


| Escritor: | Naatiih |
| Públicado: | 23/04/2008 |
La lluvia cae formando remolinos y los fuertes vientos azotan las ojas sin piedad. El agua se enturbia con el barro y muere en la tempestad.
Y junto con el sol que desaparece, se van el brillo de los ojos y la sonrisa de los labios.
Una risa resuena como un eco perdida en un mar de lágrimas. Los pájaros ya no celebran el nuevo día por que el amanecer jamás resurgirá, ni las flores florecerán por que ahogadas están.
El miedo se vislumbra en cada esquina,... Juguetes, muñecas, pelotas, peluches y demás flotan en un oscuro río que nunca desaparecerá.
El fuego de las chimeneas ya no calienta ni abriga, la nieve ya no enfría, la música y los libros ya no entretienen,...
Los truenos estremecen hasta al hombre más valiente y el temor sale a la superficie con la rapidez con que el agua se escurre entre los dedos.
El "tren" de la felicidad se aleja veloz hacia otras tierras, para llenar otros corazones vacíos, y deja atrás a una multitud que no sonreirá nunca más.
Naty.
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