Bere-beres

Categoría(s): Narracion corta
 
 

  

 

   Hombres nobles y libres.

  En la ladera de un montículo, entre arenoso y arcilloso, hay una excavación en forma de  semicírculo, que toma la forma de una pared por un lado, y por el otro lado, una construcción de adobe delimitando entre ambos un espacio cerrado en forma mas o menos circular.

      En la parte de lo que podríamos llamar patio interior , y por la parte que da al montículo, se encuentran unas oquedades excavadas en la ladera mencionada que hacen las veces, unas de dormitorios, otras de cocina, otras de trojes, almacén de aperos... y en muchas ocasiones, mezclados estos distintos cometidos.

      Estas construcciones componen lo que podríamos llamar viviendas trogloditas, y en realidad es lo que son y como las llaman los habitantes del lugar, que no mencionaremos por respeto a sus habitantes. (no sabemos si les gustaría).

      Estas viviendas no necesitan ninguna modificación artificial de temperatura.

Son frescas en verano, protegen de los  rigores del sol y de la noche  presaharianos durante el largo verano y el breve invierno..

      Hay en nuestra historia, hombres curtidos por las dificultades, un niño que duerme,

y una mujer, con la espalda vencida por el tiempo y un burro sujeto por una cuerda, que pace tranquilamente a la sombra de un arbusto.

     El patio de la vivienda troglodita está limpio y barrido, las entradas a las oquedades tienen una franja encalada a todo alrededor que dan una impresión de limpieza y relativo bienestar. En el almacén de herramientas, descansan los aperos que han ayudado en sus duros trabajos del campo a los hombres y a los antepasados de los hombres de nuestra historia.

      La mujer, con el único ojo que le queda útil, echa un último vistazo al aspecto del patio. Su otro ojo hace tanto tiempo que perdió su función, que ya nadie, ni ella misma, recuerdan como ocurrió.

      Los hombres toman un té a la sombra de una oscura jaima, no muy lejos de la entrada de la vivienda. Hablan de sus cosas, quizá de como era su vida antes, quizá de sus familias, de las familias de sus familias y de sus animales. Son hombres nobles y libres, pues esto es lo que significa la palabra bere-bere, lo atestigua su porte.

      Han preparado en un plato, una mezcla de miel y aceite,  pan amasado y cocido en forma de tortas.

      La mujer, comprueba con su único ojo que el molino manual de cereales, compuesto por dos piedras planas circulares, que giran sobre un eje con la única fuerza motriz del esfuerzo humano está en perfectas condiciones de funcionamiento.

     Por la longitud de la sombra de  la abuela debe de ser media mañana.

    Por la temperatura que hace esa mañana debe de ser mediada la primavera.

    Por el aspecto de los hombres a esa hora y en ese día deben de haber desayunado aceptablemente. También el niño y la abuela.

    Debe de haber mujeres de menos edad que la abuela en algún sitio no muy lejano. ¿donde?..No sabemos, si sabemos que estamos en un país musulmán.

     Se oye en la lejanía y acercándose el ronroneo del  motor de un autobús.

    "Abuela.......ya vienen"

     El  ruido del motor del autobús  se extingue al llegar cerca de la puerta del patio.

     Ahora es el momento de que empiecen a hacer ruido los turistas, que no viajeros que descienden  en tropel del autobús con la intención, reflejada en sus ojos, de aprenderlo todo en poco tiempo.

    Unos degustan la miel con aceite que les ofrecen los hombres de la jaima, otros entran al interior del patio desde donde se ven las entradas de las oquedades, en una de las cuales, la abuela escenifica la función de moler algún cereal en el viejo molino manual  de piedra. Esto, junto con la pose para alguna fotografía, es lo que proporciona

alguna moneda que ayude al sustento.

     Los turistas, que no viajeros, lo invaden todo, lo miran todo, lo fotografían todo.

     Una de las turistas entra en una de la oquedades y rápidamente vuelve sobre sus pasos......."chist.." hace una señal con el índice sobre sus labios...."hay un niño durmiendo. El ruido y el murmullo de las conversaciones desciende notablemente.

    El burro sigue paciendo.

    En el platillo de la mujer hay algunas monedas de escaso valor, pero para ella son un pequeño tesoro. Es el precio de una parte de su intimidad.

     "   abuela...¿se han ido ya...?

    Ya no queda miel mezclado con aceite en la jaima de los hombres.

    Ya se han acomodado los turistas en el confortable interior del autobús.

    Los hombres de la jaima cruzan una mirada y un silencio de inteligencia.

    No dicen nada, pero es fácil adivinar lo que cada uno de ellos supone que  piensan cada uno de los otros.

    ".....cosas de cristianos ricos....)

    El silencio  y la tranquilidad han vuelto a la vivienda troglodita, a  sus habitantes y a sus alrededores......hasta que llegue otro autobús.

    Los hombres han perdido una pequeña  parte de su libertad y su nobleza en el contacto con los viajeros occidentales...cristianos.. y ricos. Todo por un precio muy barato, unas escasas monedas fraccionarias. Aún así, aún conservan el porte altivo y libre de sus antepasados, lo atestiguan su porte y sus frentes. 

Ojalá les dure

Son bereberes.

Son hombres nobles y libres.
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Comentarios:

Escrito por: tarzan       13/10/08 21:58
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AMIGO , NO SON TURISTAS , SON PERSONAS CON GANAS DE APRENDER Y CONOCER , ESO NO ES MALO . NO VAN CON LA INTENCION DE CAMBIAR NADA , PUES LAS COSAS SON COMO SON Y ELLOS NO LAS VAN A CAMBIAR . HAY PUEBLOS CON MUCHA MISERIA Y NECESIDAD Y ESO AYUDA A TOMAR CONCIENCIA DE LA REALIDAD EN ESTE MUNDO .VIAJAR Y CONOCER NOS AYUDA A SER MEJORES Y TOMAR CONCIENCIA REAL DE LAS COSAS , NO MEZCLEMOS RELIGIONES , CADA CUAL CON LA SUYA PERO RESPENTANDO . VIAJAR NOS AYUDA A SER MEJORES .
Escrito por: Nauxica       22/05/08 23:46
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se puede ser feliz con tan poco.... Muy bonto eccito
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