Camaradas en el monte Moriah
Por: Edwin Cuperes Vélez
Cuando ella murió, él no pudo soportar el agobio de incumplir con su promesa de amor.
—Quiero una flor, una flor sobre mi sepultura —le había pedido ella.
Y él, que tanto la había amado en su vida, se abocó al milagro de buscarle una flor a pesar de que hacía muchos meses que no llovía y a pesar de que ni un pétalo de flor había podido verse durante el transcurso de la primavera. A falta de agua no había flores para despedir los duelos. El cementerio era un raudal de cruces sembradas sobre una planicie de tierra árida, atribulada apenas por los montones de las tumbas donde habían enterrado a los muertos de la sequía. Ella, como todos, había muerto de sed. A él, a los dos sepultureros y al cura, los últimos cuatro habitantes aún vivos del pueblo, les quedaban pocos días de vida.
—Cultivaré una flor—anunció el enamorado con un dejo luctuoso.
—Necesitarás agua para cultivarla —lo acallaron ellos con esa burda ironía de los moribundos.
—Bastará mi sangre —los desafió él.
Entonces aró con sus uñas el estéril terruño, depositó hondo la semilla de una rosa y tomando la inútil navaja de la hoz, se cortó un dedo y la humedeció con los estragos de su sangre. Casi de inmediato se desmayó.
Despertó cuatro días después. Junto a él los dos sepultureros y el cura yacían muertos, con sus manos vendadas y sangrantes. Durante cuatro días habían regado con el elíxir de sus propias vidas la semilla de la rosa a fin de salvaguardar la promesa del camarada viudo. Frente a ellos, la rosa había germinado. Era una rosa roja, rojísima.
En el preciso instante en que él depositó la flor sobre la tumba de ella comenzó a llover.
Aaaaaaaaaaah! ¡Qué crueldad! ¡Qué ironía! Pero me quedaré con el enorme lazo de camaradería que había en ellos ^^
Ains, vaya, qué buena historia. Saludos.
Me encanta el final: "comenzó a llover", ¡qué ironías de la vida! Es redondo ese final. El cuento me recordaba a "cultivo una rosa blanca, para el amigo sincero..." y a las leyendas de Bécquer.
Es bellísimo este cuento. Que te puedo decir si ya lo han dicho todo.
Lo encuentro un tanto corto, como si le faltara algún otro detalle que conlleve a graficar mejor la imagen que pretendes dar a entender.
como me perdi de tanto tiempo en no leerla!!! simplemente exquisito, a mi me paso lo mismo que a nemesis, se me puso la piel de gallina, es una sensacion de que me ha llegado la historia a el alma.
No puedo mas que ovacionarte junto con pato (ahora es ovacion de dos).
Buenisima, maestro Edwin.
Bien, se me hizo un tanto predecible, tal vez por la cantidad de cuentos góticos y/o de terror que he leído... Me gustó esa soledad del pueblo. Esa atmósfera que suele ser difícil lograr. Tu versatilidad me gusta demasiado, ya que no te enfrascas en un estilo ni en una voz. El final, si, me pareció irónico... pobres hombres, de todas formas ya iban a morir.
Muy buena historia, como la mayoria de tu trabajos, debo admitir que me puso la piel de gallina y produjo una extaña sensacion de soledad(las razones las desconozco debe de ser predisposicion), buen escrito te felicito.
Cuento que leí como una leyenda. Hoy se escribe poco en esa temática. Me gustó mucho.
Una historia tejida con imaginación, condimentada con elementos descriptivos e irónicos, inteligente. Y sobre todo, que me lleva nuevamente al título apesar de su final inesperado. Muy Buena. Gracias.
Hermoso cuento amigo, sembrare un rosa, los regare con mi sangre para que florezca aun más roja que nunca, será la esperanza de la nueva vida hermoso cuento.
esperoquie comentes mis humildes garabatos.
Es muy buen relato, amargo, con un final irónico. :)
hermoso cuento. Sin duda uno de los mas felices descubrimientos en esta pagina, un cuento conmovedor, triste, pesaroso, pero que brota de ella una soberbia esperanza que nos hace pensar mucho en el amor honesto hasta despues de la muerte. felicito a su autor por conmovernos con este cuento que parece salido de una poderosa mente creadora. mis abrazos.
Genial. Brutal. Sencillamente increíble. No encuentro mejores palabras para decirte lo mucho que me gusto tu historia. A tu muerte deberías donar tu imaginación a la ciencia. Ja.
Mi más sincera y humilde ovación de una sola persona.
Estimado Edwin: un aplauso por la calidad de tu obra. Ya la había leído pero no me atreví a decir nada.Es una pequeña gran obra. Demuestra que para narrar una buena historia no hacen falta demasiadas palabras. Mi problema en contraste, es que no puedo sintetizar y necesito un río de vocablos para expresar mi pensamiento. No es que piense en grande, pienso en largo.
Atentamente
Lino
Esta increible! no solo me atrapo, sino que no me esperaba el final ni las cosas que una a una van sucediendo. Es de lo mas ingenioso que he leido aqui, pude imaginar la escena con gran nitidez... no puedo mas que agradecerte por esta historia, sin duda una obra de arte excepcional