Black (primera parte)
El escape
Eran cerca de las cinco de la tarde. En esos días como todos los años el cielo nublado daba una sensación inquietante y el aire cortante soplaba helando toda la ciudad.
Ana y dos de sus amigas: Violeta y Lucy haban decidido ir a la plaza después de clases, en ese momento regresaban a sus casas. Vestidas aun con sus uniformes transitaban por una calle que doblaba ligeramente hacia la derecha. A su izquierda, cada cinco metros descendían unas escaleras de unos 10 escalones hasta un pequeño y descuidado parque. Tal vez dado a su ubicación este era poco concurrido, las bancas y los juegos infantiles se encontraban cubiertos de polvo y todo el lugar estaba cubierto de hojarasca. Mas allá, se levantaba un muro de unos dos metros de altura la parte superior estaba cubierta con una malla de acero y sobre todo alambre de púas. Sentado sobre el muro, mirando silenciosamente el despoblado exterior se encontraba un joven de aspecto enfermizo. Fue Lucy quien se percato de su presencia.
-Mira Ana-dijo Lucy señalando al chico-. ¿El no es amigo tuyo?
Ana lo reconoció de inmediato, era Adair un amigo al cual había conocido hace tiempo, dejo a sus amigas detrás y se dirigió hasta donde se encontraba el joven. Parecía estar muy sumido en sus pensamientos y jugueteaba con un pequeño objeto brillante en su mano, tardo un poco en percatarse que lo llamaban.
-Hola Adair-exclamo Ana.
-Ah hola-respondió torpemente.
-¿Como has estado?-pregunto-. No te eh visto en la escuela.
-No me eh sentido bien…
-¿Estas enfermo?
-No solo que…
-¿Estas bien?
La plática continuó así por un tiempo, solo interrumpida por unos largos silencios. Ante la impaciencia de sus amigas Ana se despidió de su amigo, preocupada por su estado.
Adair permaneció ahí sentado hasta entrada la noche contemplando el exterior de la ciudad. Efectivamente no se había encontrado bien mas no estaba enfermo pero hacia días que no podía conciliar el sueño y esto empezaba a resentir en su ánimo. Su ansiedad aumentaba cuando visitaba ese lugar, pero no podía resistir echar una mirada fuera de los muros de la ciudad. Nadie se atrevía a imaginar que había mas allá de ese gran muro, construido hace muchos años, desde la construcción de la misma ciudad con el fin de crear una barrera que protegiera a los habitantes de los peligros del exterior, hombres hostiles y violentos, criaturas desconocidas y terribles. Sin embargo los años pasaron desde entonces, y el poblado se convirtió en una urbe autosuficiente, la gente continuo sus vidas, ignorante de que el mundo exterior también cambiaba, los peligros perdieron forma física y se convirtieron en tan solo un rumor sin fundamento, aun así, aventurarse al exterior era impensable.
*
Ana estuvo distraída toda la clase, había visitado a Adair a su aula, pero el no estaba. Paso toda la mañana pesando en el estado con el que había encontrado a su amigo hacia ya dos días.
La campana sonó, al fin era viernes y los agotados estudiantes ansiaban descanso. Ana salio de su salón silenciosamente y avanzo por el pasillo que daba a la salida de su edificio.
-Has estado rara todo el día-dijo Violeta, quien se había acercado a su amiga.
-¿Eh?-contesto Ana distraída.
-¿Estas bien?
-Si, claro-exclamo Ana.
-¿Dime, iremos con Carlos en la noche?-pregunto Violeta-.Ya sabes la fiesta esa.
-¡Ah, pues claro!-dijo Ana animada, recordando que se habían citado a la fiesta de su compañero Carlos-. ¿Pero, pasaran a casa por mí?
-Ah si, Mama me presto su auto.
*
El pánico se había disipado un poco, de vez en cuando la gente hablaba sobre lo que había cortado la malla del muro y había entrado, algunas personas decían que algo había salido. Las autoridades rápidamente colocaron líneas de seguridad para mantener a los civiles alejados, tras una revisión en el agujero hecho en la malla concluyeron que fue cortada desde adentro, alguien había salido al peligroso exterior.
Allá lejos no había luces que iluminaran, bajo el cielo sin luna una que otra estrella se asomaba en el cielo nublado. Adair corría desesperadamente entre los árboles y los matorrales le arañaban la piel, las alertas de la gente habían descubierto su escape. Ahora debía alejarse lo mas rápido posible a tropezones y caídas avanzo durante cerca de una hora, ya no sentía las piernas hizo un ultimo esfuerzo por continuar corriendo, pero paro de golpe y cayó de espaldas. Frente a el se irguió una enorme mole con la que se había estrellado, la criatura parecía alcanzar cerca de dos metros pero Adair no pudo distinguir de que se trataba, pero noto que unos ojos pequeños y brillantes lo miraban fijamente.
-¡Pero que estoy haciendo aquí!- se dijo Adair desesperado ante semejante monstruo. De pronto pareció escuchar un sonido que hablaba un lenguaje desconocido, de pronto calló. Impotente y con los ojos desorbitados observo como la criatura levantaba un enorme leño con uno de sus enormes brazos. Este cayó haciendo un ruido sordo ahogando los gritos de Adair.
*
Eran cerca de las tres de la madrugada, Violeta dejo a Ana en su casa, sus padres dormían. Abrió la puerca con cuidado y se dirigió directo a su cuarto. La fiesta había sido divertida y había dejado a Ana exhausta y algo ebria, comenzó a desvestirse para meterse a la cama, de pronto alguien dio dos golpecitos a la ventana de su cuarto. Ana volteo desconcertada. Golpearon de nuevo. La chica avanzo con cuidado hasta donde provenía el sonido, movió la cortina con la mano. Pudo distinguir a una persona afuera, habiendo reconocido quien era abrió la ventana.
-¿Adair?-dijo Ana confundida-. ¿Que haces aquí?
El joven no respondió, la miro y le sonrió levemente. Ana no supo que decir.
Pues en parte me parece una buena critica, por otro lado eres muy prejuicioso en cuanto a mi cuento, tomando en cuenta esta pequeña parte. Efectivamente, el lugar donde se desenvuelve la historia es poco preciso y la serie de eventos son algo cursi, pero no te vayas a los prejuicios de nuevo, nadie dijo que se creia el mas cabron de todos y los personajes aqui mostrados no son ni filosofos ni ningun tipo especial de persona, si leyeras de una manera mas objetiva lo notaras. Me parecve algo grosero que ataques al autor y a quienes se han tomado la molestia de leerlo (es cierto criticas me faltan). La principal razon por la cual subo mi cuento a este espacio es para recibir una critica constructiva hacerca del mismo no a cuestioar mis motivaciones artisticas. Esta primera parte es sencilla mas que destacar como gran artista busco hacer que las cosas se desenvuelvan con fluidez.
Tus choros alucinativos estan por ensima de la mierda no alucinativa ñoña
con la que nos encontramos en la combi todos los dias es cuirioso que a mi
entre esa bola de webones a mi no me halla gustado para nada ese conjunto
de letras enlazadas a lo pendejo a mi parecer juegas mucho FF y lees demasiado
asi es como tus ideas han sido absorvidas por la mierda que te metes en la pachayota haciendo de ti un mediocre pelele apestoso que se ubica siempre en el mismo ambiente (te doy creditos [pero pocos] por ubicarte en tiempos diferentes)
Pero me caga que siempre en tus historias hay un wey misterioso que se cree el mas cabron de todos, mejor ya bajate de tus gases toxicos y embarrate de mierda en el mar de popò para empezar a explotar brutalmente tu cerebro, que para eso lo tienes pinche flojazo!
ò_ó Saludos del Coatl
Rapid Build (no me chingues con mi ortografia!)
ò_ó
=o muy bueno esperando la segunda parte
muy bien...espero la continuación
Me atrapaste, espero la continuación.
Cariños
mariazul11
hola eres increible super misteriosa esta historia escribe la secuela para saber mas.
sigue haci...
maria jose
interesante...
si dejas queriendo saber mas >,< esperaremos la secuela...
muy buen trabajo mi señor...
Bueno pues esta, es la primera parte de una historia algo corta en la que estoy trabajando, espero y alla sido de su agrado y pronto prometo subir la segunda parte.
Gracias.