


| Escritor: | Venatrix |
| Públicado: | 20/11/2007 |
Al mio nonborn del fratello.
...Llegue a ese lugar con mi hermana, ambas no podíamos con el miedo y el cargo de conciencia, pero yo estaba tan asustada y tan decepcionada de mí, que no tuve otra opción.
Nos sentamos en la sala de espera, mis manos no paraban de temblar y ese olor típico de los hospitales se fundió en mis poros, aún lo siento rodear mi nariz, esperamos una media hora hasta que salió la enfermera para hacerme seguir a una sala de procedimientos, me tome del brazo de mi hermana y entramos pálidas como un papel.
- Quítese toda la ropa, póngase la bata y se acuesta en la camilla.
- Me aplicaron algo que me produjo contracciones, en cuestión de casi cinco minutos no podía con el dolor.
Ya sin fuerza me obligaron a subir las piernas sobre el estribo.
Entró el doctor con mirada despreciante y procedió.
Sentí algo frío que entro en mi cuerpo, en un segundo, se desgarraba mi matriz en una batalla de la vida contra la vida misma, no quería salir, no era su deseo dejarme, pero con mucha tristeza no había vuelta atrás, no era tiempo de arrepentirse.
Lo escuche gemir, aveces creí que lloraba, era mi mente o era realidad no lo sé, pero fue el peor momento de mi vida.
En medio del forcejeo él ya no pudo más, se dejo vencer y mi vientre envuelto en sangre se contraía cada que lo desmembraba ese hombre de mirada frívola y desafiante.
Quedé tan seca, tan vacía, que hasta mis lagrimas me negaron su consuelo.
En media hora ya había terminado con mi problema, un poco mareada me embargo la curiosidad y el amor de madre, mirando hacia abajo presencié el acto más repugnante.
Estaba allí una parte de mí, su carita triste, separada de lo que fue su cuerpo, desangrando y parte de su pecho se movía por la respiración.
Miré a la izquierda y mi hermana no paraba de llorar horrorizada.
No aguante y me desmaye.
Pasaron tres horas y puede abrir los ojos, quería que fuese un mal sueño, desafortunadamente no lo fue; ayudada por mi hermana me pare de la camilla, me puse mi ropa y salimos directo a casa...
- Padre, llevo 18 años confesando este pecado, pienso que Dios se apiado de mi dolor y me perdonó, ¿pero cuantas veces tengo que doblar mis rodillas para yo perdonarme esta culpa?
|
Imprimir |
Enviar historia |


