


| Escritor: | crizangel |
| Públicado: | 20/07/2007 |
Ese domingo desperté con muchas ganas de comer un helado de chocolate acompañada de mi nueva amiga. Fui a recoger el automóvil y me dirigí a la calle Tata de Jesús mientras pensaba en Melanie. ¡Cuántas veces nos cuidamos de los niños, de las personas sin hogar; mientras que esta hermosa niñita me había dado una lección de honestidad al buscarme para devolverme lo que era mío, si es que en verdad era mío y lo merecía más que ella.
Al llegar al lugar Melanie estaba ya esperándome en la esquina con un vestidito rosa ya percudido y un intento de zapatos blancos.
Se subió al auto y comencé a manejar hacia el parque. Fuimos por un helado, paseamos por las jardineras y después comenzó la aventura en los juegos mecánicos. Tengo que admitirlo, aquel día me divertí como nunca, al ver la sonrisa en el rostro endurecido de Melanie, por una vida que solo Dios sabe, me producía un placer infinito.
Los meses siguientes marcharon igual, íbamos al parque, comíamos un helado, platicábamos cosas de mujeres.
Una noche la reflexión se apodero de mí, las dudas y el remordimiento de no haberlo pensado antes me agobiaba, ¿Dónde pasaba Melanie las noches? Me sentí egoísta al dar por sentado que un helado de chocolate le aliviaría el alma. Decidí de un modo imperativo ofrecerle mi casa. La niña, libre de la desconfianza que gobierna en el mundo de los adultos accedió de inmediato.
Los meses transcurrían maravillosos para mí; intentando formar una familia real con Melanie, tome unas vacaciones en la oficina para irnos de viaje, ¡me complacía tanto ver su carita libre de preocupaciones disfrutando del mar... ¡.
Ya pensaba yo seriamente en la adopción, construyendo los mas bellos sueños, pensando en las dos hasta el final.Sin embargo llego el día cruel que desmoronó por completo no solo nuestros sueños, sino nuestras vidas. Melanie se torno grave. La llevé con urgencia al hospital, y después de una larga espera me dieron la noticia fatal.
Melanie, tenía leucemia
-¡No!, ¡no es cierto!. ¡No puede ser!. Ella es
es apenas una niña ¡ -dije al doctor.
-Lo siento Sra.- me contesto él.-Puede pasar a verla, si así lo deseas-
-Está bien, por el momento- Luego me dirigí a donde Melanie. Limpie de prisa las lagrimas de mis ojos, pues lo que menos deseaba era que ella sufriera mas. Su rostro ahora se tornaba pálido; yo sabía que su destino era incierto, tan incierto como el mío
-Hola Melanie-
-Hola, mami-
-¿Mami?, ¿me dijiste mami?-
-¿De qué otra forma te podría llamar, te molesta?-
-No, no mi amor, en lo absoluto.-
-Mami, quiero que leas esta carta, la escribí mientras esperaba a que estuvieras aquí, conmigo- me dijo con una voz suave, cansada.
-Sí, gracias pequeñita, ahora duerme ¿sí?-
-Si mamita, tú también ve a descansar-
-Está bien mi cielo-
Me levanté del sillón, le di un beso en la frente y me marché, deshecha en lágrimas.
Cuando llegué al hotel abrí el sobrecito, y comencé a leer esas letras hechas garabatos, que llevan más la belleza en el mensaje que en el molde.
Mami:
Ahora sé que estoy enferma. Yo no sé cómo es la muerte, ni siquiera había pensado alguna vez en ella; pero oí decir al doctor que no me quedaba mucho tiempo, lo cierto es que te doy las gracias por estos dos meses en que tuve una familia, en los cuales me olvide por completo de la tristeza y la soledad. Me abriste tu corazón, y ahora yo te entrego el mío. Si muero te pido que no llores; por qué llorar si fuimos tan felices ¿no es así?
Por último te pido mami, que nunca te sientas sola, tu eres una buena persona, te aseguro que no me vas a extrañar porque si te detienes solo por un momento a mirar a tu alrededor, y abres tu corazón como lo hiciste conmigo, siempre podrás encontrar una carita sucia, como la mía.
Te amo mami.
Atte. Carita sucia
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