Anoche mientras escribía con lágrimas de pedos de una patata, escuché el rumiar de los filetes en el balcón, mientras las alcachofas cantaban lindas serenatas en un honor al solomillo muerto en acto heroico por salvar a la aceituna de una muerte lenta en la grabadora de DVD, pero como los yogur son tan amantes del silencio, llamaron a las barrigas quienes a golpe de cebada, lograron ahuyentar de la plaza a la cerveza.
¿¿Doctor cree usted que estoy obsesionado con la comida?? Usted piense lo que crea, pero por las noches todos los gatos deben ser pardos, como también le digo que por las noches no hay nada en mi nevera|
Imprimir |
Enviar historia |
