina, y repite para ti misma que esto que estas sembrando lo cosecharas mañana. Ya que como no ves el resultado de inmediato sientes que todo es vano, ¡Y NO ES CIERTO! Si algo he aprendido de la vida es eso: te cobra la factura a su tiempo. Todo a su tiempo, es como la ley natural de las cosas, si no estas preparada lo vas a vivir, pero la consecuencia es mayor y en algunos casos peor de lo que pudiste imaginar.

 

Mi niña querida, como quisiera estar en este momento contigo y esto que te escribo, poderlo reafirmar con un abrazo y beso. Que me sientas a tu lado y que veas que parte de mis canas no son solo de herencia, sino de vida y experiencia que quiero compartir contigo, con un solo y único fin: TU FELICIDAD, pero aun así que estoy a mil quinientos kilómetros de distancia, para el amor y el pensamiento no hay tiempo ni fronteras, y cada minuto de mi existencia, de mi vida misma hay un pensamiento y deseo de bienestar para mi familia, para mi niña pequeña que aunque sea un mujer, siempre serás mi niña, y estas en mi.

 

Cierro los ojos y te veo, sonriendo por lo que te escribe este hermano tuyo, por este padre tuyo, y si pude tocar una pequeña fibra de tu ser con mis palabras y pude crear en ti una reflexión, entonces sigo creyendo en mi y que todo lo que he hecho por ti, bueno o malo, mucho o poco, no ha sido en vano.

 

TE QUIERO MUCHO MIJA

 

Tú papa y hermano.

Angel

P.D.

No vivas pidiendo y esperando, vive dando y cosechando. Con eso me doy por bien pagado. BESOS

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