Ideas de luz en luz caminando embarazadas de colores intuidos le succionaron el seso. Él iba caminando y las ideas de luz en luz al trote le succionaron el seso. Distraídas en su instante, le robaron el seso. Y cuando entendió lo que pasaba, ya pensaba sólo babas. En el pecho cruz en cruz, intuye cruces ajenas, y sonríe, pero llora, pero mira, y gatea y dice correr y sonríe, pero llora.
Un día va caminando por la canción, y tropieza con faroles. Y caminando por faroles tropieza búhos, de verdad. A sus pies el zapato se pudre, pero él se está prendiendo la camisa. Y al otro día se disuelve en momentos de inacción. Canturrea con voz ronca, y estornuda con temblor. Anteayer de lucidez, que antes de hoy murió, conciente le explicó que así es la cosa hoy, y como la tos cuando está, él no le creyó.
Se diluyó en vaguedades su intención cuando miró más de cerca, una tarde un poco azul, pero sólo un poco. Las dos veces sufrió, de impotencia, y de otra que no conocía, que le pareció peor, creo.
Y vos, que el otro día dijiste que él no era así yo te miré mal, pero no quisiste que diga nada. Y miralo ahora, cayendo. Miralo, al iluso, no ve que el colchón ahí abajo no va a detener nunca un líquido. Miralo, cayendo, y se diluye, y cayendo
La verdad me contengo de decir ¡Qué pelotudo!, no sé porqué. Ayer leyó última noche antes de otro amanecer y se le movió el puto piso, con esas cosas no se controla, y con tantas otras tampoco y miralo, se cae ¡y no reacciona!
Sí, soy yo, ¡pero no reacciona!
Ideas felices surgen a veces en su no-seso, y él lo sabe. Pero sabe que para sobrevivir no le queda más que estar al acecho de una que pasa por ahí, que distraída, silbó un poquito, desde algún rincón del techo, y se dejó escuchar. Y no la suelta más, porque es lo que tiene.
Y entonces lo veo ahí, haciendo lo que no quiere, por convicción, y ya no me contengo ¡qué pelotudo!... recostado en acción, se le pudre el zapato, pero él se desprende la camisa
Ideas felices de luz en luz se asoman por momentos, y no buscan el interruptor, porque sabe que así no funciona. Y la verdad, él me dijo porqué es que no reacciona, pero me pidió que le guarde el secreto. Y yo, que no soy un tipo muy de palabra, nomás por gusto no voy a relatarlo. Pero sí sé que está pensando en cortar la pierna para no tener que mirar el zapato, y no sé si detenerlo.
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