


| Escritor: | orien |
| Públicado: | 24/06/2008 |
Las puertas:
La sombra que nos habia estado espiando durante varias horas, habia desaparecido o eso creimos, aunque yo sentia como si alguien nos estuviera observando en todo momento.
Nos aventuramos de nuevo por la caverna, buscando una salida de aquel infierno.
Tras varias y lentas horas, encontramos dos puertas enormes de hierro, al norte de la cueva.
Dos puertas de una embergadura colosal. Median unos ocho metros de altura aproximadamente. Eran de alguna especie de metal muy parecido al hierro. Su relieve era totalmente liso.Y tenian una pequeña inscripcion en uno de los laterales. Inscripciones que no entendimos, pues la lengua era desconocida para cualquiera de nosotros.
Todos teniamos diversas opiniones derivadas de lo que habrian tras esas grandes y magestuosas puertas. La mayoria coincidiamos en que no serian la salida al mundo esterior, si no la entrada a otro lugar igual o mas oscuro que en el que nos encontrabamos.
Pero no teniamos otra opcion, era continuar o morir de hambre y desesperacion en aquel mismo lugar.
Decidimos abrir primero la puerta a la izquierda. Entre todos empujamos y empujamos, pero era imposible abrirla. Tendria que tener un mecanismo que la abriera, ¿pero cual?, me preguntaba.
-Alomejor solo se abre por fuera-insinuó Daniel.
-Si estoy de acuerdo con el, puede que tenga razon, o la manera de abrirla sea otra-dijo Juan
- ¿A que te refieres Juan?, ¿como que otra manera?-
-Pues eso Patricia, otra manera, alomejor no debamos empujar. Alomejor exista un pomo invisible o en lo mas alto de la puerta que no hayamos visto.-
Juan tenia razon, no era tan descabellada su idea. Palpando la puerta, encontramos una especia de pomo que solo al tocarlo se dejaba ver.
Entonces le pregunte a Juan, como se le habia ocurrido la brillante idea de que hubiera un pomo invisible. El me contesto de la siguiente forma; ¿por que no?, en este sitio todo es posible, tu misma has visto al igual que yo cosas inimaginables e inhumanas.
Tenia razon, nos podiamos esperar cualquier cosa.
Al abrir la puerta, divisamos un mundo gobernado por el frio. Todo estaba totalmente petrificado por el hielo, la tierra, los arboles, absolutamente todo.
Era imposible seguir por aquel camino.
Cerramos la puerta e intentamos buscar el pomo invisible de la puerta de la derecha.
No encontramos ningun pomo. Por mucho que buscamos y palpamos la puerta ,no encontramos nada.
Entonces es cuando se me ocurrió intentar leer la inscripcion de la misma. Nocturnamen Ocua. Y entonces las puertas como por arte de magia se abrieron y dejaron escapar la vision de un largo pasillo, de marmol negro.
En el fondo se erguía una gargola de aspecto diabólico. Y a lo largo del pasillo se encontraban tres puertas de hierro al igual que las que habiamos abierto.
Pero habia algo mas en aquella habitacion. La sombra que nos habia perseguido, dio forma corporea, se hizo carne y hueso, dando lugar a un hombre de mediana edad, vestido con traje.
Nos impresionó muchisimo su presencia. Un escalofrio recorrio sin cesar mi cuerpo desde aquel momento.
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