Jonás miró a todos lados y le hizo una seña a Leda para que avanzara. Ésta asintió y lo siguió rápidamente.
Había un joven recostado en una pared, con una mirada perdida, aquellas que te dicen que están viajando a un lugar, al cual no puedes ir.
El individuo los vio con cara divertida. Estaba todo sucio y delgado, parecía más un esqueleto humano que una persona. Además, sus orificios nasales estaban rojos y con muchas llagas alrededor. No sintieron lástima por él. No sabían cual de los tres se sentía más vacío...más hundido...más...asqueado...
- ¿Alguien conocido?- preguntó Rocío, aún impactada por las palabras dichas apenas hace unos momentos de Jonás. Tuvo que hacer fuerza para no mostrar su mirada de espanto cuando lo confesó.
- No, nunca lo había visto...
- ¿Sabes lo que ese chico hacía?
- Sí, se estaba drogando...
Leda suspiró, ahí se iban sus últimas de esperanzas para comer aquel día, primero parecía que era un hombre ebrio, no un apestoso drogadicto adolescente.
- Ven aquí muñeca...- dijo arrastrando las palabras, limpiando a su costado, para que la joven se sentara.
- Largémonos, no tiene nada- Jonás se giró para irse, pero algo lo hizo volver a voltear y mirar aquella expresión- ¿Quién eres?
- Pa´ mis amigos...pues soy el Canario...pero pa la nenita...soy su canarito...
- ¿Dónde vives?- dijo ignorando el comentario.
- No sé...no me acuerdo- frunció el ceño tratando de recordar, al no hacerlo, se dispuso a retirar una bolsa negra que tenía dentro de su chaqueta. Acercó su rostro a ellos y se vio una expresión de total paz. Ya no faltaba mucho para que el dolor que sentía disminuyera por unos minutos.
Rocío espero hasta que Jonás empezara a hablar, cuando lo hizo, su voz sonó tan distante, que se asustó y deseo volver a abrazarlo, pero no pudo.
- Lo dejamos allí...tirado...¿sabe lo que nos dijo?- no supo que había hecho la pregunta en voz alta hasta que Rocío le respondió.
- No- contesto en voz muy baja.
- Que quería ayuda...quería que espantáramos a los fantasmas que estaban por ahí...flotando...
Jonás miró al joven rápidamente, tenían que irse de ahí, pero no entendía porque sentía que era necesario ayudarlo.
- Volveré...- prometió inseguro.
- Bien, pero no tardes...esta haciendo frío...no quiero morir aquí...- una sonrisa curvo sus labios- Tengo un poco mas de mi medicina...¿quieres?
El joven les había creído, pero Jonás no miró atrás cuando comenzó a caminar con Leda pisándole los talones. Tenía cosas mas importantes que hacer.
- ¿Por qué no regresaste?- pregunto Rocío.
- No lo podía ayudar...era un drogadicto...yo he visto lo que hacen cuando están así...
- Sin embargo le prometiste regresar...
- Hice algo mejor que regresar...
- ¿Qué?
- Lo deje morir...era lo que quería...muchos no tenemos esa suerte...
PD: Ésta es la 5ta entrega de la Novela que se esta relizando en : http://escribeya.com/Foro/754
Besos
|
Imprimir |
Enviar historia |
