


| Escritor: | Darthelimort |
| Públicado: | 21/01/2008 |
Era un día como otro cualquiera en la pequeña ciudad. Los habitantes adultos se levantaban para comenzar otra jornada de trabajo, no muy diferente a la del día anterior, aunque para los chicos más jóvenes, ese día significaba que les venían dos días sin tener que dedicarse a los estudios ¡era fin de semana!
Y así fue
pasando el día, hasta que los habitantes salieron de su trabajo y se disponían
a terminar la jornada con un poco de ocio
Durante toda la semana habían estado
anunciando cosas de una especie de feria sobre fenómenos biológicos, y todo el
mundo estaba deseando ver la extraña criatura de la que en todos los pueblos de
alrededor ya se hablaba
Así que, en
una gran calle de la ciudad, llamada comúnmente Collado, por estar entre dos
montes, se situaron los puestos con los animales y plantas más raros que la
gente había visto por el lugar, pero lo que más deseaban los transeúntes era
llegar al final de su trayecto
llegar a la plaza donde moraba el mayor milagro
o error de la naturaleza, como algunos lo llamaban ya.
Todo el
pasaje de tiendas desembocaba en la plaza, donde había una gran carpa. Un
hombre a la puerta iba cobrando los tickets para ver a los fenómenos, mientras
que las personas que ya los habían cogido, entraban ansiosas a la carpa, donde
estaban media hora hasta que volvían a salir con la mayor cara de asombro que
había en el mundo.
Los que aún
esperaban en la cola, preguntaban a sus conocidos por lo que allí habían visto
pero no les respondían nada claro.
-
Verdes como la esmeralda
el demonio
pálido
pálido como un muerto
-Decían las
asustadas ancianas que salían tiritando de la carpa.
- Bah,
yo también podría caer desde diez metros sin hacerme nada
- aseguraban los
machotes de la ciudad cuando salían, aparentando seguridad.
Y los niños
más pequeños, que apenas contaban con diez años salían en brazos de sus madres,
llorando a pleno pulmón, mientras uno de los padres decía:
- Te
dije que no era bueno traerle aquí, ¿has visto el horror que era eso?
Estos
comentarios ponían aún más nerviosos a los que estaban en la cola, que
esperaban aterrorizados y a la vez ansiosos. A medida que avanzaba la tarde y
la tarde se hacía noche, la cola se iba haciendo más pequeña, y los que aún
esperaban para el último turno se morían de curiosidad
Cuando ya
hubo salido la penúltima tanda, cinco minutos después entró la última, quizá
las personas más aterrorizadas y ansiosas que habían pasado por el recinto
Unas altas gradas se alzaban alrededor de un círculo
de unos 10 metros de diámetro, donde había una gran jaula, que llegaba a lo más
alto del toldo que cubría el lugar, y que estaba cubierta con un gran telón
negro.
Los
espectadores se sentaron en las comodísimas gradas, que una vez se hubieron
acomodado todos, cubrieron con unas verjas electrificadas las gradas para su
propia seguridad dijeron los guardias. Si el ambiente ya era tenso antes de
aquello, luego se debía de poder casi cortar con un cuchillo.
Cuando
hubieron pasado 5 minutos, una voz retumbó por todo el lugar:
-
Bienvenidos, gentes de a pie. Nunca podréis ver las maravillas que vais a
llegar a ver aquí, en el circo de lo sobrenatural.
Y dicho esto, salió una
figura arrastrando una jaula, la abrió y se alejó de ella.
Una criatura del tamaño de
un felino mayor salió de ella, y se quedó dando vueltas alrededor de la jaula
que estaba en el centro de la carpa. La criatura parecía tener todos los
órganos a flote, aunque no dejaba ninguna huella de sangre, ni parecía estar a
punto de morir. Mientras daba vueltas, cerca de las gradas, mirando ferozmente
a los espectadores, la misma voz que había habado anteriormente decía.
- Damas y caballeros, vean al tigre sin
piel
Lo encontramos en una de nuestras giras alrededor del mundo, cuando
hacíamos una visita a Hong-Kong. Una de nuestras
ehm
cuidadoras
lo encontró
cuando paseaban a una de las criaturas que exponemos. Parecía que una tigresa
había parido un tigre en aquel lugar y un depredador aprovechó un descuido de
la madre para intentar comerse a la cría. Pero cuando la
cuidadora lo cogió,
vio que estaba profundamente dormido, pero, para su asombro, no estaba muerto,
si no que tenía esta anomalía, lo que le hace único en su especie. Descubrimos,
haciendo unos análisis de sangre, que le faltaban varios alelos que tenían el
código genético mediante el cual se construía la dermis y la epidermis
sin
duda un caso excepcional, aunque no más excepcional que el siguiente
Y al tigre
sin piel le siguieron El babuino con los ojos en el trasero, El zorro de
nueve colas
y cuando la gente ya se empezaba a destensar, porque ya había
visto que la gente exageraba (sin duda para dar publicidad al evento) La voz
volvió a tronar:
- Y ahora
-todos
los focos apuntaban a la jaula cubierta con el telón negro-. El fenómeno más
extraño de la naturaleza
Créanme cuando les digo que hacemos bien en tenerlo
aislado
Por el bien de personas como ustedes
El ambiente
se tensó y todos los espectadores se inclinaron hacia delante en sus asientos
para ver lo más deseado
Entonces el
telón se fue recogiendo, y en un principio no pudieron ver nada, hasta que se
concentraron
Una especie
de murciélago colgaba, dormido, de una barra superior de la gran jaula. Una mata
de pelo verde caía a través del hueco que dejaban sus alas al cubrirse de la
luz y protegerse del frío.
-
¡Despierta, criatura de la noche! tronó de nuevo la voz del presentador,
notablemente más emocionada que las veces anteriores.- ¡¡Despierta Ángel
caído!!
Entonces un
sonido sordo retumbó en las lonas, y lo que antes parecía un murciélago abría
las alas molesto
Sólo que no era un murciélago
Las alas,
negras como el carbón salían de un cuerpo humano
un cuerpo de mujer. Su
cuerpo, semidesnudo, y escuálido. Era muy pálida y su cara, aún con los ojos
cerrados parecía feroz, y más aún ahora que le habían molestado con los focos
de luz.
Cuando la
criatura abrió los ojos, todos se estremecieron. Sus ojos eran de un color
verde eléctrico y parecía que iban a estallar en cólera. Miró a todos los
espectadores y les dirigió una sonrisa malévola. Algunos chiquillos ahogaron un
grito.
- No se
alarmen señores -dijo la voz del presentador al ver que algunos ya comenzaban a
levantarse-. Están en una zona de alta seguridad
los barrotes están
electrificados y ella, además, está en una jaula totalmente segura
La gente se
calmó un poco y comenzó a mirar con gran asombro al engendro que ante ellos se
encontraba.
- Bien
Este espécimen lo...-el presentador parecía que dudaba-. Lo... lo encontramos
en unas escaleras de una de las calles de esta ciudad... En aquellos momentos
era casi una adolescente normal, pero le habían empezado a salir una especie de
pinchos por la espalda, que luego descubrimos que eran las garras de sus
alas... Bien... la acogimos -la "mujer" rugió de forma amenazadora-.
LA ACOGIMOS y le dimos un cobijo donde estuvo a nuestra merced hasta que un día
se volvió agresiva y decidimos castigarla...
La bestia
rugía a la cabina desde donde el presentador hablaba, dispuesta a romperle el
cuello se soltó y cayó de pie al suelo, habiendo dado varias vueltas en el
aire. Pero pareció cambiar de idea, e intentó dirigirse a los espectadores, los
que hicieron gestos de mofa, ya que pensaban que la bestia no podría hablar,
pero de su garganta no salieron sonidos guturales, si no una voz dulce y
melodiosa, que no parecía quedar demasiado bien con aquel cuerpo:
- Por
favor, no le escuchéis... Él me raptó... Yo aquel día simplemente lloraba... y
el me secuestró. Por favor... decidle a mi madre que estoy aquí... Mi madre
es...
Pero no
pudo terminar la frase, ya que un espasmo le recorrió todo el cuerpo y la dejó
sin habla.
- Lo
sentimos mucho, señores espectadores... Esta bestia tiene el don o más bien la
maldición de persuadir con su dulce voz angelical... pero no os engañéis por su
tono de ángel... no es más que un asqueroso demonio...
Entonces
los espectadores volvieron a mirarla con una mirada de asco, miedo y
fascinación... excepto una mujer que parecía confusa.
Cinco
minutos después los espectadores salían hablando animadamente sobre lo que allí
habían visto...
Dentro de
la carpa, el presentador había salido del sitio desde donde había estado
hablando durante todo el espectáculo. Se acercaba con paso decidido, apretando
un control remoto casi continuamente, mientras sonreía viendo como sufría la
muchacha.
-No,
bonita, no vas a hablar... Y tampoco te dejaré con movilidad otra vez... Puede
que sea bueno para el negocio... Pero eso te da demasiada libertad... no quiero
darte falsas esperanzas...
Entonces la
chica se desmayó a causa de las corrientes que corrían por todo su cuerpo. Él
lo había estado esperando... así se podría divertir un poco... Abrió la verja y
se acercó al cuerpo de la chica, que agarró con agresividad y empezó a
manosear...
Tan absorto
estaba en sus pensamientos no muy buenos, que no vio la sombra que le vino por
la espalda. La chica estaba consciente, tenía una mirada de odio e ira
reprimida que daba verdadero terror aunque se iba tornando a una sonrisa de
satisfacción, al ver que el hombre había abierto mucho los ojos, asombrado al
ver que un ala de la bestia, plegada de tal forma que parecía una lanza, le
traspasaba todo el torso.
Una vez
hubo muerto, la muchacha quitó su cadáver de encima de ella, sonriendo
amargamente...
- Tal
vez esto hubiera terminado de diferente forma... Aunque ya nunca me volverás a
llamar engendro de la naturaleza... TÚ lo eres
Y salió
volando de la carpa, viendo en el horizonte un nuevo amanecer y todo un mundo
por explorar...
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