


| Escritor: | azoth |
| Públicado: | 12/09/2009 |
Capítulo 4
En el punto de mira
-Espera, creo que va a actuar. Un momento y ¡Jajajajajajajajajaa! Le ha dado en toda la sien.-El que habla tan emocionado es mi compañero, Tom.
Yo soy Douglas, el energúmeno que se encuentra a mi lado ha venido conmigo para supervisar al francotirador Big Sniper. Si, somos miembros de la compañía L.
Resulta que Big Sniper fue enviado en solitario a vigilar una zona que posiblemente nos venga bien poseerla en el futuro. El Kurgas nos pidió amablemente que fuéramos tras él para vigilarlo, ya que en todas las misiones acaba liándola parda, no entiendo como un francotirador puede causar tanto alboroto, bueno no he dicho nada.
-Joder Douglas, estate mas atento, tenemos que observarle a escondidas, debe creer que nadie sabe donde está.
-A la mierda Tom, se a metido en la única torre que hay en kilómetros, ¿cómo se es tan subnormal? Y da igual que estemos aquí, acabará liándola de todas maneras, tú dale tiempo.
-En realidad es lo único que hacemos, si hiciese alguna locura no podríamos detenerle. Por lo menos aquí estamos a salvo.
-Si, a salvo pero aburridos.
..
Con la rodilla derecha inclinada, posicionado desde hace horas, apuntando a mis objetivos. Veo al siguiente blanco, el muy inconsciente está hablando con un compañero. Dirijo la mira justo en la sien, apunto con suavidad y disparo. Bien, su cabeza ha estallado, el compañero corre para dar la voz de alarma y le vuelo los sesos como al otro, bien derramaditos por el suelo.
Me llaman Big Sniper, puede que porque sea el mejor francotirador de la compañía ¡Que cojones! Los otros snipers no merecen llamarse francotiradores, son unos enclenques amargados de la vida, podría decir que soy el único francotirador con el que se puede contar. A veces me tachan de loco, luego acabo riéndome yo de ellos cuando arraso heroicamente con un asentamiento yo solo. Cuando no puedo arreglar las cosas a las buenas, utilizo mis pistolas para cerrar literalmente las bocas de algunos que yo me se.
Todo está tranquilo, demasiado tranquilo. Un silbido me roza la oreja derecha, al parecer hay alguien del otro bando que cree que se puede medir conmigo, juguemos entonces, puta bazofia alienígena. Cambio de ventana, miro atentamente a todos los lados de la plaza y sigo sin encontrarle ¡Mierda! Sigo buscando, apenas me dejo ver, pero otro silbido vuelve a pasar por mis oídos. Sabe mi posición, estoy en desventaja, hijo de puta.
Los malditos alienígenas me han descubierto, empiezan a descargar ráfagas a la torre donde me encuentro, pero ellos no me importan, mi nuevo objetivo es el desgraciado de mierda que se cree mejor que yo, antes muerto que pisoteado. ¡¡Lo veo!! ¡Ese pedazo de mierda esta en el primer piso de aquel edificio medio en ruinas!
Me coloco la sniper de partículas gravitacionales en la espalda, desenfundo mis pistolas y bajo de la torre, ese come mierda se las va a tener que ver conmigo cara a cara.
-¡Jodeoooos! ¡Mamones!-Les disparo con certeza a la frente de todos y cada uno de esos pieles flácidas. Pedazo de mierda estelar que veo, pedazo de mierda estelar que disparo a la cabeza. Tengo la mejor puntería de la compañía.-¡¿No queríais un francotirador?! ¡Pues tomad un jodido francotirador! ¡¡¡Siiii jodeeeer!!! ¡¡En toda vuestra puta cara!!
No les doy tiempo a reaccionar, no les doy tiempo ni a que se caguen en los putos calzoncillos. En el pasado estuve en el ejército, fui el mejor francotirador que habían tenido, pero los muy envidiosos de mierda me expulsaron de él y me enviaron a la cárcel por traficar con un poquito de maría bueno, puede que agredir a un superior repetidas veces, matar a una fulana en una noche de borrachera estando de servicio y atentar contra mi país haya tenido algo que ver no, imposible, lo que pasa es que eran unos jodidos envidiosos los muy cabrones.
Un puto alien con problema de sobrepeso me aparece de la nada, el muy hipopótamo me apunta con una especie de lanzacohetes, esa bola de por lo menos 500 kilos hierra el tiro y el proyectil acaba donde estaban esos dos retrasados mentales vigilándome ¡Jodeos mal nacidos, por creer que me estabais vigilando! Corro haciendo eses, el paquete del sniper falla todos los disparos, sus silbidos juegan con el contoneo de mis pies y no consigue alcanzarme.
-¡¡¡Payasoooo!!! ¡¡¡Dedícate al parchis, alien de mierda!!!-Sus compañeros intentan dispararme, suicidas todos.-¡Me queda cargador para todos, flácidos putrefactos!-En realidad no, pero me dejo llevar por la situación, me emociono, es inevitable.
Todos están debajo de mi nivel, simples principiantes, cumplen su prometido, pero ninguno llega a rozarme siquiera, soy el amo ¿Qué digo? A veces desvarío, ¡¡Soy el puto amo!!
Entro al edificio en ruinas, subo tan rápido como alma que lleva el diablo, estoy detrás del enclenque sniper, le disparo en la espalda, dejo mis pistolas y le tiro al suelo.
-¡¡¿Qué pasa hijo de puta?!! ¡¡¿Me estabas buscando?!! ¡¡¿No querías un duelo?!!-De su equipo le cojo prestado un machete y aprovechando que le he herido le corto todos los dedos de eso que parecen manos, pero amigos, a mi eso no me parecen manos, y luego se los meto en la boca.-¡¡Trágatelos pedazo de mierda, trágatelos!!-Como veo su incompetencia para tragar, le arreo una fuerte patada en la boca, metiéndole del todo los dedos en la garganta y posiblemente reventándole algunos dientes, le veo sufrir y me pongo un poquito mas feliz.-¡¿Quieres mas?! ¡Yo te doy mas!-La saliva de mi boca al gritar le caen en esa cara angustiosa que tiene de mal parido. Cojo el machete e incrusto sus dos horrendas y sangrientas manos en él, paso de atarle.-¡¿Sabes?!-Procedo a terminar con el duelo mientras oigo pasos por las escaleras, puede que sea mas basura espacial, si me van a matar, prefiero acabar ya con mi víctima.-¡¡veamos a ver si eres capaz de esquivar esto, deshecho galáctico!!-Le bajo los pantalones, le incrusto el cañón por le culo, me mira intentando gritar de dolor casi atragantado por sus propios dedos, lágrimas salen de sus ojos, yo acaricio el gatillo a la vez que le miro y le guiño el ojo. Acto seguido disparo y pongo final a este extraño duelo.
Escucho como suben a darme muerte, en fin, así son las cosas. Me siento encima del cadáver, dejo mi sniper apoyada en la pared, me saco el puro de la victoria, me lo enciendo y le doy una fuerte calada si joder, estoy preparado.
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