CAPÍTULO I

Categoría(s): CUENTO, CUENTO
Día Uno...

Cuando ingresé en el salon mayor él estaba allí, inmutablemente sentado, atado a una silla, en medio de ese salón oscuro, dominado por la soledad mirando a la nada con pensamientos ambiguos y sin un rumbo fijo para su mente.
-Donde encontraron a los cuerpos?- dije llevándome el cigarrillo un poco mojado a la boca.
-En su cuarto- dijo el oficial regordete que me miraba con unos ojos casi meditabundos y sádicos, como con recelo y asco- su madre, su padre y sus dos hermanos, muertos, todos. Fue preciso y casi irónico para acabar con ellos. No tuvo ningún tipo de compasión, tomó el tiempo exacto que nesitaba para hacerlos sufrir sin que perdieran la vida.

Esa sola idea de ver humanidades rodeadas unicamente de sangre me asqueaba. No podía conebir la idea de que un hombre común y corrient pudiera llegar a esos puntos de arrebato, y el tener que lidiar con él, le daba un tono tétrico a toda la pocilga de lugar.
-Primero lo golpeó en la cabeza con un pequeño bastón que tenía en su cuarto; pero tuvo cuidado como para no matarlos del gope, los amarró a una columna de madera vieja que estaba en medio de la habitación, sosteniendo la pared.
Cuando despertaron, empezó a reirse de ellos, luego les cortó los cabellos, bueno, más bien se los arrancó.
Se llevó las cabelleras y las depositó en un balde, los quemó, haciendo que se ahoguen con el olor de sus propios cabellos, pero levemente, tampoco quería adormecerlos, simplemente torturarlos. Luego tomó un cuchillo de esos de cocina, lo afiló un poco y les arrancó las uñas de los pies y manos, una por una; pero todo era solo el preámbulo par el verdadero dolor que, por decirlo, ya estaba muy cerca.
Les cortó las orejas, las arrojó por el lugar, como para alejarlas de ellos pero a la vez tratando de demostrar que podían alcanzarlas.
-Quería darles esperanza?
-Quería darles una razón por la cual luchar para vivir.
-No podían gritar?
-El golpe y el olor, junto con el dolor propio de todo les había adormecido casi, ellos ya no podían ejercer ninguna resistencia.
-Y eso...
-Él lo sabía. Más que cualquier otro asesino.
-Continúe el relato por favor.
-Sí, será mejor. Al parecer ellos tomaron un segundo aire, y hablaron un poco. Al ver esto, él no tuvo mejor idea que cortarles la lengu. De las cortó, digamos, de "raíz", por graficarlo mejor.
Las tiró al lavadero grande de la cocina, los golpeó aún más; pero no tan fuerta como para que pierdan el conocimiento, no, eso hubiera sido aburrido para él. Él quería verlos sufrir.
-Y lo logró.
-Exacto¡

La imagen que me plasmaba el oficial era repugnante, no salía aún de mi asombro y dentro de mí, sentía unas leves arcadas, producto de mi pervesa y desinhibida imaginación.
Por más que quería no podía contenerme, y el oficial continuaba su relato...
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Comentarios:

Escrito por: VENENO       26/01/08 23:54
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wow, No puedo esperar para leer el proximo capitulo...Me atrapaste
Escrito por: EITILEDA       08/12/07 23:25
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Escelente descripción. Una de las cuestiones que más me cuestan son los dialogo, lo haces bastante realista, aparece cada tanto un sobresalto de más, pero casi imperseptible. Tal vez hubiera sido mejor contar el relato del policía en voz pasiva, para poder explayarte mejor para las descripciones y q estas resulten más repulsivas y angustiantes, es solo un pequeño consejo. Besos
Escrito por: kaylita       03/12/07 04:59
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Ayy que tremendo relato, me dolió algo dentro al estarlo leyendo, pero a pesar de eso quiero la continuación…
Escrito por: Rina       03/12/07 04:30
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Que buena introduccion. Fuertisimas imagenes, me llamo mucho la atencion tu forma de narrarlo...
Esperare las continuaciones
Nos estamos leyendo
Besos
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