|
Andar la grama sobre crujientes hojas
Por Ana Belén
La vida humana, andar la grama sobre crujientes hojas, narrar del alma con palabras que gorgojean en la grata sensación de sentir.
Esa contención del estomago que contrae y licua los alimentos emocionales al rose de pieles, al chocar nuestras miradas, a las fragancias de un acercamiento.
Como en teclas, hundes tu hola parco en mis oídos tan encantados de oirte
maripositas al imaginarme diciéndote hola mi amor, cariño mío, osito y tantas palabritas que se tornan en un delirio al saludarte.
Caigamos juntos en el amor, saltemos agarrados de la mano, a ese mar de aire aromatizado con miles de colores que tu y yo escojamos, es tiempo de caer en el amor para subir al centro de nuestro interior y elevarnos
tonadas de jazz, pétalos de rosa, perfumes mil, caricias tramadas, mirandonos por horas, sintiendo sin miedo lo más intenso sin frenarnos por palabras de terceros.
Sí, hagámoslo, mastiquemos el durazno disfrutando al máximo, volemos a la dicha de esos besos húmedos, besos que resbalan en la excitación y sublimizan al amor.
Nos levantaremos si alguna vez caemos, pondrás tu mano en mi mano, caminaremos mirando hacia la misma dirección y cada paso será dado sobre el sólido piso de este plano físico y a la velocidad de seres de luz en planos suprafísicos, y si bien habrán obstáculos, juntos será más fácil superarlos.
Después de haber aceptado dar ese salto, ya no hay más un hola parco, después de anhelar tu mi cercanía, estamos finalmente navegando, vamos por buen rumbo y de esto seguiremos aprendiendo por el tiempo que en esta vida permanezcamos, corazón, mi amado ser humano.
Entrelazamos nuestras vidas con las vidas de otros seres, aquí en este hermosísimo planeta Sol 3. Es asombroso percibir otra vez con estos sentidos humanos, mi querido Sol 3, aunque actualmente pocos te aprecian, pronto verás que hay un cambio, nacerá el amor en los corazones humanos para cuidarte más.
Se podría decir que el plano físico es Gólgota y paraíso de los encarnados, se viven tantas vidas, unos aprenden más rápido, otros más despacio, cada uno va a su ritmo y son pocos los que saben que se puede hacer todo gozando, algunos estamos cegados, los roles sobresalen como ramillete de flores, cada uno quiere tomar el mando
y muchos nos preguntamos ¿hasta cuando?, el momento ya está dado, algunos quizá todavía tienen que aprender algunas lecciones pendientes, otros estarán más alerta a crecer espiritualmente, otros solo lo ignorarán hasta que nazca en ellos el deseo, ese hambre de amor, de conocer más
de ver lo obvio, de darse cuenta de lo evidente, que es algo difícil porque nos hemos acostumbrado a complicar las cosas sencillas.
Todo se va dando, venimos aquí por algo, no dejemos que esa inquietud propia del espíritu se apague con suposiciones escépticas, el martillo al carpintero el amor al espíritu. Sea amor personal o impersonal, siempre ayudará a que escuchemos al maestro que llevamos dentro, puesto que la mayor sabiduría que podamos buscar está en nuestro interior, y el amor nos ayuda a canalizarla para nuestro bien y el de los demás.
El camino hacia la luz es difícil, ya lo han dicho los grandes maestros anteriormente, y por ende los logros son bastante más satisfactorios de lo que imaginamos conforme recorremos ese camino; sé que muchos lo recorren, pero el fin es que todos lo hagamos, todo tiene su momento, como cada momento lo es todo
vivamos para hoy, a cada día le basta con su propio afán, el universo es como un espejo, si nos amamos podremos amar a otros, ama a tu prójimo como a ti mismo, ya lo dijo el maestro hace más de 2000 años.
|