Cállate...
Cállate
No era la primera vez que lo hacía, ni tampoco la tercera, pero yo tenía la certeza que esa tarde iba a ser especial. Nos encontramos en la sala de chat, donde cientos de personas dejan atrás su pudor, y nos dejamos llevar por los deseos sin tacto. Lo avisté desde mi apartamento, al cual lo había acomodado, a tal punto que parecía otro. James, se bajó de su carro. Es que parecía uno de esos actores de los 60S, con su caminar perfecto, y que hasta la brisa actuaba diferente en su largo cabello. Echó una mirada hacia arriba y me saludó, todo parecía como si nos conociéramos desde hace mucho tiempo, que él conocía cada rincón de mi apartamento, que llegaría a la puerta y la tocaría tres veces como acostumbraban mis amigos. Lo admito estaba nervioso, pero no sé por qué. Sólo me lo imaginaba subiendo por el ascensor, acicalándose frente al espejo. Y con cada pensamiento mi mente comenzaba a pedir otras cosas: le contaría sobre mi infancia y lo hermosa que fue. Le hablaría sobre los paseos en la playa con mamá Lulú, y de lo divertido que era columpiarse en la llanta, y los días de pesca con el perro, Salperón. Eso pedía mi mente. ¿Pero y la de él qué?
El timbre sonó una vez. Palidecí por un momento, y drené esa energía cerrando los ojos, y tomando fuerza. Me asomé por el ojo mágico, y lo vi distorsionado, como si yo estuviese borracho, pero logré distinguir su figura, sin más, era un Hombre.
Después del pseudoprotocolo estábamos besándonos. Con besos sabor a vodka. Su camisa negra de rayitas blancas estaba en el suelo, al igual que la mía, que ahora su color no recuerdo. Aún dentro se podía escuchar los autos que pasaban a millón o no sé, creo que era nuestros sentidos los que pasaban frente a nosotros. Era hermoso, ojos claros y cabello castaño. En realidad sentía como si lo conociese desde hace tiempo.
Cuando terminamos de desvestirnos, dimos comienzo a nuestro encuentro real, su cuerpo sobre el mío, aplastándome y besando mi cuello a la vez.
De pronto sonó el móvil. Quise tener visión láser y fundirlo. Pero al contestarlo era Gustavo, mi amor imposible o platónico y quien se quería fundir era yo. Le pedí al semental que continuara que nada pasaba.
-¿Qué haces?-preguntó Gustavo por el móvil, puede advertir que escuchaba los arrumacos que me decía Leonel.
-Intento hacer el amor-le dije.
-Bueno, entonces te llamo en otra ocasión.
-No, no te preocupes-le dije con toda sinceridad. No me importaba que escuchara la voz de Leonel, que supiera lo que hacía.
Leonel me hablaba al oído pero sentía aún más de cerca de Gustavo que estaba en Londres. El sol se ocultaba y nos regalaba un cielo rojizo. Gemí al sentir como Leonel entraba en mí, y Gustavo se quedó en silencio.
-No, no, por favor habla-le dije y Leonel sonreía con los ojos cerrados.
-Es que me estoy imaginando que tu estás conmigo-me dijo.
-¿En serio?-apenas pude decir por el dolor.
-Si, estoy haciendo el amor con una chica y te imagino
Cerré los ojos y me visualicé siendo penetrado por Gustavo. ¿Qué cosas decía? Me encantaba que me dijera eso.
-Esta puta no escucha nada-me dijo Gustavo-y si lo hace, no entiende.
Leonel comenzó a exasperarme con sus arrumacos prefabricados y Gustavo entraba por mi otro oído:
-
te amo-eso fue lo único que entendí, o tal vez había escuchado todo lo anterior pero esa mera palabra hizo que no existieran otras más.
-¿Juegas conmigo?-pregunté.
-¿Cómo crees? Si te he extrañado como nunca. Ansío tus miradas-allí todo se perdió entre caricias. Leonel seguía diciéndome cosas.
-Leonel-le dije y este abrió los ojos-Cállate, y hazme el amor.
Nuestros cuerpos se movían una y otra vez, mientras Gustavo y yo seguíamos hablando por el móvil, ése día hicimos el amor varias veces
a distancia.
Ysaías Núñez
Derechos Reservados
19/7/2007
Barcelona-Venezuela
Una historia que recala todos los sentidos intrepidamente.
me gusta
saludos
Martín
La literatura erótica es un subgénero literario que tiene cada vez más aceptación y cuya escritura requiere de un talento manifiesto, pues con facilidad cae en cursilería. “Cállate…” de Ysa_Himura reúne las condiciones de un buen relato erótico. Buena historia y bien contada. Lo mejor, por lejos, que hasta ahora he leído del autor, del que destaco (salvando detalles mínimos que se adquieren) sus excelentes cualidades narrativas y una imaginación activa.-
Genial este diálogo, para mí:
"-Intento hacer el amor_le dije.
_Bueno, entonces de llamo en otra ocasión".
¡Pobre Leonel!
La estructura de la historia me parece atrayente, pero no me gustó el tema...
Ex toto corde!
A nemesis: Todas esas son pequeñeces sin importancia (como todas las pequeñeces).
A geraldine: Controvertida mis polainas. (Juaaaaaaaaaaa!!!!!!!)
Definitivamente esta es una de las mejores historias que he leído en este sitio. Me gusto desde la primera palabra hasta la última. Me gusto tanto que no se que decirte.
Una pila de saludos. Sigue así.
Es de lo mejor que he leído de ti, creo que sobro la terminación "... a distancia" y un comentario mas, quizás sea demasiado quisquilloso pero que mas da. En el principio del cuento te preguntabas si tocaría tres veces como todos, sin embargo llama a la puerta a través del timbre ¿? es acaso que todos los amigos tocan a pesar del timbre o fue un resbalon.
Saludos
q puedo decir...me sorprendiste,no pense encontrarme unas lineas con un contenido tan erotico,no tengo palabras.lo que si pudo decirte esque como siempre te luciste.exitos y saludes...depdc.
Amorcito, te luciste con esta publicación...
Me ha gustado, ya sé qué vas a decir qué todo me gusta de ti... y es verdad :$
me encanta, la frase: "Cállate, y hazme el amor"
La historia, tal vez resulte controvertida y tal vez no...
A mi me parecio SEXY!! Lo siento, es la verdad u . u
Mil besotes!! Your Queen ;) te amo, mi príncipe!! :K