


| Escritor: | LizAhumada |
| Públicado: | 27/01/2008 |
Me voy a meter en un rollo, contando la camorra en que se vió la vieja pituca de mi tía. Siempre anda peinando la muñeca con el engrupido de turno.
Anoche la muy zorra se fue a una movía ahí nomás, donde mean las viejas y tanto copete había que la tía se encañonó de lo lindo y se le anduvo apagando la tele. Un negro caruro la sacó a bailar un apreatoito y le mandó un tremendo calugazo y un agarrón que a la vieja la dejó califa. Tanto se le apegaba que el huevoncio barzúo quedó lelo y la invitó a hechar a pelear los meones y está demás decir que la tirá a guachona se fue altiro con su mino al peo.
Ya estaban en pelotas los asopaos dándole a un pato cuando llegó la mujer del embarao que tenía pinta de echar la pulenta
Qué te creí desgraciao!!! le gritó mientras el saco e weas sacaba el que te jedi y apuradito se subía los tolompas.
Creís que no los estaba aguaitando, agilao concietumadre
El mamerto quiso sacarse el pillo con una historia mas cuática que no se la creyó ni solito.
Vo, no chai na viejita, la estoy consolando, porque tiene pena... ¿no veí que está llorando?, la pobre está achacá porque le pasó una cuática brígida, poh
Sí ya caché, lorea la cara de pena que tiene la weona gritó enyegüecía la fémina y mirando furibunda a la interpelada acompañante, le gritó:
¿y tú vieja califa, que me andai comiendo la color le dijo ensoberbiada la esposa, levantando un palo.
La cosa se estaba poniendo color de hormigas.
Mientras mi tía apretaba cachete sin sus canchunchos de encaje negro, el pobre taquilleitor recibía chuchadas y trataba de sacarse el pillo.
Pero pa qué te calentai, po vieja, si fue sólo un piquito se escusaba evitando los golpes con los brazos.
Ah si!!!? Y los piquitos se dan a raja pelá!!!?, creí que soy pelotuda, o me estai palanqueando???!!! y la damajuana insistía con los cachuchazos
Y a mí!!!??, naca, lapirinnaca, no cierto... nunca me day pelota, y te poni aguja con cualquiera aweoná que te tire los calzones gemía la adolorida esposa.
Pero si vo no me dai la pasá, poh se defendía el gorrero.
A esas alturas a mi tía ya se le había quitado la curaera y se fondeó detrasito de otros matorrales, seguro que se le aconcharon los meaos a la suelta.
Ahora anda con el suave caracho conmigo, porque cuando yo ví el manso cahuín , altiro llamé a los pacos, pero como son mas lentejas esos acabronaos, aparecieron cuando la machucá de mi tía ya se había hechao el pollo y al lordinario que andaba de lacho ya casi le habían volado los chocleros.
|
Imprimir |
Enviar historia |


