"Capitán no juega al póquer si no es para ganar"(1a Parte)
Siempre han sido los detalles los que nos delataban. Cosas en principio sin importancia que nos cuestan la vida. Cientos de nosotros murieron por una sonrisa, una carcajada, una lagrima o por un simple momento de tristeza... Lo hecho todo a perder. Emociones. Los cabrones que nos llegaron del Marte no sabían lo que era aquello. Cuando atacaron la Tierra en el 315 después de la Unión, al principio nadie le dio tanta importancia como para pensar en un plan B. Claro, todos los países se unieron en un único país. La Unión significo una nueva era para la humanidad, incluso el año 3000 fue llamado el Año Cero de nuevo calendario. ¿Quien podía derrotar a ese ejercito? Con pistolas-láser a la ultima, un método de selección mas severo, preparación mas dura y etc., etc., etc.! Pues ellos, los marcianitos nos chafaron como si fuéramos cucarachas. Ja-ja!... Año 3000 según el calendario viejo. Capitán recordaba haber leído que hace muchos años se decía "Después de Cristo". Que absurdo. La religión siempre lo fue. La ciencia lo demostró y los hechos recientes lo confirmaron. ¿Donde estaba ese llamado "Dios" cuando prácticamente podad la raza humana fue aniquilada?
Fuimos atacados por primera vez el 13 de septiembre. Era viernes. En una de esas lecciones que se suelen dar royo "Peculiaridades de la sociedad semidesarollada de siglos xx-xxv" para supuestamente elevar el nivel cultural de los altos cargos recordó haber oído que el viernes 13 era un día de mala suerte. Llego a inspirar a directores de cine y escritores para desarrollar el tema en su hábitat cultural. Pues, mira! Quizás no era tan mentira.Ese día fue el principio del fin...
La Unión mando tropas a la zona de aterrizaje y cayeron como moscas. Mando más tropas, con mas información y armamento mas pesado. Nunca volvieron. Y mas, más, más hasta que no quedo nadie a quien mandar. Mientras tanto los intrusos iban de pueblo en pueblo purgando la tierra de la humanidad; calle por calle, casa por casa matando a niños, mujeres, ancianos y en general todo lo que lleve la etiqueta de "Humano". No sentían remordimientos, ni dolor ajeno, ni tan siquiera el gusto de matar. Nada de nada. Eran completamente igual que nosotros por fuera, pero la naturaleza los privo de cualquier sentimiento.
La guerra duro un año. Pocos sobrevivieron y consiguieron infiltrarse en su sociedad. Pero los sentimientos delataban nuestra presencia y ahora quedamos menos. Especie en peligro de extinción inminente. Y no se sobrevivieron hacer nada, tan solo quedarse temblando en algún rincón y esperar a que llegue tu hora. Teníamos que haber usado el arma nuclear!!! Todo estaba a punto, como lo dejaron en el siglo XXVI después de la tercera y ultima guerra fría. Solo había que pulsar un botón y BAM! Pues no. "Este acto vandálico no responde a los canones morales del hombre moderno" dijeron al principio, "Todavía es demasiado pronto" dijeron después de haber perdido la mitad del ejercito ( ejercito MUNDIAL!); "Demasiado tarde" gritaron en silencio los cadáveres a los cuatro vientos. Y ahora ya no queda nadie para pulsar el dichoso botón.
Ahora nos cazan uno a uno como si fuéramos ratas. Capitán Bren cometió un error y fue descubierto. Por poco no consigue escapar de la ciudad. Su sentencia de muerte ha sido firmada por su propia familia ( que en paz descansen) o mejor dicho su foto. Se le cayo del bolsillo en medio de la calle. Esas escorias nunca llevaban fotos de seres queridos. Normal, si no sabían que era amor! La familia, si es que una vida bajo el mismo techo de dos personas forzadas a aquello se puede llamar así, solo se utilizaba para el fin de continuar la especie. Ojala supiesen como se siente uno al perder a su mujer.. tan joven: solo 34 años. Y dos niñas: una de 15 y otra de 11 añitos. Una foto vieja y arrugada era todo lo que le quedaba a Bren de su familia, y ahora lo llamaban con ellos.
Se reuniría con ellos, de eso no hay duda, pero por ahora no quedaba otro remedio que escapar. Lo alcanzarían pronto y lo sabia. Solo huía por hacer algo, por hacerles sudar y con un poco de suerte llevarse a unos cuantos con el. No se llega a capitán así como así. Tenia que luchar y morir en ello si hace falta. Claro que lo ultimo era incuestionable a esas alturas. Una dosis de adrenalina le acelero el corazón al pensar en matar a esos hijoputas. "Si,- pensó- matar a tantos como pueda. Aunque nunca será suficiente"
Llevaba toda la noche corriendo y estaba exhausto. Le quedaban pocas fuerzas y también poca batería en su pistola-láser. Cuatro- cinco disparos estimó al ojo. Menos mal bajo la axila colgaba el viejo revolver de 45. Viejo y seguro. Con eso bastara para unos diez marcianos, quince si hay suerte. Habrá que descansar un poco para combatir en condiciones, pero eso después. De momento había que seguir corriendo. Como dijo Bojan? "El Capitán solo juega al póquer para ganar" Pues hoy la partida se pone interesante...
Fascinante, essepro la continuación.
Un abrazo
Philos